viernes, 31 de diciembre de 2010

Deseos para la Sangha 2011




Deseos para la Sangha para el 2011

Queridos-as discípulos y amigos-as:

Deseo a cada uno y a cada una de entre vosotros un feliz año nuevo.

Que estos profundos deseos se realicen en vosotros : vivir el amor desinteresadamente y la gran compasión, poner fin a las causas profundas del sufrimiento, estudiar las enseñanzas del Buda y actualizarlas en una práctica del despertar en cada instante.

El tiempo pasa rápido, no lo malgastéis, cuidad de vuestra salud y la de la naturaleza y compartid con los otros lo que realicéis de la vía.

I shin den shin

Roland Yuno Rech

La Gendronnière, 30 de diciembre de 2010

jueves, 30 de diciembre de 2010

Jesús Ferrero, Valente...Miguel de Molinos...




EL RECOGIMIENTO INTERNO

Cuenta Jesús Ferrero , que como Gil de Biedma se salvó escribiendo, en sus Baladas de las noches bravas,la visita que hace con Beatriz , en el Purgatorio a Valente. (¿Qué buscaba Valente?).

"...adquirió su verdadera dimensión el abismo. Entonces Valente nos empezó a hablar de la Guía Espiritual de Molinos. Inmediatamente después habló de un fenómeno del cuerpo y el espíritu relacionado con el desbordamiento de a angustia y la revelación del vacío..."

Esta resonancia, me lleva por un lado a la reflexión sobre el vacío vacuo, o sobre el vacío fértil.

Por otro lado Valente llega a él atraído por los cantos orientales, en la tarda primavera del 1969 de la mano de su amigo Casey, que en esa interpretación del vacío, acabaría suicidándose, "se encontraba, nos dirá Valente, en el límite extremo de su propia vida, habitada por el vacío o la nada".

Faltaba su posterior reflexión, la de que estos estados también habían encontrado su expresión, una sublime expresión en las culturas de occidente. Expresión que urge retomar en un cuerpo común de nombrar , de balizar las diferentes etapas del camino, con "nuestras" palabras.

Así nos dirá Molinos sobre el recogimiento interno:

"El recogimiento interno es la presencia silente del vacío.
El recogimiento en la presencia con una atención amorosa.
Nuestra intimidad en ella.
Estando, viendo la presencia sin forma, sin especie, modo ni figura,
sin ninguna distinción de perfección o atributo.

Allí estarás con atención y vista sencilla.
Con advertencia ranquila y llena de amor,
resignado y entregado a las manos de la Presencia
para que ella disponga y ordene de ti según su beneplácito.
Sin reflexionar ni siquiera en la misma perfección,
trascendiendo los sentidos en total soledad y total olvido de toda cosa
de esta vida...

Si te vieras en sequedad espiritual y sin rehusarla la abrazaras,
dejando de combatir con el pensamiento,- tras el pensamiento va el corazón-
esto sería de gran provecho para tu corazón".

Cómo no ver en esta raíz las palabras del Maestro Deshimaru cuando nos
habla de abrazar nuestras contradiccione, nuestros demonios
y danzar con ellos.

La realización del despertar




Como noticia de última hora, comunicaros que ha aparecido el libro La realización del despertar,
de Editorial Milenio.

El contenido del libro son los comentarios al Genjo Koan (La vida cotidiana como koan), del Maestro zen Dogen,
que Roland realizó , durante varios años, esencialmente
en el campo de verano de Maredsous (Bélgica) en 2006.

Además contiene una serie de mondos, preguntas-respuestas con él, y las preguntas más habituales que a lo largo de entrevistas y sesshines le suelen hacer, así como las respuestas a las mismas.

El libro concluye con una introducción a la práctica, así como un glosario consensuado en que aparecen las palabras que necesitan cierta aclaración y su etimología bien sea japonesa o sánscrita.

Os deseamos una buena lectura del mismo e inspiración para vuestra práctica.

Lee Lozowick , poema


Este poema de Lee, tal como él lo escribió, in memoriam.

Antonio


Lee Lozowick y el camino… cantando

Palabras de canciòn

Me gustarìa saber lo que en ti
me vuelve loco
Me gustaría saber lo que en ti

Me hace llorar.

