sábado, 28 de noviembre de 2015

Retiro de invierno con Patrick Pargnien en Grignols



  Retiro de invierno de meditación zen


Hola a todos,

Instantes de Vie asociado con el Centro Nube y Agua, organiza un retiro en el corazón del invierno en Rouchet (Grignols) con Patrick Pargnien. Será la ocasión de celebrar y de compartir todos (as) juntos, entre otras cosas, el paso al nuevo año. (No dejéis de traer música, instrumentos…)

Esta sesión de meditación zen se practicará de una forma más depurada  en relación con este tiempo de silencio en el que la naturaleza entra en el invierno, será un momento privilegiado de recogimiento y despojamiento.
Encontrares en archivo adjunto todas las informaciones que la conciernen.

Os deseamos una buena recepción.

Con Patrick Pargnien
Del 29 de diciembre de 2015 al 1 de enero de 2016 en Rouchet (Grignols/France)
Llegada el lunes 28 de diciembre, cena a las 19, 30 horas,
Partida el viernes 1 de enero de 2016 tras el “brunch” y limpieza del lugar.

Desarrollo del retiro:

Martes 29, miércoles 30 y jueves 31 práctica de la meditación sentada.
Jueves: se acaba la práctica a las 16 horas, preparación conjunta de la fiesta.
Seguido de la celebración del paso hacia el nuevo año (CDs, instrumentos de música son bienvenidos)
Viernes 1 de enero, primera meditación del año, seguida de un Bruch, fin del retiro por la mañana, recogida y limpieza final.

Traer:

Saco de dormir o sábanas
Cojín de meditación
Ropa amplia o quimono
Cuenco, cubiertos y servilleta.

Precio

Todo incluido comida del 31-12, 130 euros
Más 10 euros si no eres miembro de Instans de Vie.

Alojamiento:

Siendo las plazas limitadas, en la medida de vuestras posibilidades, no tardéis en inscribiros.

Inscripciones:

Preferentemente antes del 21 de diciembre de 20115

Correo electrónico:


Teléfono:

00 34 05 56 25 661

http://www.asso-instantsdevie.fr
http://www.nuageeteau.fr


jueves, 26 de noviembre de 2015

No hay verdadera sabiduría sin compasión, Roland Yuno Rech



Kannon Gyo
 No hay verdadera sabiduría sin compasión

El sutra de Kannon Gyo est un extracto del Sutra del Loto. Kannon es Avalokteshvara en sánscrito, es el Bodhisattva de la Compasión. Su nombre se  tradujo de dos formas dieferentes en chino y en japonés. En el Hannya shingyo es Kanjizai, el que observa la libertad perfecta. Quien realiza dicha libertad a través de la comprensión de ku, la vacuidad que no quiere decir la no-existencia o la nada sino que es sin substancia, que nada existe por sí mismo. Es el despertar de Buda a la total interdependencia de todas las existencias.
Lo que implica que no podemos poseer nada de manera definitiva o aferrarlo por sí mismo. Podemos vivir profundamente dicha interdependencia y así encontrarnos en armonía con el orden cósmico, con el Dharma ; practicar mushotoku, practicar sin avidez, concentrándonos absolutamente en cada acción, dejándonos absorber por la práctica de zazen, por la práctica del samu y así experimentar la liberación respecto al apego a uno mismo, a una idea limitada, estrecha, egoísta de sí mismo, y realizar nuestro verdadero yo que no es una entidad sino una manera de ser en unidad con todos los demás.
Ver eso es kanjizai, la fuente de la sabiduría. Lo que implica inmediatamente sentirse unido a los demás, en empatía con los demás. Cuanto más se es libre de sí mismo, de concepciones que uno se hace de uno mismo, más se puede estar abierto a los demás. Es ahí que Kanjizai pasa a ser Kanzeon, el que ve claramente que la vacuidad de todas sus construcciones mentales se vuelve disponible para escuchar las quejas y los sufrimientos del mundo. Es el sentido de kanzeon : on : los sonidos.
En nuestras relaciones con el mundo, utilizamos dos órganos principales de los sentidos : la vista y el oido. Ver de forma clara es fuente de sabiduría. Se dice siempre « ver la realidad tal cual es ». Pero frecuentemente si desarrollamos sólo y principalmente nuestra capacidad de ver, corremos el riesgo de desarrollar una sabiduría seca ; en ese momento vemos  rápidamente los defectos de los demás, los errores, tenemos tendencia a juzgar, a catalogar las personas. Entonces es mejor cerrar los ojos y abrir las oídos para escuchar la expresión del sufrimiento humano. Es lo que nos muestra Kanzeon-Kannon.
En el Hannya shingyo es Kannon-Kanjizai quien enseña la sabiduría a Sariputra. Es muy importante comprender que es el Bodhisattva de la Compasión quien enseña la sabiduría. Allí reside el por qué el Hannya shingyo es el principal sutra del Mahayana. Es para imprimir profundamente en nuestros espíritus que no hay verdadera sabiduría sin compasión. Debemos desarrollar por igual nuestra capacidad de ver y de escuchar.

