jueves, 22 de diciembre de 2011

Petirrojo zen



Cuando no sabía su nombre,
los pájaros que cantaban
en los pinos de la plaza
el despertar de la mañana
eran petirrojos.

Ahora que sé su nombre,
son petirrojos
los pájaros que cantan 
el despertar de la mañana
en los pinos de la plaza.

                     Taishin

(imagen de Frannayanne)


domingo, 18 de diciembre de 2011

FECHAS DICIEMBRE DOJO


Ensancha  mi alma
la última noche serena
de este otoño.

Taishin

FECHAS
Este último sábado pudimos gozar de una hermosa mañana de costura y zazen y en esta interactividad que nos caracteriza, establecimos las siguientes fechas:
Día 26, lunes festivo, no habrá zazen.
Día 28, miércoles, 7,30 horas zazen , 9 horas costura, hasta mediodía.
Tarde: Taller de Ordenaciones: Pueden participar en el mismo tanto los que van a recibir la ordenación, así como toda persona interesada. 

Respecto a los sábados:
Día 24 y 31 sábados festivos.
El día 7, habrá zazen a las 11,30 horas.
El día 14, media jornada y comida con Eukeni Callejo, avisad si pensáis participar, para poder organizarlo.

Costura:
-Día 28 , miércoles a las 9 horas.
-Día 2 de enero , martes a las 9 horas.


Y rererecordaros como esta ola, (www.unleveinstante.blogspot.com) la sesshin con Roland el 3,4 y 5 de febrero.


SESSHIN EN EGINO FEBRERO 2012


Zen

Sesshin en Egino el 3-4-5 de Febrero de 2012
HABRÁ ORDENACIONES
Dojozen Genjo Pamplona /Iruña
           Información: 948182594
                                                                      zennavarra@yahoo.es
                              
Organizado por la A. Zen de Euskal Herria ,
miembro de la Asociación Zen Internacional,
fundada por
el Maestro Taisen Deshimaru
 DIRIGE ROLAND YUNO RECH
Maestro zen continuador de la obra del Maestro Taisen Deshimaru 
FECHA 3, 4  y  5 de Febrero de 2012 Llegada el jueves 2 de febrero, a las 20,30 horas,  para la cena.
Salida el domingo 5 después de la comida y el samu.
LUGAR: “Casa de oración Haitzur” de Egino (Alava)
NECESARIO TRAER: Zafu (cojín redondo y alto), kimono o ropa amplia y oscura, saco de dormir, cuenco, servilleta y cubiertos.
PRECIO:
95€  miembros de la AZI./105€ no miembros de la AZI
135€ habitación individual miembros de la AZI./145€ habitación individual no miembros de la AZI
NOTA: Para una mejor organización de la sesshin avisadnos, al menos, con 10 días de antelación, para saber cuántos  somos y si necesitáis que vayamos a recogeros.
Teléfonos de información e inscripción:
Pamplona:                948 182 594 
                                   E-mail:  zennavarra@yahoo.es
                           www.zennavarra.blogspot.com

jueves, 8 de diciembre de 2011

Hacerse íntimo con uno mismo


¿QUÉ QUIERE DECIR HACERSE ÍNTIMO CON UNO MISMO?

“Hacerse íntimo con uno mismo,” es no ilusionarse uno mismo y así ser capaz de percibir, instante tras instante, el mecanismo de funcionamiento de nuestras ilusiones e iluminarlas. Dogen decía: “No se trata de ilusionarse con el despertar, sino de despertar de sus ilusiones”.

- Iluminar las propias ilusiones, es en principio, tomar conciencia de ellas así como de nuestra ignorancia. Pero para ello, hay que tener lucidez, observar el funcionamiento de nuestra mente, instante tras instante. No ser “íntimo con uno mismo,” es ser puesto en movimiento, ser condicionado por motivaciones inconscientes que nos hacen hablar, actuar y cuya fuente nos es lejana. No nos damos ni cuenta, no nos comprendemos a nosotros mismos, no sabemos por qué actuamos así.

- A la inversa, “hacerse íntimo con uno mismo,” es ser capaz de percibir el menor movimiento de nuestra mente en el momento en el que se forma. Esto permite no dejarnos arrastrar por un movimiento de la mente puramente egoísta e ilusoria. Así, evitamos que esa formación mental nos invada y nos controle nuestra ignorancia. Comparo a menudo esto con una cerilla tirada negligentemente en un bosque: empieza a arder un poco, pero si por suerte pasamos por ahí, podemos apagarla inmediatamente sin dificultad, pero si dejamos que el fuego se desarrolle, unos minutos después, es incontrolable. Ocurre lo mismo con nuestra vida interior.

El otro aspecto de la intimidad, es ser íntimo con la vacuidad, es decir, con el hecho de que no podemos asir un ego, un “yo.” No es sólo admitirlo como una teoría, un punto de vista budista sobre la vida como es explicado en las Escrituras o los sutras sino estar íntimamente convencido por sí mismo, de que eso nos dirige, nos impregna. Ser íntimo con uno mismo, es ser “uno” con esa dimensión del no-ego.

Hay otro grado de intimidad con uno mismo, es ser realmente “uno” en el instante con lo que hacemos. No hay más sí y lo que hacemos sino un cuerpo verdaderamente “con” (por ejemplo con zazen). Si no, todavía estamos en el orden de la observación. La verdadera intimidad, es abandonar incluso la posición del observador. Es particularmente posible en zazen y mucho menos en la vida cotidiana. En zazen no hay decisión que tomar, acción que emprender, palabra que pronunciar, así es que es posible abandonarse totalmente a la práctica, ser íntimo con el acto, ser la cosa misma, ser el objeto de la experiencia. Es la construcción egótica de “sí-mismo” y la conciencia a la que nos adherimos que observa las cosas desde un cierto punto de vista y es ella misma la que se abandona.

Es la intimidad de las dos manos en gassho: sin separación, “uno” con, sin pensamiento, sin conciencia de ser íntimo con nada.

martes, 29 de noviembre de 2011

Sesión de invierno en la Gendronnière

Del 27 de diciembre de 2011 al 1 de enero de 2012, tendrá lugar la sesión de invierno en la Gendro, dirigida por Roland Yuno Rech.
Si estáis interesado-as:

www.zen-azi.org

Os adjuntamos la carta que ha publicado Roland en las news de la Abzen (www.abzen.eu)


Querido(a)s amiga(o)s de la Vía:

Espero que estéis bien en esta agradable estación entre el calor del verano y el frío invernal. A menudo el cielo en esos momentos tiene una claridad particular, los árboles se visten con bellos colores antes de despojarse de sus hojas en cuanto el viento de otoño se ponga a soplar. También es la estación de algunas cosechas y espero que los frutos de la práctica de zazen sean buenos para todos.

Hacemos el voto de compartir esta práctica con todos los seres, sobre todo en los dojos y las sesshines. Entre ellas la sesshin de invierno en la Gendronnière es una hermosa ocasión de encuentro entre los miembros de todas las sanghas de los sucesores del Maestro Deshimaru y espero reencontraros allí.

Espero que hasta pronto.

I shin den shin

martes, 22 de noviembre de 2011

¿Y LOS OTROS?


Presentación de ¿Y LOS OTROS? DE Georges Guérin


Este verano , como habíamos anunciado con anterioridad, se ha puesto a la venta en francés, el libro de Georges Guérin, ¿Y los otros?, en este libro de Eco-espiritualidad de promocionan una serie de valores que no cotizan en bolsa.
Nuestras vidas son totalmente interdependientes con las de todos los seres. En esta interdependencia es responsabilidad de todos el cuidarlas, el cuidarnos. Georges se apoya en diferentes estudios e informes oficiales que muestran cómo reduciendo nuestro consumo de carne, podremos contribuir eficazmente a frenar el calentamiento global y a resolver el problema del hambre en el mundo.

Para estimular nuestra compasión por el sufrimiento de los animales y seres humanos, el autor se apoya en el testimonio de diferentes personas, tanto de personas que vivieron antes como otras actuales con una espiritualidad comprometida con el mundo moderno.

Expresa de forma vibrante, la necesidad de una coherencia interna entre aquello a lo que nos despierta toda Vía espiritual (religiosa, laica, atea o no) y nuestra forma real de vivir la vida.

"Este texto es una contribución importante al esfuerzo de los hombres de buena voluntad para afrontar los retos de la crisis global que estamos viviendo. » (Prólogo de Roland Yuno Rech, Vice-Presidente de la AZI, Associación Zen Internacional ).