Cuando estoy contigo

Es como si yo no fuera

Cuando estoy contigo

Es como si pudiera volar.

Me gustaría sabe lo que en ti

Me deja sin voz

Me gustaría saber lo que en ti

Me da esperanza

Cómo puedes tocarme tan profundamente
Por qué no puedo decir no
Me gustaría saber por qué
creas esta apertura en mí.

Me gustaría saber
eso que me permite sentir.
Podrías ser la que me salve
Podrías curar mi sufrimiento

Me gustaría saber lo que en ti…
Oh no me lo digas
Más vale que algunas cosas
se queden en el misterio

Me gustaría saber lo que en ti

Inutil decírmelo …
El corazón habla el lenguaje
Que muestra el camino

Me gustaría saber lo que en ti
Me dice que eres sagrado
Por qué me haces tan ligero
Sientes lo mismo que yo

Dónde sueño
Es que tu me amas
Con toda tu fuerza
Cuáles son los sentimientos que me inspiras

Todas estos gozos nuevos para mí
Dime que no los dejarás
irse de tu amor
Soy tan feliz
de que tú seas mi poema

Me gustaría saber lo que en ti…
Oh no me lo digas
Más vale que algunas cosas
se queden en el misterio

Me gustaría saber lo que en ti

Inutil decírmelo …
El corazón habla el lenguaje
Que muestra el camino

Lee Lozowick , Philippe Coupey

Lee Lozowick ha muerto, sirvan estas líneas como homenaje para los que hace años conocimos su frescura, su fluidez, su danza de la via, en la vía... y para los que lo conocen o conocerán.

Gracias Lee.

Antonio

DZP – Philippe Coupey

Miércoles 01 de diciembre de 2010 – Zazen de 7H30

Toma de notas : Juliette Heymann


LEE LOZOWICK

Zazen

Esta mañana, vamos a dedicar esta ceremonia a Lee Lozowick, que ha muerto hace unas dos semanas, no he podido hacer esta ceremonia antes porque estaba en el hospital. Lee Lozowick era un gran gurú hindú de la escuela Bâul. Ha pasado mucho tiempo en India con su maestro al que estaba muy unido, creó un asrham en Arizona, Estados Unidos , otro cerca de Poitiers y otro en India.

Yo lo encontré hace años. Uno de vosotros me lo presentó — Jean-Claude. Algunos días después, me invitó a su casa, la casa en la que estaba cuando pasaba por París. Poco tiempo después fui de nuevo a verlo. Entré en la haboitación en la que estaban todos sus discípulos sentados en el suelo y en una silla más elevada estaba él. Me pidió que me sentara a su lado en otra silla idéntica. Para mí no supuso ningún problema, incluso me hacía sonreír, conocía historias parecidas en el budismo. Y nos hicimos inmediatamente buenos amigos. Más que amigos, mucho más.

A través de mí, Lee encontró a Deshimaru, es decir, su enseñanza, y gracias a él, Deshimaru fue publicado en Estados Unidos por su editorial, también publicó otros libros sobre el zen, sobre todo los míos. Nos veíamos cada año en París. Los discípulos y los que estaban interesados en conocerle, venían conmigo a encontrarle en un lugar de París. La foto que está sobre el altar fue tomada en una de esas ocasiones, en un café. En su cara podéis ver esa bondad, esa sabiduría. Todavía tenía mucho pelo como lo podéis constatar en la foto, pero poco después se afeitó la cabeza.

Vino a Parías hace poco más de un mes, estuve con él. Teníamos una relación muy amistosa y alegre a fin de cuentas, y profunda. Pero esta vez cuando lo abracé, sabía que iba a morir. Su cuerpo moría, no su espíritu. No podía hablar, había perdido la voz, totalmente, pero eso no cambiaba gran cosa. Algunas semanas más tarde, por la mañana, estaba dormido y me me desperté con un enorme dolor de cabeza. No era un dolor de cabeza como el que sintió Eka poco antes de encontrar a Bodhidharma. No era una migraña, era otro dolor. Poco después me levanté y supe que Lee había muerto en ese mismo momento. Poco después tuve un ataque cerebral y me llevaron al hospital en una ambulancia, y estuve en él durante una semana.