Cuando leemos la traducción del Kannon gyo podemos tener una primera impresión de que se trata de invocar la ayuda a alguien, y es verdad que los seres humanos en su sufrimiento necesitan a veces invocar una fuerza superior para ayudarles ; los niños llaman a sus madres, los adultos llaman a Dios, los budistas llaman a Kannon.
Pero Kannon no existe en ningún lado salvo en cada uno de nosotros. Eso significa que debemos hacer viva y efectiva dicha dimensión de la compasión en nosotros mismos. Cada uno debe convertirs en Kannon y desarrollar la capacidad de ayudar a los demás como a sí mismo sin hacer distinción. Y la Sangha es el lugar donde se puede experimentar y desarrollar dicha capacidad.
A veces ciertas personas me preguntan ¿cómo puedo evaluar mi progreso en la Vía ?
Si queréís contestaros vosotros mismos a esa pregunta, preguntaos dónde os situáís en la práctica de la compasión.

Roland Yuno Rech

miércoles, 25 de noviembre de 2015

UN VASO DE AGUA , ROSILLO



UN VASO DE AGUA

Qué suceso increíble:
llené un vaso de agua y lo alcé hasta mi boca.
Era ya media tarde. Me había detenido
cerca de una ventana, aquí, en mi casa,
en este día tan claro de febrero.
Llegó el vaso a mis labios
y en ese mismo instante lo atravesó de pronto
un haz muy apretado y muy intenso.
de luz del sol poniente
Cuántos asombros. Todo rompió a arder
con lumbre propia y mágica:
el agua y el cristal, el cuarto entero,
mis ojos y mis manos y mi vida.
Sin dar ni un solo paso estuve en todas partes.
No sé cómo decir lo que ocurrió,
cómo expresar que sucedieron siglos
de redención y bienaventuranza.
Oro licuado y tembloroso el mundo
astilla viva yo de un súbito diamante.

Eloy Sánchez Rosillo, “Quién lo diría”, Tusquets 2015

martes, 24 de noviembre de 2015

Borrarse



Borrarse.

Sólo en la ausencia de todo signo

se posa el dios.


Valente, Al dios del lugar (1989)