En él se celebra la belleza del mundo con una fe viva y lúcida en el futuro.
Os deseamos e inspiradora lectura del mismo.

Los interesados en contactar con Georges, pueden hacerlo por los siguientes medios:
Georges Guérin
29 Chemin Pouciquot Bât. A Studio 8
Ramonville St. Agne 31520
Teléfono: 05 -61 - 13 - 47 - 63

domingo, 13 de noviembre de 2011

HAIKU

En la corriente de barro

un pétalo.

Taishin

viernes, 11 de noviembre de 2011

11-11-11 ZAZEN

Zazen


Durante zazen, cuando os concentráis en la postura, concentraos totalmente en la postura, hasta el punto de que ninguna otra preocupación tenga ya lugar. Entonces, la concentración en la postura se vuelve la realidad total de este instante. Nos volvemos completamente el cuerpo en la postura de zazen. Toda concepción respecto de nosotros mismos o bien respecto del zazen queda entonces abandonada, para volvernos un cuerpo y un espíritu sentados en zazen.
Cuando nos concentramos en la respiración, quedamos por completo absorbidos por la respiración. Nos volvemos totalmente uno con la inspiración cuando inspiramos, uno con la espiración cuando espiramos. Se abandona cualquier otra preocupación. No debería haber siquiera concepción alguna sobre la respiración: ¿es larga o corta? Poco importa. Estamos sólo en el acto de respirar. En ese momento, la respiración se vuelve nuestra práctica absoluta de este instante.
En zazen, sentados frente a la pared, cuando volvemos nuestra mirada hacia el interior y nos observamos, nos percatamos íntimamente de que todo lo que nos constituye es impermanente, y de que aun nuestro propio espíritu es inasible. Esta enseñanza tiene por efecto liberarnos del apego a nuestro ego, suavizar la mente, resituarnos en la realidad tal cual es, en la realidad de nuestra total interdependencia con el orden cósmico; por ende, tiene por efecto abrirnos, ampliar el espíritu más allá de todas nuestras categorías mentales, disolver todas las coagulaciones del ego. A veces, algunos se equivocan pensando que la práctica del zen se trata de una forma de desarrollo personal en que hay que afirmarse a sí mismo. La práctica del zen es olvidarse de uno mismo. Sin embargo, este olvido atañe simplemente a una noción falsa que uno tiene de sí. Lo que se olvida, lo que se abandona, es una ilusión acerca de uno mismo. En cambio, al practicar, podemos experimentar la realidad de nuestra vida de cada instante. ¡No es la nada! Por supuesto, no es nada sustancial, nada coagulado, nada separado, pero al mismo tiempo nuestra existencia se actualiza a cada instante.
Cuando miramos desde el punto de vista del tiempo, observamos la impermanencia, pero es porque todavía pensamos y porque tenemos noción de lo que antes era, de lo que ahora es, las suposiciones o las expectativas de lo que más tarde será. Mediante ello, construimos la noción de la duración y del tiempo que corre. Es a través de la memoria y de la imaginación como se construye el tiempo. Es una concepción, una categoría de la mente. Por eso, la enseñanza de la impermanencia es sólo un aspecto de la realidad, tiene por fin disolver las coagulaciones mentales, el apego a algo fijo. Cuando esto se realiza, o durante su realización, es pues importante comprender y experimentar que el tiempo también es una ilusión, una construcción.
En esta práctica de la concentración, ya no vemos que el tiempo corre, sino que vivimos una sucesión de instantes presentes, totalmente vivenciados, totalmente experimentados. Es la experiencia de una total afirmación de lo que es justo ahora. Ninguna afirmación del yo, de mi ego, sino de la posición dhármica en que uno se encuentra, que es única, que es importante vivir plenamente, ya que «yo» no soy otro. Nadie puede practicar este zazen en «mi» lugar. Nadie puede despertar en «mi» lugar.
Por supuesto, podemos recibir enseñanzas, consejos, recomendaciones, seguir el ejemplo de nuestros antecesores, pero no podemos sino realizarlo en este instante y por nosotros mismos. Como decía Joshu: «Si mear nadie puede hacerlo por mí, con tanto más razón el despertar». Así que penetrar por completo en este lugar, en este sitio, en este momento de nuestra vida, es muy importante. Todo lo demás no son más que sueños, construcciones mentales. Este instante no se convierte en el instante siguiente. El instante siguiente es otra coyuntura, otra realidad. Habrá un instante, luego otro y así sucesivamente. Cada uno de esos instantes es una realidad.
Como decía Dogen: «Es falso creer que, al arder, la leña se transforma en ceniza». Antes, había leña; luego, habrá un montón de cenizas; pero la realidad de la leña, la realidad de la ceniza, son dos realidades diferentes. Es sólo porque nos acordamos de la leña que estaba antes, que decimos: la leña se ha convertido en cenizas. Pero, en realidad, la leña era un estado del tiempo, una posición y, algunos instantes más tarde, es otra posición la que se actualiza: la del montón de cenizas.
De la misma manera, no se dice que el invierno está convirtiéndose en primavera, ya que el invierno es una realidad y la primavera es otra. Cuando hay nieve, cuando hace frío, cuando el sol se pone temprano, es invierno. Cuando los días se alargan, cuando se abren los cogollos, cuando hacen eclosión las flores, cuando cantan los pájaros, es primavera: otra realidad. Pero de ninguna manera puede el invierno convertirse en primavera. El invierno es totalmente invierno, y la primavera, primavera.
Si vemos así las cosas, podemos comprender la enseñanza de Buda respecto a la vida y la muerte, a saber: que la vida no se transforma en muerte.
La realidad de la vida y la realidad del cadáver son dos realidades diferentes, totalmente discontinuas. Mientras vivamos, nos concentramos totalmente en la vida. La vida es la vida absoluta. Por supuesto, con la imaginación podemos decirnos que algún día ya no estaremos vivos, pero no moriremos ya que la vida no se convierte en muerte. La vida es la vida y la muerte es la muerte. Son dos estados radicalmente diferentes.
Es importante entenderlo ya que si no vemos más que el lado impermanente, del cambio, de la no sustancia de todo, tenderemos a estar en un estado mental evanescente, mientras que la práctica del zen es una práctica en la acción, en la total concentración sobre cada acto y a cada instante. Como en kin-hin, totalmente concentrados en cada paso, como en una sesshin, totalmente concentrados en cada momento de la práctica, en zazen cuando hay zazen, en el canto de los sutras cuando cantamos, en la comida cuando comemos, en el samu cuando es hora del samu, en el sueño cuando es hora de dormir. Cuando se vive plenamente cada una de estas actividades, se vive cada día sin nada incumplido, sin remordimiento, sin falta. Nuestro espíritu se sitúa por completo más allá del tiempo y de la impermanencia, en la dimensión de la realidad que puede llamarse “eterno presente”; pero ¡aún así es una denominación!
El presente remite al pasado y futuro pero, cuando estamos verdaderamente concentrados a cada instante, no hay pensamientos tales como después, pasado, presente, ni futuro, sino simplemente la vida vivenciada totalmente justo ahora; simplemente concentrados en llevar a cabo lo que tenemos que llevar a cabo, justo ahora; el después no es importante. Experimentar eso es particularmente posible durante una sesshin. Todo converge para poder realizar esa experiencia. A continuación, podemos seguir de la misma manera en la vida cotidiana. Simplemente, consumar, cada día, aquello que tenemos que hacer. Es el mejor modo de ser zen en la vida en que todo el mundo sueña “ser zen”. Es solamente un slogan, sin realidad alguna.
Si queremos realizar el sereno espíritu del nirvana, ello remite a la expresión «ser zen», que quiere decir estar solamente concentrado en el instante presente, abandonar todo remordimiento, no estar con expectativa de nada, sea lo que fuere, ni de resultado, ni de recompensa, ni de reconocimiento. Sólo llevar a cabo la acción absoluta de este instante.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Mondo: Maestro-Discípulo

Mondo
- ¿Los maestros son infalibles? ¿Qué quiere decir seguir a un maestro zen? y ¿Qué es lo que caracteriza la relación maestro-discípulo?


