domingo, 18 de marzo de 2012

Ryokan y el peluquero, La mariposa y la flor.

Ryokan de Jean Claude Reikai


Tras las nieves del invierno, Ryokan baja al pueblo a cortarse el pelo.

El peluquero le hace una serie de trasquilones y le dice: “Si quieres que te lo iguale me tienes que hacer una caligrafía del Hannya Shingyo como amuleto de buena suerte”.

Ryokan le escribió la caligrafía y el peluquero le igualó el pelo. El peluquero, satisfecho, exhibió en su peluquería la caligrafía con los caracteres propios de Ryokan tan valorados hoy en día.

Acertó a entrar en esa peluquería una persona letrada, culta, versada en el arte de la escritura y en los amuletos de la buena suerte e interrogó al peluquero sobre la finalidad de exponer dicha caligrafía.

 El peluquero le informó que su autor era una persona importante y un reputado calígrafo; además, versado en el Hannya Shingyo y una persona de gran poder y que esa caligrafía atraería buena suerte y la prosperidad a su negocio.

- Pero, esa caligrafía, le contestó el letrado, no surtirá efecto, le falta un caracter.

Cierto tiempo después, acertó a pasar Ryokan por delante de la peluquería, el peluquero le dijo:

   -Ryokan, a la caligrafía que hiciste le falta un kanji, ¡me has engañado!

-No, le respondió Ryokan, tú tratabas de engañarme a mí dejándome el pelo sin terminar de cortar y te hice la caligrafía con un carácter menos; sin embargo, a la señora que vende pasteles de arroz y que siempre me da uno de más, le he hecho una caligrafía con un kanji de más.

***

La flor invita a la mariposa
sin intención.

La mariposa visita  la flor sin intención.

La flor se abre, la mariposa viene,
la mariposa llega, la flor se abre.

No conozco a los otros.
Los otros no me conocen.

Sin conocernos seguimos el curso de la naturaleza.

5 comentarios:

  1. Me alegra que os guste...Ryokan, el idiota, Taigu (otro de sus muchos nombres),
    un artesiano pozo de sorpresas y sugerencias.

    Antonio

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