miércoles, 24 de febrero de 2016

LA ALEGRÍA, EL GOZO, Patrick Pargnien



LA ALEGRÍA, EL GOZO, Patrick Pargnien

La práctica de zazen, no desarrolla nada en nosotros, no produce el despertar, no lo crea. Es el espíritu del despertar en nosotros (bodaishin) el que nos lleva a él.

El zazen no produce nada. Esta práctica no está ahí para mejorarnos, para mejorar nuestra identidad, nuestro ego. Está para hacernos cambiar totalmente de orientación. Para que pueda manifestarse la luz silenciosa- Es una práctica de  desprendimiento, de despojamiento de lo que nos impide el desarrollo de lo que ya está ahí. Es un gran movimiento de interdependencia que se dirige a todos nosotros y a todos lo seres.

Es difícil porque nos pide una gran confianza. Sólo la luz conoce la luz. Sólo el despertar conoce el despertar. Sólo el despertar conduce al despertar.

Es una apertura, sentarse por el simple gozo de sentarse, guardando esto en nosotros. La alegría, el gozo es uno de los cuatro ilimitados. También uno de los seis factores del despertar.

Gustar el gozo. Reconociendo que todo existe en nosotros, que compartimos todo con todos los seres, tanto la luz como la ignorancia.El gozo de la práctica, de poder practicar y poder despertar a esa capacidad del despertar en nosotros.
Sin olvidarnos del espíritu suave, delicado. Esencialmente el zen es una vía del corazón, de la sabiduría del corazón. Prestando atención a no caer en la “actitud zen” que no tiene nada que ver con el zen o con zazen. Un aspecto rígido que usa el zen para reforzar su propia rigidez ante la vida.

Practicado en sí, por sí mismo y para los otros, dejándonos cultivar, interrogar, auscultar por zazen creamos las condiciones favorables para la luz silenciosa, para el despertar.

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