Es el mundo invisible en el que todos vivimos. Podemos vivirlo todos si no tenemos obstrucciones que lo bloqueen.

Esta mañana recitaremos el Hannya Shingyo, luego el Dai Shin Darani. Y las personas que lo conocieron, pueden venir a hacer shoko siguiendo al kyosaku. Y por supuesto todos los que quieran.

— Kaijo !

Quand j’ai dit que Eka avait eu un mal de tête avant de rencontrer Bodhidharma, ce n’était pas tout à fait exact. Il a eu un mal de tête avant de savoir qu’il allait le rencontrer peu de temps après.

Lui non plus, il ne savait pas…

domingo, 12 de diciembre de 2010

Jornada- Comida día 18. La vía de un ser despierto




La vía de un ser despierto


El kesa y el cuenco son los objetos más importantes para practicar la vía. El cuenco para recibir el alimento, alimentar el cuerpo y el kesa para vestir el cuerpo y poder así practicar zazen. Por ello estos objetos se han convertido en símbolos de la transmisión de Buda y se transmiten durante la ordenación. Así, la vía de Buda se transmite de forma continua de generación en generación. Todos los maestros han transmitido su kesa y su cuenco como certificación del Shobogenzo Ne han myo sin. La esencia de la realización de Buda, el verdadero espíritu del Nirvana.

Dogen dice: “Cuanto mejor comprendamos la significación del cuenco , mejor comprendemos la piel, la carne, los huesos y la médula del Dharma de los patriarcas.” Es decir la totalidad de sus vidas, la esencia de su enseñanza. El cuenco del monje no es sólo un recipiente fabricado en laca, de tierra o metal y un kesa tampoco es sólo un vestido fabricado en lino seda o algodón. Todos estos materiales, dice Dogen, pertenecen al espíritu de discriminación. Pero el verdadero cuenco de monje, el verdadero kesa está más allá del espíritu de discriminación. Representan el espíritu de zazen. La mente que no elige, que está más allá del amor y del rechazo, más allá de todas las opciones hechas por nuestro ego.



Cuando el monje zen recoge el alimento en ofrenda, no elije. Desde el momento en que se ha ofrecido, el alimento es bueno. El aspecto más importante es no hacerse gaki, voraz , ávido, un espíritu hambriento. Recibimos el alimento como un fuse,undon, igual que el tejido para hacer un kesa. Los que preparan la comida, los que ofrecen el tejido, lo hacen para ayudar a la práctica de la vía. Al recibir ese tejido o ese alimento, el monje otorga al que se lo ofrece la ocasión de hacer el más alto don, de recibir el más alto mérito. Así, el cuenco del monje es la ocasión de un intercambio, de una comunión entre el que da y el que recibe.

La forma de tomar el alimento es, igualmente, muy importante. Debemos tomar la comida, especialmente la gen mai, con la misma vigilancia, la misma atención, que cuando practicamos zazen. En el sutra de Vimalakirti se ha dicho: “Cuando un ser está despierto en su acto de comer, todas las cosas están igualmente despiertas.” Cuando estamos concentrados en la acción de comer, es como la práctica de zazen. No hay ninguna dualidad entre uno mismo, la acción, el alimento y los otros que comparten el mismo alimento.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La magia del Gyoji


La magia del gyoji

En nuestra tradición del zen soto, los poderes mágicos son las acciones cotidianas que constituyen la práctica del gyoji. Por ejemplo, la campana suena a la mañana y nos despertamos, nos lavamos la cara, las manos y vamos al dojo. ¡Es mágico! Después comemos la guen mai, un té, lavamos nuestro cuenco. Es el poder maravilloso de nuestra práctica. Únicamente estar en total armonía aquí y ahora, sin buscar el mediodía a las dos de la tarde, sin desvalorizar el instante presente, sin tampoco aferrarnos a él.

