miércoles, 30 de septiembre de 2009

Canto del Maestro Sekito Kisen



Canto de la cabaña con techo de paja

He construido una cabaña de paja
en la que no hay nada de valor.
Después de comer me echo la siesta.

Cuando acabé la cabaña apareció la mala hierba.
Ahora ha crecido y lo cubre todo.

El hombre de la ermita sin interior ni exterior,
vive en ella apaciblemente.
No quiere vivir donde vive la gente ordinaria.
No le gusta lo que le gusta a la gente ordinaria.

Aunque la choza sea pequeña,
contiene el universo entero.
En unos pocos metros cuadrados
un viejo ilumina las formas y su esencia.
Bodhisatva del Gran Vehículo
tiene una fe absoluta,
sin embargo,
la gente común duda sin poder impedirlo.

¿Perecerá o no perecerá esta cabaña?

Perecedera o no ahí está presente
el maestro original.
No reside ni al norte ni al sur
ni al este ni al oeste.

Enraizado en la perseverancia
no puede ser sobrepasado.

Una montaña iluminada bajo los pinos verdes
no se puede comparar
ni a los palacios de jade ni a las torres bermejas.

Sentado, con la cabeza cubierta, todo en él reposa,
de esta forma, este viejo monje de las montañas
no comprende nada de nada.
Vive ahí donde está
y no hace ningún esfuerzo para liberarse

¿Para qué disponer con orgullo
de un púlpito
para seducir a sus discípulos?

Dirigid vuestra luz hacia el interior
y dad media vuelta.
La fuente infinita es inconcebible.
no puede ser confrontada ni evitada.

Buscad en los antiguos maestros
y permaneced íntimos con su enseñanza.
Atad la hierba loca
y construid con ella una choza.

No la abandonéis nunca.
Dejad pasar los siglos y relajaros completamente.
Abrid vuestras manos
y caminad inocentemente.
Las miríadas de mundos y los infinitos conceptos
sólo existen para liberaos de vuestras trabas y obstáculos.

Si queréis encontrar el inmortal de la choza
no os escapéis aquí y ahora
de este saco de piel.


Sekito Kisen

Zazen: Aproximación energética

Dojo zen de Neuilly
Godo: Claude Émon Cannizzo
Domingo 15 de marzo de 2009
Enfoque energético de la postura

Al comenzar cada zazen, en cuanto estáis en la postura, respirad profundamente por la boca dos o tres veces, de forma silenciosa, para vaciar bien los pulmones del gas carbónico que allí estanca y luego, dejad que la respiración se instale por ella misma. En dicha ventilación voluntaria se trata de empujar vuestro abdomen hacia el interior de manera que los pulmones se compriman. A medida que eso se realiza, podéis acoger una respiración más profunda.
Incluso si durante las enseñanzas no se habla forzosamente del aspecto energético de la postura, la postura, a pesar de todo, está totalmente basada en un principio energético.
No se trata de dar un curso magistral sobre la energía, sino que me parece interesante tomar conciencia de algunas bases sobre el tema de la postura respecto a las funciones energéticas.
Según el enfoque oriental del nacimiento de la vida, hay tres principios fundamentales que son el cielo, la tierra y los seres sensibles. Los seres sensibles manifiestan, durante su existencia, el primer y segundo principio. La reunión de estas dos polaridades, es decir lo que nos es dado por el cielo, traducido por la “virtud” y lo que nos es dado por la tierra, traducido por la “fuerza”, ki (la traducción “fuerza” no es necesariamente exacta respecto a lo que significa ki). En nuestro cuerpo, la unión de esas dos polaridades se hace en lo que se llama el hara, el kikai tandem, el océano de energía. Dicho lugar se encuentra a dos-tres centímetros debajo el ombligo, es decir allí donde precisamente puede llegar la espiración profunda cuando el cuerpo está completamente relajado, cuando la mente está completamente libre, es decir sin intención, sin voluntad. De ahí la importancia de mushotoku.
Cuando estamos sentados en zazen, el cuerpo bien derecho, bien enraizados en el ki –el suelo – y tendiendo hacia el cielo –la virtud – armonizamos esas dos polaridades por la respiración en el bajo vientre. Y de ahí parte toda la actividad de la vida de un ser humano, de un ser sensible. ¿Qué ocurre entonces en zazen? Sencillamente estimulamos dicho lugar. Le damos la forma ideal al cuerpo, es decir la postura de zazen, que permite limitar todas las circulaciones periféricas al mínimo necesario, y nos concentramos sobre la espiración en dirección al hara. Cuando se dice que zazen no es nada particular sino volver a nuestra condición original, nuestra condición normal, simplemente significa volver al origen de la vida.
En lo absoluto, el dejar pasar los pensamientos no es más que la consecuencia de la concentración en la postura y la respiración: no es necesario pensar en no pensar.Cuando el cuerpo está anclado en zazen, la respiración instalada, se produce naturalmente el dejar pasar los pensamientos. Pero como el pensamiento es inherente a nuestra voluntad, resurge sin cesar y nos lleva a pesar de nosotros a salir de nuestra postura, a hacer que perdamos la atención en nuestra respiración. Y eso se manifiesta naturalmente en la postura: la barbilla se proyecta, la cabeza cae hacia delante, la espalda se curva, los pulgares caen (o se elevan), los pensamientos se aferran a los dolores, a veces nos adormecemos. Entonces, en ese momento, debemos retornar a la postura, a la respiración.
Observad bien el movimiento de vuestro hara, de vuestro vientre. Basculad bien la pelvis hacia adelante enraizando las rodillas en el suelo de forma que sintáis que no es solamente el hara el que respira sino todo el cuerpo. Hay muchas partes del cuerpo que escapan a nuestra consciencia pero podemos sentir muy bien el movimiento de las lumbares en nuestra espalda cuando inspiramos o espiramos. Esto permite relajar las tensiones que tenemos en la espalda para mantener la pelvis hacia adelante. La pelvis hacia adelante no debe ser fruto de nuestra voluntad, tiene que ser la consecuencia de la altura del zafu. Si es lo bastante alto, la pelvis naturalmente va a ir hacia adelante. Es a partir de esa basculación, que comienza a la altura de la quinta lumbar, es decir sobre el sacro, que se erige la columna vertebral. Llevamos las orejas hacia atrás. Se tiene tendencia de decir “recoged la barbilla” pero a veces recoger la barbilla hace que se activen las glándulas salivales a nivel de la garganta, y tenemos tendencia a tragar un poco más que de costumbre pero si llegamos a sentir la acción de llevar las orejas hacia atrás, tenemos menos tendencia a crear dicha acción sobre las glándulas salivares.

