jueves, 26 de febrero de 2009

De lo efímero, Issa

Issa, poeta de haiku,
practicante del zen,
cuando se le murió su hija,
recordando el poema de Dogen que dice:

¿A qué comparar la vida?
Al reflejo de la luna
en la gota de agua
que cae del pico
de un pájaro acuático.

Escribió:

La vida del rocío,
es la vida del rocío.

Y sin embargo...
¡Ah...sin embargo!

Issa


En el cada día que es un buen día (Kodo Sawaki),
que podamos gozar de la vida en el aquí
de nuestra postura
y en al ahora de nuestra respiración.




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