Un día que el Maestro Issan estaba acostado para descansar, le visitó su discípulo Kyozan. Issan se volvió hacia la pared y Kyozan le dijo: “Soy vuestro discípulo, permaneced como estáis, no os molestéis.” Pero Issan empezó a incorporarse, Kyozan trató de retirarse discretamente. Issan le llamó por su nombre. Entonces Kyozan se paró y su maestro le dijo: “Escucha, he tenido un sueño.” Kyozan se aproximó para escuchar e Issan le dijo: “Interprétame el sueño.” Inmediatamente Kyozan fue a buscar una vasija con agua y una toalla e Issan se lavó la cara.

Luego llegó Kyogen, otro discípulo del Maestro Issan. Issan le dijo: “Estamos manifestando nuestros poderes mágicos. Los adeptos del Pequeño Vehículo no tienen semejantes.”

Kyogen dijo: “Estaba en la habitación de al lado y lo he oído todo.” Entonces su Maestro Issan le dijo: “Entonces, ¿por qué no dices algo?” Kyogen le llevó una taza de té. Issan les dio las gracias a los dos diciendo: “Los dos poseéis maravillosos poderes mágicos. Sencillamente la acción justa en el buen momento con el estado de espíritu justo. Responder a las necesidades de su maestro, sin tratar de demostrar nada.”

Es el poder mágico de la vida dirigida por zazen, más allá de nuestro pequeño ego, más allá de nuestra mente limitada que se apega a los poderes. Es el poder de mushotoku.

A propósito de esto el Maestro Keizan decía: “Si practicáis la concentración donde no hay percepción o no percepción y entráis en el samadhi de munen mushin, es decir, sin mente y sin pensamientos, tendréis la mala suerte de nacer en el mundo sin percepción. Seréis un ser celeste provisto de una larga vida. Desde ese momento, aunque os deshagáis de vuestro cuerpo material, estaréis siempre sometidos a vuestro karma. No podréis encontrar a Buda, ni hacer realidad la vía. Y cuando los efectos de ese karma se hayan agotado, caeréis inmediatamente en la hoguera de los infiernos. Es como estar amarrado a una cuerda, muy lejos de la verdadera liberación.

La verdadera mente de zazen

La verdadera mente de zazen

A menudo, la gente cree que practicar zazen, es practicar munen mushin, es decir, una práctica sin pensamiento y sin mente; lo opuesto de la mente humana ordinaria que está hecha de deseos, cólera, ignorancia.
La verdadera mente de zazen no es la mente sin pensamiento, sin emoción. Zazen está más allá de los pensamientos de la mente ordinaria, pero también del no-pensamiento. No seguir los pensamientos, ni rechazarlos. Ni apegarse a las pasiones, ni tenerles miedo. La mente de zazen es como un amplio espejo que ilumina sin apegarse a los objetos que se reflejan en él, sin tampoco permanecer en la vacuidad: un espejo que no refleja nada no es un espejo. La mente sin pensamiento es una mente muerta, incapaz de producir la menor sabiduría. A veces, imaginamos que nuestros bonnos, nuestras pasiones, nuestras ilusiones son como polvo que viene a depositarse en el espejo. Si las consideramos así, automáticamente queremos eliminarlas y nos apegamos al no-pensamiento. De esa forma, no evolucionamos, funcionamos siempre en la mente dualista de la elección y del rechazo. Como gentes que soñaran con tener una mente como el cielo azul sin nubes. Nuestra práctica de zazen, no es un medio para alcanzar un estado así.

Ayer, alguien hablaba de sus dudas con respecto a la práctica. Si las consideramos como nubes que vienen a ensombrecer el cielo claro de nuestra mente y queremos eliminarlas, las dudas se vuelven un obstáculo en la práctica. Si vemos que el cielo azul y las nubes son bellas juntas, que la fe y la duda están bien juntas, no tendremos necesidad de oponerlas. Entonces podremos hacer realidad el espíritu vasto que incluye todo. La mente de zazen abraza la fe, las dudas, los bonnos, el satori, y está completamente más allá. La mente que se extiende más allá de los límites del cosmos. Nada le es ajeno. Todo lo que pasa en nuestra vida forma parte de ella. Entonces podemos realizar la verdadera libertad. No tener miedo a los fenómenos, no apegarnos a la ausencia de fenómenos. Podemos practicar el gran mantra del Hannya Shingyo:
Gya tei Gya tei. Más allá del más allá y vivir juntos en el nirvana.