martes, 29 de diciembre de 2015

Deseos para el 2016, Roland Yuno Rech





Gyobutsuji, 22 de diciembre de 2015


Queridos amigos y queridas amigas:

Espero que estéis bien y continuéis con fe y energía la práctica de la Vía que nos reúne.

El año termina con  la esperanza de que la solidaridad ante los atentados terroristas y el acuerdo internacional para luchar contra el calentamiento climático permitirán luchar eficazmente contra la violencia a los humanos y a la naturaleza. Pero encontrar una buena armonía y una paz duradera, pasa por una revolución interior que nos permita abandonar nuestro egocentrismo.  

La práctica de zazen nos ayuda a ello  a condición de que sea suficientemente fuerte para que prosiga naturalmente en la vida cotidiana. Es lo que deseo que podamos realizar.  

Tengo también el gozo de anunciaros que  vamos a poder trasladarnos a nuestros nuevos locales en  27 Avenue Jean Médecin (Niza) a finales de febrero. Agradezco una vez más a todos los que nos habéis ayudado a adquirir este local digno de ser el centro de una Sangha de 500 miembros practicando en cerca de 60 dojos y a los que ayudan en los trabajos. Espero poder acogeros  durante el nuevo año.

Os presento mis mejores votos para el 2016. 

Que sea la ocasión para cada uno de profundizar su práctica de la Vía para el bien de todos,

                                                               I shin den shin
                                                                                                                             Roland Yuno Rech          

jueves, 17 de diciembre de 2015

Bodaishin, Roland Yuno Rech

 
Bodaishin-Tom Hannes

BODAISHIN 

Bodaishin es extremadamente importante para nuestra práctica pues bodaishin es, a la vez, el espíritu que aspira al despertar, el espíritu que pone en camino y el espíritu que permite la realización del despertar. 

Aspirar al despertar, es la aspiración espiritual fundamental de todo ser humano. Si el hombre se ha vuelto siempre hacia las religiones, es porque tiene necesidad de estar unido a su verdad profunda, a su verdadera naturaleza. Sin embargo, hoy en día, hay en numerosas personas una insatisfacción profunda con respecto a su existencia, que se manifiesta en numerosos males físicos y psíquicos que resultan del estrés y de la frustración. Esta frustración conduce a perseguir todo tipo de deseos que no colman el deseo esencial de contactar con la verdadera naturaleza propia. La persistencia del mal que resulta, desencadena la búsqueda de vías o técnicas de bienestar. 

Este cuestionamiento puede llevar a preguntarnos si la vía del zen puede aportar una solución. Franqueamos la puerta de un dojo, nos encontramos sentados en postura sin tener una idea de lo que es la Vía, animados por una motivación confusa y, a menudo, limitada. Volvemos entonces a la enseñanza, que se preocupa de transmitir la Vía en su dimensión profunda y más justa posible, de introducir rápidamente bodaishin. Es preciso comprender de plano que el zen no es una técnica de bienestar pues, en realidad, no hay verdadero bienestar sin revolución espiritual que permita realizar, uno mismo, el despertar y transmitírselo a los otros.

La frustración fundamental de un ser humano, es pasar de lado de lo esencial de su vida, es decir, no despertar. Haciendo todo para estimular el espíritu que aspira al despertar en todos los aspectos de la propia vida, en el dojo y en la vida cotidiana, la dimensión inicial de la búsqueda de un cierto bienestar se transforma en una dimensión más profunda, más espiritual, bodaishin en japonés o bodhicitta en sánscrito. Practicar zazen con bodaishin indica que practicamos zazen con un espíritu religioso.

Roland Yuno Rech

jueves, 10 de diciembre de 2015

Bodhisattva...poema de Gabriela López




Bodhisattva

El maestro corta un mechón
de tu cabello negro y brillante.
Lo ofrece al cielo, lo entrega al viento.
Escoge un nombre que te define y te contiene.

Los antiguos ropajes
llenan de veneración el momento.

En tus ojos nace el brillo emocionado
del viajero que encuentra su camino.

Los pensamientos oscuros se queman.
Las ofensas se diluyen en el incienso.
Las miradas amorosas te contemplan.
La paz compartida es regocijo.

Gabriela López Bono.