- ¿Necesitas seguir a alguien infalible? Un maestro zen no es un seguro a todo riesgo. Es un poco menos falible que otro ¡debe tener unos cuantos largos de ventaja! En cuanto a la relación maestro- discípulo, tiene muchos aspectos. La principal es la confianza en que el maestro puede ayudarnos en el caminar en la Vía. Esta confianza no debe ser ciega sino luminosa a fin de comprenderse mejor a uno mismo y evitar las trampas de la Vía, de permanecer prisionero en ella. No se trata de entregarse totalmente a otro. Algunos lo sueñan porque es muy tranquilizador para la mente. Lo importante en la relación maestro-discípulo es iluminar juntos la ilusión, incluida la ilusión que se instala en la relación. Es mucho más precioso que tener enfrente alguien que se supone perfecto, que lo ha comprendido todo, infalible, dotado de todas las virtudes, que sería un ejemplo a seguir. Este sueño de encontrar a alguien que responde a nuestro ideal podría impedirnos ver profundamente en nosotros mismos.
Hablar de la relación maestro-discípulo, nos conduce a hablar de lo que es un maestro y lo que es un discípulo. Para analizar lo que es un maestro, tenemos la referencia del Maestro Deshimaru o del Maestro Dogen pues este ha escrito abundantemente sobre lo que debería ser un maestro zen. El Maestro Deshimaru encarnaba realmente lo que enseñaba pero, al mismo tiempo, no era una figura tan ideal. Algunos lo han idealizado. Personalmente yo era muy próximo a él, muy íntimo y lo veía en toda su humanidad, con sus debilidades, sus apegos, sus miedos. Eso lo hacía próximo y humano y por ello yo lo quería más y quería seguirlo. Tenía la gran honestidad de no esconder sus defectos, sus ilusiones sino al contrario, nos enseñaba cómo iluminarlos. En la intimidad, tenía esa capacidad de mostrar cómo descubrir su ilusión y era muy irónico con respecto a sí mismo. Era muy estimulante y eso daba confianza. Yo no he apreciado los maestros ideales descritos, por ejemplo, por Arnaud Desjardins. A esas figuras ideales les falta un poco de humanidad y corren el riesgo de crear un gran foso entre ellos mismos y el camino que deberíamos seguir. El Maestro Deshimaru, con mucha energía, tenía una gran capacidad de arrastrar a las gentes a practicar. Para el Maestro Dogen, esta capacidad era esencial para un maestro zen. El Maestro Deshimaru, incluso fatigado, venía a hacer zazen todos los días. Eso nos impresionaba mucho.
En lo que concierne a la descripción de un maestro zen hecha por el Maestro Dogen, era haber recibido la enseñanza de un verdadero maestro e inscribirse en ese linaje. El Maestro Deshimaru estaba de tal forma impregnado de la enseñanza de Kodo Sawaki que teníamos la impresión de conocerlo. Por su enseñanza lo había vuelto a la vida. Nos mostraba los lados más entrañables de Kodo Sawaki pero en la intimidad, también nos mostraba sus ilusiones de una forma muy divertida. No idealizaba demasiado su función de maestro. La transmisión de maestro a discípulo debe ser certificada, confirmada. En nuestra tradición, estas son las características principales de un maestro e implican la naturaleza de la relación de maestro a discípulo.
Mucha gente se interroga sobre lo que es un maestro, ¡pero también habría que interrogarse sobre lo que es un discípulo! Muchos practicantes se engañan con el hecho de ser discípulos. ¡Tengo una experiencia decepcionante desde hace tiempo! La gente quiere sinceramente ser discípula de un godo pero, al mismo tiempo, quieren ser aprobados. Es a veces lo más esencial. Es decir que la elección se hace en el godo que confirma lo que la persona piensa. El día en el que ese godo enseña algo un poco diferente o critica al discípulo, ¡entonces es un mal maestro! Es una ilusión frecuente.
Un discípulo debe desear sinceramente, con mucho entusiasmo y compromiso, seguir la Vía del maestro, caminar con él en confianza pero también aceptar ser puesto en cuestión: SI un maestro no perturba jamás al discípulo y pasa el tiempo dando palmaditas en la espalda, no hace su trabajo de maestro. Un maestro debe ser también un “agitador” y el discípulo debe aceptar ser zarandeado. Sino como decía Arnaud Desjardins, somos aprendices de discípulos. El discípulo debe medir lo que quiere decir seguir la Vía. Seguir la Vía es colocarla en primer lugar en nuestra vida, como cuando nos hacemos monjes. La Vía no es un elemento dentro de un ensamblaje de las cosas que constituyen nuestra vida. Debe haber un vaivén, un vuelco en las prioridades. Si no hacemos un falso camino. El verdadero espíritu de la Vía es poner en cuestión todo lo que hemos pensado hasta el presente y dar una prioridad absoluta a la práctica de la Vía. El resto se organiza alrededor pues no abandonamos nuestra familia ni nuestra profesión pero cambiamos de perspectiva: la práctica de la Vía con el maestro, se vuelve una prioridad.
- La relación maestro-discípulo parece plantear la cuestión del Despertar. En el Denko-roku, el Despertar aparece como un acontecimiento que podemos situar en el tiempo. Esto parece oponerse a la enseñanza del zen Soto en donde la práctica de la realización…
- Hay dos sentidos del Despertar que se reúnen. El Despertar-acontecimiento, un clic que hace ver las cosas de otra manera: las ilusiones y los apegos se abandonan ahora. Es el Despertar en el sentido de kensho tal cual se enseña en la escuela Rinzai y el Despertar que el Maestro Dogen privilegió, en el que la práctica y la vida cotidiana son vividas en armonía. Este despertar no es vivido como un acontecimiento en el instante T sino como algo constante. Practicamos un zazen profundo en el que hay un verdadero abandono de nuestros apegos y nuestras reflexiones. No es cualquier práctica la que es “Despertar.” Es la práctica de shin jin datsu raku, cuerpo y mente despojados de sus apegos. Este shin jin datsu raku se produce a menudo una primera vez en un instante. Es un contacto entre la práctica y el Despertar, entonces la enseñanza es completa. Pero si no se ha sentido esta unidad, si no se produce la superación de esa dualidad entre uno mismo y la práctica, subsiste una duda. De hecho, el kensho, es el momento en el que las dudas desaparecen. Es lo que pasó entre Dogen y Nyojo. Dogen practicaba zazen desde hacía quince años y de repente, todas sus dudas a propósito de la práctica se desvanecieron incluida su duda de, ¿por qué practicar si todo es ya Buda? A partir de ese momento, su práctica pudo ser práctica del Despertar
- Keizan en el Denko-roku, presenta experiencias de personas excepcionales, ya sean Buda, los Patriarcas o el Maestro Dogen. Pero una persona ordinaria, ¿puede conocer el despertar?
- El kensho no es importante y la espera del kensho puede incluso ser un obstáculo a una práctica del despertar. Pero está bien conocer la historia de la transmisión del Despertar en tanto que kensho. No es extraña a la práctica del zen tal como Dogen lo enseñó pues él hizo comentarios sobre el Gran Satori, sobre el Despertar. A través de su enseñanza, Dogen nos muestra la forma de practicar zazen como práctica de despertar que no depende de un acontecimiento particular. Pero en un momento dado, toma a veces la forma de una conmoción y de un shock muy fuerte. Depende del karma de los individuos, de su historia. Parece que estaría relacionado con la medida de su desesperación. Personalmente, antes de empezar la práctica de zazen, estaba al borde de la locura, en una búsqueda desesperada, en busca de sentido. Estaba realmente en el fondo del pozo. El hecho de sentarme en zazen, fue una conmoción. Todo empezó a dar vueltas a mi alrededor, estaba próximo al desvanecimiento. Era un shock muy fuerte teniendo en cuenta el estado de fragilidad, de desesperación o de vulnerabilidad en el que había llegado. No pretendo ser equivalente a los grandes maestros de la tradición, pero cuando leo su historia, me recuerda lo que yo sentí, esa gran conmoción, ese gran sosiego. Mucha gente viene al zen sin llegar al fin de su desesperación. En el zen Rinzai el rol del maestro es un poco ese, llevar a la gente a la desesperación a través de la práctica del koan. Artificialmente, la práctica del koan pone a la gente en un callejón sin salida. Si llegan a abandonar, a cambiar de estado de conciencia, se provoca un sentimiento conmovedor de liberación, proporcional al callejón sin salida en el que se han metido. En el zen Soto, no creamos ese tipo de desesperación artificial. Por el contrario, para mucha gente, la vida es un koan y estaría bien que cada uno tomara por medio del cuerpo el koan de su vida, que las dificultades encontradas no sean obstáculos sino un koan a “cargarse” verdaderamente, profundamente para llegar a un verdadero cambio de conciencia.
- Como maestro, ¿deberás certificar el Despertar de un discípulo?
- ¡Por supuesto! A través de lo que puedo observar de la práctica y de la evolución pues pueden darse formas de despertar brutal, abrupto, un poco espectaculares pero me fio. Después del shock de mi primer zazen, cuando no conocía ni el budismo ni el zen, volví a “currar” pero ya no tenía la desesperación existencial de antes. Había una enorme diferencia. Sin embargo, queda todo por hacer a partir de ese momento. Ese fue el rol del maestro Deshimaru, mostrar que aunque en un momento dado tengamos una intuición muy fuerte, no significa que todo nuestro ser se haya transformado. En efecto, nos arrastra nuestro karma pasado, nuestros condicionamientos. Son los viejos hábitos de los que habla Wanshi. El Despertar debe ser actualizado en lo cotidiano viviendo en armonía con lo que es la práctica de zazen. Es menos espectacular pero bastante más profundo. Necesito pues apreciar la intuición y la comprensión pero, sobre todo, mirar los actos. Mucha gente lee kusen, se impregnan y tienen la impresión de haber comprendido pero, ¡son loros! Lo importante no es quedarse con las palabras, haber retenido los conceptos, sino actualizarlos: es el comportamiento. El Maestro Deshimaru apreciaba a los discípulos más en el comportamiento que en las discusiones.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Dogen y el otoño


Aunque las flores del ciruelo y del melocotonero sean hermosas,
que no te entusiasmen sus colores en primavera,
ni te entristezcan los cambiantes tonos del otoño.