Además de la columna vertebral, el resto del cuerpo siente la gravedad: los hombros caen, arrastrados por el peso de los brazos, la nuca se coloca en la prolongación de la columna vertebral empujando el cielo con la coronilla y naturalmente el espacio entre los hombros, es decir el pecho, se abre. Esta acción tiene un efecto sobre el diafragma, sobre el plexo, sobre la respiración. Echar los hombros hacia atrás actúa sobre el meridiano de los pulmones, dicha acción es estimulada por la posición de las manos, las palmas miran al cielo, lo que abre el interior de los brazos lo que naturalmente estimula la respiración. Los pulgares se juntan: hay un ciclo energético interno que se ubica en la unión de los pulgares.

Todo eso por supuesto es muy técnico: no vale la pena pensar en ello todo el tiempo, justo saber que la postura no es una postura para nada. Sentaos sobre la parte delantera de los isquiones, es decir la parte delantera de los huesos de las nalgas, para estimular el punto de partida des los dos meridianos fundamentales del cuerpo, que son los meridianos de la “concepción” y “gobernador”, entre las partes genitales y el ano. La lengua esta ubicada detrás de los dientes superiores, contra el paladar puesto que los dos meridianos se unen en la boca. Por eso es importante ubicar la lengua contra el paladar detrás de los dientes superiores. Por una parte esto permite, como dice a menudo Roland, evitar los monólogos, y al mismo tiempo, permite que circule bien la energía entre esos dos meridianos, estimulados por la respiración. Hinchar el vientre, deshinchar el vientre, hinchar la espalda, deshinchar la espalda.

Las rodillas plantadas, enraizadas en el suelo, están en relación con el meridiano del estómago, principalmente un punto importante que está justo encima de las tibias, bajo la rodilla, que estimula la energía; el mismo que se estimula durante kin hin cuando se tensa la pierna delantera. Es muy importante para que la energía adquirida remonte, para estimular la potencia, la fuerza, la resistencia. El aplastamiento que genera el pie sobre el interior de los muslos o de las pantorrillas, según que se tengan las piernas más o menos cruzadas, tiene una acción sobre todos los meridianos yin del interior del muslo, y principalmente el hígado – estimular la sangre-. Por ello a veces los prinicpintes tienen los ojos llorosos durante zazen; los ojos son las ventanas del hígado. Es la manifestación de la expresión del hígado.

Se podría explicar con más profundidad la postura, pero no es verdaderamente el objetivo de este kusen, sino el de comprender bien que la postura es importante. Lo que no quiere decir por supuesto que las personas que no pueden ponerse en la postura estén perdidas. Se puede practicar zazen en una silla, se pueden encontrar exactamente los mismos puntos importantes. Simplemente aprender a adaptar el cuerpo a la postura, y la postura al cuerpo.