sábado, 14 de noviembre de 2015

2- Masacre en nombre de Dios




Pregunta :
Hola Patrick,
Estoy profundamente conmovido por las masacres en nombre de Dios. Si has escrito algo sobre este tema estaría muy interesado en conocerlo. Pienso que nuestra « religión » también debe reflexionar sobre sus desviaciones posibles desapegándose de todo objeto de apego, ( ideología, conceptos, maestro, rituales, textos ), fuente posible de división y de guerra manteniendo solo zazen y los preceptos.
Respuesta:
Entiendo que estés afectado, es terrible esa falta de consciencia y de sabiduría… yo lo estoy igualmente.
No he escrito nada referente a este tema (porque podría ser un tema…), pero puedo decirte lo que pienso en algunas líneas.
“Dios” siempre ha tenido y sigue teniendo mucho «aguante» para justificar las diferentes exacciones, abusos, que se han cometido, para justificar esa violencia que nos habita como seres humanos y que tiene su raíz en el miedo y sobre todo en el miedo a la diferencia que causa irremediablemente la exclusión.
Qué difícil es para los seres humanos relacionarse, atreverse a entrar en la diferencia, en el espacio del otro y osar dejar al otro que entre en nuestro propio espacio, en nuestra diferencia, sin perder su singularidad. Lo otro que puede ser lo vivo en general (mineral, vegetal, animal…), pero también a una situación, un hecho.
Todos somos seres esencialmente de amor, pero no-realizados, separados de esa fuente y por lo tanto con la ilusión fuertemente enraizada de que estamos separados. Este sentimiento de separación, de ruptura, genera miedo, cólera o violencia. Ese sentimiento de separación tiene por origen la ignorancia, la ignorancia de «nuestra» dimensión más vasta. Y así creamos toda una red de estructuras, de sistemas a los cuales nos apegamos, con los que nos identificamos y que nos dan seguridad o, más concretamente, dan seguridad al sistema condicionado. Entonces, para no perder estos «apoyos» sobre los que se han construido nuestra personalidad, nuestra manera de vivir, nuestras creencias, estamos dispuestos a defender ese «territorio»…
Por eso, ante todo, creo que es importante no desolidarizarse de todo lo que ocurre en el mundo porque es un reflejo fiel de lo que nos habita, de nuestros condicionamientos. Porque el conflicto, el sufrimiento, la exclusión, la violencia, el miedo, etc… existen en nosotros y por lo tanto es nuestra responsabilidad (en el sentido de que se debe dar respuesta) dirigir la mirada  180º hacia nosotros mismos para aclarar los diferentes estados mentales que se expresan en nosotros y alrededor de nosotros.
Darles luz para que pierdan su potencia y que dejen de dirigir nuestra vida.
Pero es igualmente importante ver y ser consciente de la belleza que hay en este mundo y en nosotros mismos y que habita en cada ser.
El camino del Zen es un hermoso camino, profundo tanto en la práctica que propone como en sus enseñanzas, portador de valores esenciales que se dirigen al corazón del ser; pero, sin embargo, para mí es importante no definirlo como una religión, aunque por desgracia la institución actual tiene tendencia a querer hacer de él una religión o incluso, quizá, una nueva iglesia. Pero el Zen no es ni una religión ni una filosofía y ése es el sabor particular de esta vía, que no se puede definir, nombrar, encerrar en un concepto. Como mucho, podemos considerarlo una vía espiritual, es decir, una vía que «se ocupa del espíritu» a través de una práctica. Ya sea mediante la meditación sedente o a través de las diferentes acciones de la vida. Esta vía permite que se reúnan las condiciones más favorables para que la luz silenciosa del despertar se realice, para que el ser humano se realice igualmente en su totalidad.
Como seres «espirituales» comprometidos con un camino de liberación, de trascendencia, debemos tener mucho cuidado de no cristalizar las formas ni cristalizarnos en ellas. De cierta forma, hay que jugar con ellas para no confundirlas con la esencia, con el corazón. Solamente son formas. Es verdad que a menudo se les da mucha importancia a los textos y pueden, a la larga, convertirse en dogmas, aunque su sentido profundo y su razón es la de ser una inspiración que nos acompañe en el camino. Por lo tanto, pienso que como instructores que transmitimos la Vía, es esencial “guardar” esto siempre en la mente.
A esta Vía espiritual del Zen, que dependiendo de las épocas, las culturas y los seres humanos que la han practicado, se ha ido estructurando, formalizando a través de diferentes reglas, ceremonias, etc… le vendría bien efectivamente despojarse de ciertas cosas. No necesariamente desprenderse de todo, pero como dije más arriba, jugar con las formas, crear rupturas y simplificarse para adaptarse a la realidad de hoy día, momento en el que la mayoría de seres comprometidos con esta Vía lo hacen viviendo en el mundo.
Y es importante asumir eso plenamente, vivir esta llamada, este soplo de lo espiritual en la vida de las convenciones humanas siendo un verdadero camino, ya que la Vía y el despertar están más allá de toda forma, en el sentido de que son la «expresión» de lo incondicionado. Es el canto invisible, silencioso de lo inasible.
El canto del despertar, de la luz silenciosa, es como un pájaro que se posa libremente sobre la rama de un árbol. Nadie lo ha llamado ni lo ha atraído. Nadie puede atraparlo.
Por eso, a menudo, como sabes, el escollo de la institución es adueñarse de un formato, sacarlo de su contexto (época, cultura…) y tratar de hacerlo coincidir con la realidad de hoy en día. Esa falta de flexibilidad, de libertad…, puede generar una cristalización tóxica para la búsqueda y por lo tanto para el camino espiritual de aquel o aquella que busca…
A veces las formas son útiles y otras veces no lo son. Lo esencial es no tomarlas por lo que no son, no confundirlas con el corazón de la Vía. Estoy de acuerdo contigo, tiene que darse un despojamiento de ciertas cosas para que la Vía espiritual se dirija directamente al corazón del ser y no ofrezca demasiado alimento al estado mental de división, pero eso está ligado también a la forma de transmitir la sabiduría de aquel o aquella que la transmite…
De corazón a corazón,   Patrick

martes, 10 de noviembre de 2015

Poema de lo Esencial de Tozan, homenaje a Etienne Zeisler











POEMA DE LO ESENCIAL

1.     Canto y ritmo expresados simultáneamente
Un cerrojo de metal pasa por dos armellas.
Asir la vía del cerrojo
es encarnar su acción simultánea y misteriosa.

El sello precioso
es como la sutileza del viento,
es como la visible presencia del punto del kesa.

2.     La vía del cerrojo oscuro
Interdependientes y en la luz, oscuros,
darse cuenta de que es difícil el éxito por el esfuerzo.

Agotadas las fuerzas, progreso y regresión se olvidan,
el cerrojo de acero los domina como la malla de una red.

3.     No caer ni en lo excelso ni en lo vulgar
El principio y el fenómeno no tienen ninguna relación.

La luz que se refleja, ignorante como el viento,
sin habilidad ni torpeza traspasa la misteriosa oscuridad.

¡Imposible escapar del cerrojo maravilloso!

Tozan




"¿Qué es lo esencial?
¿Qué es lo más importante?

A esta cuestión no hay respuesta.
Queréis encontrar una respuesta a esta pregunta, pero no la hay.
La enseñanza de lo esencial es una enseñanza secreta.
No como un secreto militar o un secreto esotérico que solamente unas pocas personas conocen y otras no.
La verdad más elevada es vuestra postura de zazen... no podéis comprenderlo. No podéis ver zazen en sí mismo.
Decía Dogen: "Ni siquiera Buda puede comprender la profundidad de zazen"

Es la enseñanza de lo esencial, mitsugo, la enseñanza secreta, la ignoráis y no la escondéis, es la enseñanza íntima".

Etienne , Comentarios al Poema de lo Esencial de Tozan