El que practica la Vía, se olvida de sí mismo.

Es como un copo de nieve
que con la más suave brisa, desaparece.

Dogen (Eiheikoroku)
Foto: Kontxi Y.

La naturaleza es un tema privilegiado en la poesía y en los textos de Dogen. Nos dirá:


Día y noche dejad que todo venga
y os habite.
Dejad que vivan juntos tu corazón y toda cosa.


Los poemas de Dogen nos hablan de aceptar en el cuerpo todos los fenómenos del universo. Nos hablan de una experiencia específica, vivida completamente, vívida. Con ayuda de metáforas nos explica de qué forma podemos seguir el orden cósmico, armonizarnos con la vía.

No dudamos al contemplar la naturaleza, al contemplar un árbol, al escuchar el sonido del arroyo del valle. Ésta no crea ninguna dualidad. Esta mirada podemos llevarla sobre los seres humanos. Podemos observar en ella y más en estos días, mujo, la impermanencia.

Que el viento de otoño que sopla en las copas de los árboles (llamado tradicionalmente ryujin, el canto del dragón), barra como hoja marchita tus dudas.

Antonio (Por el dojozen Genjo, Pamplona/Iruña)

Noticias: El 17 de diciembre se ha marcado el próximo día de costura a las 9 de la mañana.
También pensamos hacer una iniciación a la práctica el día 19 de noviembre, sábado.
Igualmente el día 4 de enero tenemos prevista media jornada y comida con Eukeni.

jueves, 20 de octubre de 2011

KON ZEN TRACCIÓN


LA CONCENTRACIÓN


P. Tengo la impresión de que no me concentro nunca. Desde que practico me habré concentrado quince o treinta segundos, lo que hace una media de tres segundos por año, todo lo que oigo en las enseñanzas lo aprendo de manera intelectual, Mi pregunta es, ¿cuándo puedo dejar de escuchar ese monólogo interno que no cesa jamás?

R. Puede que sea tu manera de concentrarte. Estás extrañamente concentrada, para estar segura de no estar concentrada más que algunos segundos. Eso quiere decir que estás extremadamente concentrada para saberlo. Eso quiere decir que observas cada instante que estás en ese estado. Eso requiere una cierta observación (risas). Pareces muy segura. Eso quiere decir que eres muy consciente de quién eres tú, de cómo estás en cada instante. Eso significa un cierto tipo de concentración.

P. Es agotador…

R. Continúa todavía más. Concéntrate todavía más, así… hasta que estés totalmente agotada. Y luego, si quieres tener un respiro, trata de volver a tu cuerpo.

P. Ya lo hago, pero me doy cuenta que cada vez estoy más en tensión, que incluso mis pulgares… sí, todo está cada vez más tenso. Entonces pongo empeño en volver a la respiración, luego vuelve el diálogo y el diálogo dice que el diálogo dice que voy a volver al diálogo… en fin, es continuo…

R. ¿Has tratado de concentrarte en la punta de la lengua?

P. Si, en fin, no desde hace unos años… pero siempre puedo reintentarlo.

R. Tienes que ver cómo te concentras. Porque si te concentras pensando: “Ah, ahora debo concentrarme en la punta de la lengua”, te haces un discurso sobre la práctica en lugar de concentrarte. Trata realmente de estar en la sensación de la lengua contra el paladar y observar como tu diálogo interno la toca. Vuélvete realmente ese punto de la lengua.

P. Pero cómo, ¡no me callo jamás! No es fácil.

R. Realmente no tengo otro método para desdramatizar eso que la concentración en la respiración y en el cuerpo. Creo que es necesaria una desescalada, un paso atrás, no puedes hacerlo si permaneces en el mismo nivel, es decir, si dices o piensas: debo parar, porque te das una orden con las palabras. Dicho de otro modo, no te digas: debo dejar de pensar, debo concentrarme en la punta de la lengua, sino soy realmente esa sensación de la lengua contra el paladar. Es algo que puedes hacer, es totalmente posible, estar realmente en la sensación. Por ejemplo, cuando tienes los pulgares tensos, en lugar de decirte: es insuficiente, todavía tengo los pulgares tensos... es por mi diálogo interno.

P. No estoy en el juicio...

R. Sencillamente sé esos pulgares. Trata de ser la sensación, de ser la parte de tu cuerpo en la que te concentras, no de estar en la consigna: debo concentrarme en...

P. Verdaderamente no creo que sea así. No estoy en el: “hay que”. Compruebo que ese diálogo está ahí siempre, siempre. Puedo claramente tomar distancia y verlo hacerse, pero él me atrapa siempre rápidamente.

R. Ahí precisamente debes concentrarte en otra cosa, como los turcos o los griegos que tienen un rosario en la mano. Están discutiendo contigo y, al mismo tiempo, desgranan el rosario, así, hacen el gesto de contar las cuentas. Así, está el diálogo que prosigue y, al mismo tiempo, estamos en la sensación, eso crea una pequeña distancia.

Creo que a pesar de que lo describes como algo anormal en ti, no es tan anormal. Creo que el cerebro se mantiene en forma de alguna manera, dialogando. Siempre hay intercambios. Lo que puedes hacer es que eso permanezca como fondo, una especie de sonido de fondo, desde atrás. Un tipo de diálogo que no para nunca, pero eso que está delante, eso con lo que estás en contacto, es una sensación, sin por ello pensar: debo dejar de pensarla. Y requiere dar más importancia a la sensación, a la punta de la lengua, al aire que pasa por las narinas, aunque quede algún parásito por detrás. Pero lo que está en primer lugar o al menos, lo que pide toda tu atención, es la sensación.

Puedes también, en la vida cotidiana, tratar de estar en tus sensaciones lo más posible, porque en zazen, las condiciones son realmente ideales para pensar, todo está tranquilo, puedes pensar tranquilamente en zazen, no hay nada más que hacer. Puede que en la acción, sea más fácil para ti concentrarte en tus sensaciones. Por ejemplo en el samu, andando, trata de estar realmente en tus sensaciones: el contacto con el suelo, la brisa, el viento que pasa, el canto de los pájaros. Ser realmente con eso.

Tendrás siempre el ruido de fondo de tu diálogo interno en tu oído, pero quedaría lejos, atrás. Lo que está en primer plano, es cómo practicas. Cuando pelas verduras, pelas, cuando cocinas, cocinas, eres verdaderamente una con los utensilios y, bueno, hay algunos pensamientos ahí atrás, aunque te atrapen.

P. Pero Roland, es cierto que cuando hay acción noto que funciona, pero en zazen, sé hacer durar más ese momento en el que estoy desapegada de ese monólogo. Comprendo, no me molesta que esté ahí, OK, eso lo he comprendido, pero es como una espiral que vuelve a atraparme.

R. Deja de tener miedo al vacío. Tengo la impresión de que es una de las funciones del diálogo interior, aparte de que es una función fisiológica natural del cerebro: intercambiar informaciones. Si investigamos ese diálogo interior, cuando pensamos, como decía Descartes nos da la sensación de existir. Tenemos miedo de no ser nada si dejamos de pensar. Hay una especie de miedo al vacío, de miedo al silencio.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Genjo Koan

“ES COMO LA RELACIÓN ENTRE EL CLARO DE LUNA Y LA GOTA DE ROCÍO: AUNQUE LA GOTA DE ROCÍO SEA MINÚSCULA, COMO NUESTRA PROPIA EXISTENCIA RESPECTO AL ORDEN CÓSMICO, LA TOTALIDAD DEL CLARO DE LUNA SE REFLEJA EN ELLA”


No desperdiciéis vuestro tiempo y vuestra energía rumiando los pensamientos. La atención y la energía que dais a la práctica hacen que el cuerpo-mente se vuelva receptivo a la energía cósmica y el cansancio desaparece. Cuando lo experimentamos, tenemos tendencia a volver a ello. También es una gran ayuda en la vida cotidiana. Nos armonizamos, naturalmente, con el Dharma, es decir, con la realidad tal cual es.

A partir de su propia experiencia de despertar, el Buda describía la realidad en forma de tres características:

“Todas las cosas son impermanentes”, es algo que experimentamos sin cesar en zazen. Nos armonizamos con esta característica dejando pasar nuestras sensaciones, nuestras percepciones, nuestros pensamientos.

“Todas las cosas son sin ego”, sin sustancia permanente. También lo experimentamos en zazen cuando nos observamos a nosotros mismos. Realizamos que no podemos asir nuestro propio núcleo, la sustancia en sí.

El Maestro Dogen decía que conocerse a uno mismo es olvidarse de inmediato de uno mismo, es decir, olvidar la ilusión que mantenemos a propósito de nosotros mismos; lo que nos impide ver y armonizarnos con lo que es realmente nuestra existencia.

A causa de esto, se manifiesta la tercera característica de la existencia, es decir “el sufrimiento”.

Si hacemos realidad esto, si nos despertamos a la realidad, no sólo de forma intelectual comprendiendo verbalmente a través de conceptos tales como impermanencia, interdependencia, el no-sí, lo que nos hace volver a nuevas nociones a las que apegarnos. Si comprendemos y realizamos íntimamente el cuerpo y la mente en unidad con la realidad, y nos armonizamos con ella abandonando nuestro egocentrismo, entonces, esta tercera característica de la existencia que es el sufrimiento, dukkha, se vuelve nirvana, se convierte en despertar y liberación instantánea.

Esto no quiere decir que la totalidad de nuestra personalidad, de nuestra existencia, de nuestra forma de existir, sea totalmente transformada. Estamos siempre sometidos a las huellas de los condicionamientos pasados.

Sin embargo, si repetimos la experiencia del despertar, de la realización a través de la práctica, entonces, ese súbito despertar, ese despertar inmediato que se realiza en los momentos de práctica justa, nos transforma poco a poco, progresivamente y nuestra manera de funcionar en la vida se armoniza cada vez más con el Dharma.

La enseñanza que nos esforzamos en seguir, las paramitas, las prácticas del bodhisattva y, en primer lugar, los preceptos son, cada vez más, una manera de ser, de actuar de forma natural.

Cada vez es menos posible transgredir los preceptos, cada vez es más fácil compartir con los otros, dar, abandonar nuestra impaciencia, canalizar nuestra energía practicando lo que es justo, permanecer concentrado en todos los momentos, en todos los aspectos de la vida, realizar la sabiduría de comprenderse a uno mismo en relación con los otros; sobre todo, de actuar en consecuencia, es decir, con bondad y compasión respecto al otro.

Con ocasión de un campo de verano, de una sesshin, podemos hacer realidad esto. Podemos dejar que la luz del Dharma ilumine nuestra vida. Aunque el Dharma sea inmenso, aunque nuestra capacidad de comprenderlo sea limitada, como lo expresaba Dogen: “Es como la relación entre el claro de luna y la gota de rocío, aunque la gota de rocío sea minúscula: como nuestra propia existencia en relación al orden cósmico, la totalidad del claro de luna se refleja en esa gota”.

martes, 27 de septiembre de 2011

HORARIOS DOJO

Hola, hola:

De nuevo el otoño, que nos llama por nuestro nombre de caminantes. Y continuando el gyoji de la vía,
el anuncio que vamos a publicar sobre la iniciación al zazen y los horarios del curso ya en curso.
Un poema de Dogen que comentamos en la reunión de la AZEH.

ZAZEN: INICIACIÓN A LA MEDITACIÓN ZEN

El sábado 1 DE OCTUBRE a las 10 de la mañana.
Organiza el Dojozen Genjo de Pamplona
(Asociación Zen Internacional fundada por Taisen Deshimaru)
Plaza Monasterios de Navarra nº 7.
Teléfono 948182594
Mail: zennavarra@yahoo.es
www.zennavarra.blogspot.com

LOS HORARIOS para este curso serán:
Lunes, martes y jueves a las 20 horas,
miércoles y viernes a las 7,30 h. y sábados a las 11,30.

Un abrazo en el dharma.

Antonio (Por el dojozen Genjo Pamplona/Iruña)


POEMA DE DOGEN

Voy caminando por este mundo ilusorio
parecido a un sueño,
ni siquiera miro las huellas
que pudiera haber dejado.

El canto del cuco
me hace señas para que vuelva a casa.
Al oírlo giro la cabeza
para ver quién me dice que vuelva.

Pero no me preguntéis donde voy.

Viajo en este mundo sin límites
por donde no sé
y cada uno de mis pasos
es mi propia casa, mi propio hogar.

Dogen

domingo, 18 de septiembre de 2011

El dador alegre. Mario Satz

EL DADOR ALEGRE

“La alegría es el don de darse; la tristeza, el peligro de ensimismarse”

El Rabí Desconocido


“Cada uno dé cómo propuso en su corazón:
no con tristeza, ni por necesidad,
porque Dios ama al dador alegre”

Corintios


“Todo lo que sufre me acompaña,
Se encariña conmigo,
quiere ser feliz.
Testigos de mi comedia,
retened mi pie alegre”.

René Char. Furor y misterio.

jueves, 15 de septiembre de 2011

LA GRATITUD

LA GRATITUD


P. ¿Podemos conocer el sentido profundo del fuse y de la compasión, sin pasar por la noción de gratitud; por un lado es un término que parece obsoleto y por otro parece esencial? Quisiera saber tu impresión sobre esto.

Q. Creo que hoy en día, tenemos problemas con la gratitud, porque vivimos en un mundo en el que prima el tener. Tener siempre más. Un mundo en el que la avidez es exacerbada. Nunca tenemos bastante y nos hacemos dependientes, creemos, por ilusión, que nuestra felicidad en la vida depende de lo que obtengamos.

Tenemos tendencia a sentir continuamente envidia, celos, nunca tenemos bastante. De una u otra forma, estamos gobernados por la avidez y a la vez es lo que predomina en nuestra época. Así es que para sentir gratitud, basta sencillamente con estar feliz por vivir, por haber recibido esta vida humana, la ocasión de vivir una vida humana. Ver la propia vida, el propio nacimiento como un fuse, un regalo, pues al haber nacido en forma humana tenemos la posibilidad de encontrar la vía de Buda y despertar. Y nada más que por esto, fundamentalmente por esto, deberíamos profundizar en la gratitud todos los días. Sobre todo cuando además, tenemos la suerte de haber encontrado esta práctica y este Dharma.

En relación con la compasión está el fuse, creo que no puede haber verdadero fuse más que con un espíritu que no espera agradecimiento, reconocimiento y no podemos dar verdaderamente con espíritu de fuse más que cuando no esperamos nada a cambio.

Pero, ¿cómo no esperar nada? Agradeciendo lo que ya tenemos. No hay necesidad de nada más. Entonces ese sentimiento básico de gratitud, hace que podamos practicar el fuse con un espíritu mushotoku, sin esperar nada. Es el verdadero fuse.

La compasión, es el deseo de ayudar a los otros para aliviar sus sufrimientos. Creo que para poder practicar verdaderamente la compasión, hay que tener el espíritu suficientemente libre como para poder interesarse por el sufrimiento del otro.

Si uno mismo está constantemente frustrado, con envidia, celoso, ávido, no se está disponible para interesarse por el sufrimiento de los otros y ayudarles o esta ayuda es muy reducida, o está pervertida por algo. Es decir, en este caso, manifestar compasión, es una manera de manifestar nuestra superioridad: “Yo puedo ayudarte, yo puedo salvarte”. Eso es una gran ilusión. Para mí, la gratitud es una manera de ser que resulta del hecho de despertar.

lunes, 5 de septiembre de 2011

LA RESPIRACIÓN

LA RESPIRACIÓN


P. Cuando se empuja la respiración en el hara, ¿hay intención? Si se fuerza la respiración, no se está en lo que es sino en la voluntad. ¿Tú qué piensas?

R. En el Anapanasati (el sutra base para la respiración) y en la enseñanza de Buda, se enseña sobre todo observar simplemente la respiración.
Así naturalmente la respiración tiende a profundizarse y a descender al hara.
Pero frecuentemente se tienen malas costumbres y dicha transformación puede llevar un tiempo largo en producirse por causa de trabas. Entonces la manera zen (que enseña a concentrarse en el hara) permite acelerar y sobrepasar los obstáculos y a experimentar lo que es una buena respiración.

Si se está muy tenso, si hay muchos obstáculos, sobre todo no hay que insistir en empujar a toda costa los intestinos. Se debe volver a la postura, distenderse y abandonar la idea de tener una respiración profunda.

Hay que dejar que la postura se instale y tarde o temprano la respiración se profundizará.

Roland Yuno Rech

sábado, 3 de septiembre de 2011

Jonhn Kopetz, elegía del Comando Dharma




Se nos ha muerto como del rayo Jhon Kopetz, con quién tanto queríamos.........


Este viejo caballo ha sentido como ha llegado el látigo hasta el tuétano de sus huesos, sentimos profundamente la pérdida, era parte de nuestro cuerpo, de la Shanga.

Creo que Dogen hablaba de él cuando dio esta enseñanza:
"Un antiguo sabio dijo: relacionarse con una persona buena es como caminar bajo niebla y la llovizna, aunque la ropa no se empape, cada vez se va volviendo más húmeda". Esto significa que si mantenéis una estrecha relación con una persona buena, vosotros mismos os volveréis buenos sin daros cuenta.

Esperamos ser dignos receptáculos de tu memoria.

"A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero."

Miguel Hernández

Comando Dharma.

miércoles, 31 de agosto de 2011

El despertar



Foto de Iokin Arana - http:/www.flickr.com/iokin


MONDO


P. Esta tarde hablábamos de que el despertar no es el saber. Pregunto: “¿Es un estado de la mente?

R. Tampoco es un estado de la mente, en la medida en que un estado, es algo sólido, fijo. En ese sentido no es un estado de la mente.

Es el movimiento de la mente que abandona todo estado.

El estado, es siempre limitado, tiene fronteras. Hay un estado frente a otros estados.

El estado de la mente es, por ejemplo, ahora estoy feliz, estoy concentrado, ahora estoy en kontin o en sanran. Eso es un estado de la mente.

El despertar consiste en tomar conciencia de todos esos estados de la mente y ver que no tienen sustancia y abandonarlos, sin apegarnos a ellos.

El despertar es no permanecer en ningún estado. Más allá de todos los estados. Es el movimiento de la impermanencia.

viernes, 26 de agosto de 2011

SESSHINES 2011-2012



Shin, caligrafía de Moriyama


Sesshines 2011-2012


7-8-9 Octubre. Patrick Pargnien. La Teste (Bordeaux)

29 Octubre-1 Noviembre. Raphael Doko Triet, Egino

25-26-27 Noviembre. Roland Yuno Rech. Tarbes

9-10-11 Diciembre. Gérard Chin Rei Pilet. La Gendronnière

2012

3-4-5 Febrero. Roland Yuno Rech. Egino (Dojo Pamplona)

17-18 Marzo. Raphael Doko Triet. Vitoria. (Dojo Vitoria)

31 de marzo-1 Abril. Sesshin/Taller Dharma : “Lo cotidiano como práctica espiritual II”. Patrick Pargnien. Dojo Pamplona.

11-12-13 Mayo. Raphael Doko Triet. Egino

30 Junio-8 Julio. Campo de Verano. Raphael Doko Triet. La Morejona

7-15 Julio. Campo de Verano. Roland Yuno Rech . Maredsous

26-27-28 Octubre. Roland Yuno Rech. Barcelona

23-24-25 Noviembre. Roland Yuno Rech. Toulouse


Sermo Beati pauperes spiritu

"Por eso,
suplicamos a Dios que nos libre de Dios,
y que concibamos la verdad

y gocemos

eternamente

de ella,

allí donde los ángeles supremos,
la mosca
y el alma

son


semejantes."

La compasión, Roland Yuno Rech

“El abandono del lenguaje y del pensamiento
nos conducirá más allá de cualquier lugar.
Si no podemos abandonar el lenguaje ni el pensamiento, ¿cómo podremos resolver la vida?

Sozan


LA COMPASIÓN


P. Zazen nos despierta a la sabiduría y a la compasión, mi pregunta es: ¿es posible tener compasión sin sufrir?

R. No. El sufrimiento nace de la compasión, es lo que llamamos la empatía, es el sufrimiento que consiste en colocarse en el lugar del otro. Al mismo tiempo, no somos el otro. Podemos tener empatía, podemos ponernos en el lugar del otro pero al mismo tiempo permanecemos en nuestro sitio. Estas dos posiciones son muy importantes.

Hay algo en nosotros que nos permite simpatizar, compartir el sufrimiento del otro, tratar de ponernos en su lugar. Por otra parte, cuanto más aprendemos a conocernos a nosotros mismos, más sensibles somos a los diferentes aspectos del sufrimiento y a las causas del sufrimiento, más receptivos estamos al sufrimiento de los otros.

Pero ese movimiento de ponerse en el lugar del otro, no implica que seamos el otro. Somos nosotros mismos. En este punto la sabiduría puede venir en ayuda de la compasión. La compasión no es sólo un sentimiento, una emoción, es estar con el otro en su dolor, como las personas que se apiadan del sufrimiento de los otros. La compasión es también hacer el voto profundo de ayudar a los otros, lo mejor que podamos, ayudar a los otros a resolver su sufrimiento. Para ello no es necesario ser el otro, hay que ser uno mismo.

A menudo se recuerda en los mondos que no podemos salvar a alguien que se ahoga, ahogándonos con él. Eso no es posible. Es preciso que uno mismo simpatice con la persona que se ahoga para sentir verdaderamente la urgencia de socorrerlo, tener el impulso de socorrerlo. Al mismo tiempo, tenemos que mantenernos en la superficie. Si nos hundimos, somos dos los que nos ahogamos. Eso no funciona.

A propósito del sufrimiento, es cierto que cuando simpatizamos con alguien que sufre, sentimos un cierto sufrimiento. Es cierto. Pero no es el mismo sufrimiento que el de la persona que sufre. Es la razón por la que no somos engullidos por ese sufrimiento. Mantenemos una disponibilidad para tratar de ayudar a la persona que sufre para tratar de que tenga otro punto de vista, para encontrar un espacio a su dificultad. Esto es fundamental.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Ryokan





Levemente embriagado
el paso ligero
bajo la brisa de primavera.

Ryokan

martes, 19 de julio de 2011

HELENA URGEL: IN MEMORIAM




HELENA URGEL : IN MEMORIAM
Esta madrugada moría Helena Urgel, practicante belga de la Vía con quien tuvimos la suerte de compartir la práctica durante varios años en los campos de verano de Maredsous. En esos “fríos” del norte, mi recuerdo es el de su persona acogedora y acogedora sonrisa, abierta, dulce…. Esta noticia me deja consternado y entristecido.

Me viene a la memoria el capítulo del Sutra del Diamante sobre la ilusión y las apariencias:

«Así es nuestra vida sobre la tierra :
como una estrella al alba
una burbuja en el agua
una gota de rocío
un relámpago en el cielo de verano
un sueño en este mundo flotante ».


Pero como decía Issa :

El mundo del rocío
es el mundo del rocío.
Y sin embargo… ¡ah..sin embargo!


Un abrazo en el Dharma
Antonio

miércoles, 13 de julio de 2011

Sin Palabras

Al ir a publicar una nueva entrada, consulto en la lista de lectura el enviado por Comando Dharma: Las últimas palabras de Buda, aqui podéis consultarlo. Sin palabras.


http://comandodharma.blogspot.com/2011/07/las-ultimas-palabras-de-budha.html

martes, 5 de julio de 2011

SOBRE EL PENSAMIENTO DUALISTA


Mondo-1
P1.- En el tiempo de Buda, los arhat, consagraban su vida a la práctica, a la meditación. Pero para mí, también está la vida cotidiana, la familia… Tengo la impresión de que no llego a conciliar todo eso, que soy como un arhat a medias.

¿Por qué haces esa pregunta? ¿Es con respecto a la práctica? ¿Quieres decir que cuando vienes a la sesshin, eres un arhat, estás en la vía del arhat y cuando vuelves al hospital o a tu familia, ya no lo eres? ¿Crees que es más o menos, el tiempo de la práctica en sesshin y el tiempo de la vida cotidiana? Yo creo que el despertar a tiempo total existe porque “el despertar a tiempo total” no quiere decir no tener pensamientos dualistas. Estamos obligados a tener pensamientos dualistas. Incluso Buda tenía pensamientos dualistas, aunque no fuera más que para discutir con su interlocutor. En la vida cotidiana tenemos pensamientos dualistas. El problema no es el pensamiento dualista, que es necesario en el trabajo, en la vida social, sino el apego al resultado de ese pensamiento dualista que debe ser abandonado.
Buda también pensaba de manera dualista, en el nivel de la realidad relativa hay dualidad. La hay en mí, en ti, en los otros. La dualidad existe y Buda jamás lo negó. Lo que él criticó es que ese pensamiento dualista produjera nociones a las que apegarnos y el que esos apegos produzcan maneras de funcionar dolorosas. Dicho de otra forma, podemos utilizar el pensamiento dualista para hacer nuestro trabajo, como médico o cualquier otro trabajo, o en la familia, sin por ello apegarnos a un ego, a un yo, o a alguna sustancia, sea la que sea. Dicho de otro modo, creo que podemos funcionar en la vida social y ser un bodhisattva activo que se esfuerza en salvar a todos los seres, que actúa con compasión, aunque no esté apegado a la noción de un ser, de un ego y, aunque piense que en el fondo, no hay ningún ego al que salvar.
Para ello voy a redundar en lo que quisiera decir al final de esta mañana; es necesario para cada uno, tener siempre a la vista los dos niveles de la realidad y, por tanto, los dos niveles de verdad, si no estamos en la confusión. Creo que es esta no-distinción la que hace que los occidentales tengan tanto problema con la vacuidad. Me doy cuenta de que incluso en la Sangha mucha gente me dice: “No entiendo la vacuidad. Me gusta hacer zazen pero no comprendo la vacuidad.” Hay una especie de rechazo o de incomprensión con respecto a la vacuidad. Es verdad que, a priori, la vacuidad contradice la experiencia. Nos decimos: “No hay ego.” Pero no paramos de reencontrarnos con nuestro propio ego, como el funcionamiento egoísta de los unos y los otros. Así es que, es chocante decir, ¡no hay ego! Sólo que el ego no existe más que a un nivel relativo.
Shakyamuni Buda y Nagarjuna jamás han negado la existencia del ego a ese nivel relativo. Sólo cortaron de raíz la posibilidad de apegarse a la noción de un ego como algo sustancial. Esto no es sólo una postura teórica, es una posición ética fundamental pues tiene efectos en el comportamiento.
Podemos utilizar nuestro ego, nuestro mental dualista, nuestra personalidad, nuestras características, para estar al servicio del Dharma, de la Sangha, de la humanidad. Hacerlo con compasión y sin apego, verdaderamente libres, con un espíritu mushotoku. Hacerlo sencillamente porque es la cosa, la manera de actuar, la manera de ser que corresponde mejor a nuestra intuición de la realidad última. Esto quiere decir funcionar en los fenómenos de la realidad relativa utilizando el ego, sin apegarse al ego. Yo creo que la sabiduría es ser capaz de abrazar constantemente estos dos puntos de vista. A veces se nos dice que miremos con los dos ojos abiertos: el ojo que ve shiki, los fenómenos de la existencia relativa y el otro ojo, que ve ku, la vacuidad. Pero no son dos cosas separadas. Es la cara y el reverso.

martes, 28 de junio de 2011

SOMOS LADRONES ENCANTADORES

Somos ladrones encantadores,
Que robamos corazones,
y nunca desfallecemos,
Porque somos los amigos del Uno.

El tiempo de los viejos sermones
ha pasado,
Nosotros apuntamos directamente
al corazón.
Si la mente intenta entrar a hurtadillas
Y tomar el mando,
nosotros le echaremos el lazo
sin demora.

Convertimos el veneno en medicina
Y nuestras penas en bendiciones.
Todo lo que nos era familiar,
A quienes amábamos
y a nosotros mismos,
Tuvimos que dejarlos atrás.

Bendito sea el poema que viene
a través de mí,
pero no de mí,
Porque el sonido de mi propia música Ahogaría
la canción de Amor.

Jalaluddin Rumi

DE: www,sabiduriasufi.blogspot.com

domingo, 26 de junio de 2011

vÍA ABRUPTA, VÍA GRADUAL



Vía abrupta, Vía gradual
Podríamos decir que Nagarjuna retomó el tema de La Causa Original y que desarrolló el pensamiento de Shakyamuni demostrando lo absurdo de toda noción. Ninguna noción descansa sobre algo real. Todas las nociones pueden ser deconstruidas, demostrando que son relativas a otra cosa, que son interdependientes. Ni siquiera el nirvana existe sólo en sí mismo. El nirvana no existe más que en relación con el samsara. Es pues una noción, e incluso una experiencia que no tiene sentido más que por el hecho de, hemos vivido el samsara y el agotamiento del samsara. Cuando ese apego cesa, se produce una liberación a la que llamamos nirvana. La cesación de las causas de sufrimiento. Pero está claro que, eso sólo puede producirse, porque hay una ilusión. Sin ilusión no hay despertar. Sin el samsara no hay nirvana. Esto no quiere decir que no haya vida despierta o experiencia del nirvana, pero no hay producción de la noción del nirvana, del despertar, lo que hace que no podamos apegarnos al nirvana, al despertar o al satori. Mientras que Nagarjuna demuestra lo absurdo de toda noción a través de la lógica, la dialéctica, el Yogacara, trata de mostrar el camino para llegar ahí.
En cierto modo, podríamos decir que la aproximación de Nagarjuna es abrupta. Esto recoge la enseñanza esencial de la Prajna Paramita, de la que, de alguna manera, Nagarjuna es el que la comenta. Esta aproximación tuvo el favor del zen a partir del quinto patriarca ya que, el maestro de Eno, transmitió el sutra del Diamante y basó toda su enseñanza en la vacuidad. Sin embargo, alguien como Jinshu, que había adoptado una aproximación progresiva, se ataba, por su modo de pensamiento al Yogacara, esta psicología del despertar que implica un trabajo progresivo, a través de la meditación, para despojarse del apego a las ilusiones, para llegar al despertar tras un cierto número de etapas. Es la vía progresiva. En el zen coexisten estas dos tendencias. En tiempos del sexto Patriarca, se tuvo la impresión de que había triunfado la aproximación súbita. Pero desde el principio de la escuela Soto, son el Sandokai y la enseñanza de Sekito, hay un rechazo de esta oposición y se adopta una visión en la que lo gradual y lo súbito, es decir Prajna Paramita y Madhyamika por un lado y Yogacara por el otro son complementarias2. Por ello, quiero esforzarme en hablar del Yogacara.
Efectivamente en el zen, hay dos tendencias. Las encontramos constantemente en las enseñanzas y, en tanto que enseñantes, está bien comprender los fundamentos filosóficos. El año pasado propuse hablar del Lankavatara sutra, me interesaba ya que se dice que ese sutra había sido transmitido por Bodhidharma. Estaba pues en el origen del zen, de nuestra escuela. Pero si estudiamos la enseñanza de Bodhidharma, aunque sólo sea su diálogo con el emperador o los mondos con Eka, su enseñanza, ¡no es en absoluto una enseñanza del Yogacara! Desde el origen, todas las enseñanzas de los patriarcas del zen son muy Prajna Paramita. Finalmente, hay muy poco Yogacara. Pero también veremos que lo hay, lo cual es normal y complementario.
(Traducción Txus Laita y Antonio Arana)

HORARIOS VERANO Y SESSHINES


Hola, hola…
Tras celebrar la noche sanjuanera acogidos en Berama, en la borda Mistorena, el sábado 25 celebramos una media jornada con una reunión para organizar el verano e informar de las diferentes sesshines de que tenemos constancia y campos de verano y una comida de cierre del curso zen.
El zazen continuará en horario habitual hasta el día 2 de julio sábado, incluido. El dojo permanecerá cerrado hasta el día 19 de julio. Desde esta fecha hasta el 17 de septiembre el horario de verano será : martes y jueves con zazen de 20 a 21,30, y los miércoles con zazen de 7,30 a 8,45 de la mañana.
En septiembre retomaremos el zazen de los sábados. El sábado día 3 de septiembre, inauguraremos el nuevo año zen con un zazen a las 11,30 y posterior samu en el dojo.
Tras la reunión de la AZEH, a la que pertenecemos el dojo de Pamplona, se acordó el retomar como Asociación un zazen conjunto, se recomenzará por el dojo de Pamplona el día 24 de septiembre, tras el que hará la Asamblea General y posterior comida. Las personas que no sean socias podrán asistir también a la asamblea con voz pero sin voto.
SESHINES:
Campo de Verano en Bélgica, Roland Yuno Rech del 2 al 10 de julio
Campo de Verano en la Morejona, Raphaël Doko Triet, del 2 al 10 de julio.
31 de julio-8 de agosto, la Gendronniére, Raphaël Doko Triet
11 de agosto-19 de agosto, la Gendronniére, Roland Yuno Rech
21 de agosto-27 de agosto, Javols, Gérard Chin Rei Pilet
24 de agosto-28 de agosto, Patrick Pargnien , en Grignols
7-8-9 de octubre, Patrick Pargnien, La Teste
29 de Octubre-1 de noviembre, Raphaël Doko Triet, organiza dojo de Vitoria, Egino
25 de noviembre-27 de noviembre, Roland Yuno Rech, Tarbes
9 de diciembre-11 de diciembre, Gérard chin Rei Pilet Gendronniére
17 de diciembre, jornada en el dojo de Pamplona/iruña con Eukeni Callejo
27 de diciembre-1 de enero, Roland Yuno Rech , Gendronniére
2012
3 de febrero- 5 de febrero, Roland Yuno Rech, Egino, organiza Dojo Genjo de Pamplona/Iruña
31 de marzo-1 de abril, Patrick Pargnien, Taller Dharma/sesshin: Lo cotidiano como vía espiritual II, en el dojo de Pamplona/Iruña.
Deseándoos un hermoso verano y buen gyoji.
AAntonio (por el dojozen Genjo Pamplona/Iruña)

viernes, 17 de junio de 2011

LOS DOS ACERCAMIENTOS A LA VACUIDAD


Los dos acercamientos a la vacuidad.
La primera corriente es el Madhyamika, la enseñanza de Nagarjuna, que recuerda que la enseñanza fundamental de Buda, es la enseñanza de la vacuidad y la Vía del Medio; y que nos aproxima la vacuidad, esta Vía del Medio, a través de la lógica y la argumentación. Nagarjuna era un temible dialéctico, capaz de manejar la lógica, la dialéctica para deconstruir conceptos. Utilizó toda su inteligencia en demostrar lo absurdo de las tesis de todos los pensadores que querían encerrar la realidad en conceptos, aunque fuesen budistas. Como el Hannya Shingyo, también criticaba el apego a las Cuatro Nobles Verdades1. De hecho, criticaba el apego conceptual a nociones, ya fueran estas nociones ordinarias, como la noción de yo, de un ego o nociones budistas como las Cuatro Nobles Verdades.
Podemos decir que, un siglo después de Nagarjuna, que vivió en el siglo segundo, el Yogacara, se centra, gira en torno a la consciencia. Es una vuelta a la vacuidad diciendo que “todo es mente” “todo es consciencia.” Encontramos expresiones como “la vida es una sueño,” “todo es un sueño.” Estas expresiones son la manifestación del punto de vista del Yogacara. “Los tres mundos no son más que espíritu.” Es una vuelta a una comprensión de la vacuidad, no por la lógica, sino por la psicología. Por eso es interesante estudiar el Yogacara. No se ha contentado con afirmar la vacuidad de todos los fenómenos, sino que se ha interrogado cómo, a pesar de la vacuidad de todos los fenómenos, puede ser creada la ilusión por los procesos psicológicos. Proyectamos nuestros pensamientos que son como sueños y terminamos por creer que son la realidad. Es otra aproximación. Por una parte decimos que todo es sin sustancia porque todo es interdependiente y por tanto vacuidad. Este es el punto de vista de Nagarjuna y del Madhyamika. Por otro, decimos que todo no es más que pensamientos, todo no es otra cosa que producciones de la mente, como un sueño. También, en este sentido todo es vacuidad, no hay realidad.
Daros cuenta que, en los dos casos, si permanecemos fieles al espíritu de Buda, no son conceptos a los que nos apegamos, sino sólo visiones, medios hábiles para liberar la mente de sus apegos. Se puede decir que Nagarjuna y el Madhyamika se dirigen a la gente más intelectual y lógica, a la que le gusta analizar las cosas y puede utilizar esa mente analítica para comprender y liberarse del apego a los fenómenos. Y la gente que se inclina por el Yogacara, es prioritariamente gente que practica la meditación (por eso se le llama Yogacara, “Yoga” por cierto) que estudian profundamente el funcionamiento de la mente a través de su propia experiencia de la meditación y terminan por darse cuenta de que, en el fondo, todo lo que percibimos no es más que proyección de la mente. Que la realidad que creemos poder asir es, de hecho, nuestros pensamientos, no la propia realidad. Sólo nuestros pensamientos sobre la realidad.
Ahora, la cuestión fundamental es saber si permanecemos en el espíritu de Shakyamuni o no. Es decir, saber si hacemos de cada una de esas dos visiones un punto de vista, una concepción a la que apegarnos y, consideramos como la última realidad. Si hacemos eso, traicionamos completamente el espíritu de Shakyamuni, porque de nuevo, nos apegamos a la vacuidad, a la interdependencia que, se vuelve una noción, un concepto. O nos apegamos a la consciencia, a la mente que, se vuelve un nuevo concepto, y pensamos que, tenemos ahí una palanca de cambio que nos permite asir la realidad última.

Vía abrupta, Vía gradual
Podríamos decir que Nagarjuna retomó el tema de La Causa Original y que desarrolló el pensamiento de Shakyamuni demostrando lo absurdo de toda noción. Ninguna noción descansa sobre algo real. Todas las nociones pueden ser deconstruidas, demostrando que son relativas a otra cosa, que son interdependientes. Ni siquiera el nirvana existe sólo en sí mismo. El nirvana no existe más que en relación con el samsara. Es pues una noción, e incluso una experiencia que no tiene sentido más que por el hecho de, hemos vivido el samsara y el agotamiento del samsara. Cuando ese apego cesa, se produce una liberación a la que llamamos nirvana. La cesación de las causas de sufrimiento. Pero está claro que, eso sólo puede producirse, porque hay una ilusión. Sin ilusión no hay despertar. Sin el samsara no hay nirvana. Esto no quiere decir que no haya vida despierta o experiencia del nirvana, pero no hay producción de la noción del nirvana, del despertar, lo que hace que no podamos apegarnos al nirvana, al despertar o al satori. Mientras que Nagarjuna demuestra lo absurdo de toda noción a través de la lógica, la dialéctica, el Yogacara, trata de mostrar el camino para llegar ahí.
En cierto modo, podríamos decir que la aproximación de Nagarjuna es abrupta. Esto recoge la enseñanza esencial de la Prajna Paramita, de la que, de alguna manera, Nagarjuna es el que la comenta. Esta aproximación tuvo el favor del zen a partir del quinto patriarca ya que, el maestro de Eno, transmitió el sutra del Diamante y basó toda su enseñanza en la vacuidad. Sin embargo, alguien como Jinshu, que había adoptado una aproximación progresiva, se ataba, por su modo de pensamiento al Yogacara, esta psicología del despertar que implica un trabajo progresivo, a través de la meditación, para despojarse del apego a las ilusiones, para llegar al despertar tras un cierto número de etapas. Es la vía progresiva. En el zen coexisten estas dos tendencias. En tiempos del sexto Patriarca, se tuvo la impresión de que había triunfado la aproximación súbita. Pero desde el principio de la escuela Soto, son el Sandokai y la enseñanza de Sekito, hay un rechazo de esta oposición y se adopta una visión en la que lo gradual y lo súbito, es decir Prajna Paramita y Madhyamika por un lado y Yogacara por el otro son complementarias2. Por ello, quiero esforzarme en hablar del Yogacara.
Efectivamente en el zen, hay dos tendencias. Las encontramos constantemente en las enseñanzas y, en tanto que enseñantes, está bien comprender los fundamentos filosóficos. El año pasado propuse hablar del Lankavatara sutra, me interesaba ya que se dice que ese sutra había sido transmitido por Bodhidharma. Estaba pues en el origen del zen, de nuestra escuela. Pero si estudiamos la enseñanza de Bodhidharma, aunque sólo sea su diálogo con el emperador o los mondos con Eka, su enseñanza, ¡no es en absoluto una enseñanza del Yogacara! Desde el origen, todas las enseñanzas de los patriarcas del zen son muy Prajna Paramita. Finalmente, hay muy poco Yogacara. Pero también veremos que lo hay, lo cual es normal y complementario.
(Traducción Txus Laita y Antonio Arana)