Mondo
Me parece que zazen comienza verdaderamente por eso, por el cojín. A veces cogemos prestado un zafu y sentimos que no es el nuestro. Vuestra postura dependerá completamente del zafu. Al respecto Kodo Sawaki decía: “La cosa más importante para mí es mi zafu”. Por lo tanto es importante que el zafu esté verdaderamente relleno en función de vuestra capacidad de bascular la pelvis.
Segundo punto: es la capacidad de bascular la pelvis. Pienso que hoy en día la gente no tiene verdaderamente conciencia del cuerpo y principalmente de la pelvis.
Os colocáis en seiza, en zazen, como queráis, vamos a hacer solamente eso, es decir hacer avanzar las partes superiores de los huesos ilíacos hacia adelante y empujar el ano hacia atrás. Cuando se balancea la parte superior de los ilíacos hacia atrás, hay de hecho un estiramiento que se realiza a nivel de vuestras lumbares. Las lumbares, son cinco vértebras que están en la parte baja de la columna vertebral, entre las vértebras costales y el sacro.
Debéis ser verdaderamente conscientes de dicho movimiento.

— ¿Cuándo se está en seiza es más difícil?
-No, es más fácil, basta con abrir el espacio de vuestras rodillas para hacerlo más fácil.

Dicho movimiento va a cambiar completamente la calidad de vuestra verticalidad en la postura. Cuanto menos utilizáis la parte superior del cuerpo, más se va a ubicar el eje del movimiento a nivel de la quinta lumbar. Durante la iniciación se os dice que se bascula la pelvis a nivel de la quinta lumbar. Si el zafu es muy bajo no podéis hacer dicho movimiento. En realidad lo importante en la postura es que vuestras rodillas estén por debajo de la horizontal de la cabeza del hueso ilíaco. Es la mejor manera de ajustar vuestra postura. Eso quiere decir que las personas que no llegan a hacer bajar las rodillas tendrán dificultades para bascular la pelvis. Es sólo mecánico.

Entonces lo que vamos a tratar de hacer cuando tomemos nuestros zafus es el siguiente movimiento de preparación a la postura, sentaros sobre el zafu y la planta de los pies una contra la otra, vais a sentir que un lado está más o menos tenso que el otro a nivel del gran tendón en el interior del muslo, que se llama abductor y es ese el que muchas veces impide la apertura y el cruce de las piernas. Entonces vais a coger la pierna menos flexible y vais a apoyar el talón de dicha pierna contra el zafu y a apoyar la rodilla. Si la rodilla no desciende vais a apoyar la mano del mismo lado delante de la rodilla. Eso va a obligar automáticamente a un movimiento de basculación de la pelvis. Si lo logramos, conservamos la inclinación de la pelvis, soltamos la mano y enderezamos la columna. Según de lo que seais capaz, vais a ubicar la otra pierna, a priori la más flexible, sobre el muslo (pero sin forzar), o sobre la pantorilla, o si no se puede, sobre el suelo, sabiendo que esto último no es forzosamente lo más fácil. Parece fácil al principio porque hay menos tensión pero con el tiempo, en la duración de la postura, es muy difícil de sostener.

Se siente bien que cuando la pelvis cae hacia delante tiene tendencia a tirar sobre la articulación de la rodilla. Y cuando cae hacia atrás, estira la espalda. Por supuesto que va a tener una acción sobre el trocánter que es la articulación del fémur (tuberosidad de la cabeza del fémur). Conservamos siempre la pelvis hacia adelante, dejamos caer nuestro vientre al suelo. Conservamos el vientre en el suelo, ponemos las dos manos sobre las rodillas, conservamos el vientre en el suelo, enderezamos el pecho. Y así nos encontramos con el abdomen hacia fuera y la espalda cóncava, pero apoyados en las rodillas.

En teoría, fuera de los que tengan problemas articulares, todo el mundo puede hacerlo. Si se tienen problemas articulares, entonces se debe ver cada caso en particular. Cuando hacéis las iniciaciones en vuestros dojos, utilizad dicha manera. Cuando soy responsable de los principiantes durante las sesshines, aplico dicho método y las dos terceras partes de los principiantes, incluso aquellos que ya han practicado encuentran que es genial. Sin embargo no tiene nada de particular, es solo step by step, una cosa después de la otra para llegar a ello.

Tercer punto importante es el conocido movimiento de balanceo de derecha a izquierda. Cuando se bascula el busto de derecha a izquierda, antes de hacer gassho, se ponen los pulgares dentro de las manos, se apoya la parte posterior de la mano sobre los muslos, y lo que es importante es conservar el contacto de las rodillas con el suelo y colocarse bien en la lateralidad, no pivotar hacia adelante. ¿Qué sucede con dicha acción? Se siente el estiramiento de la cabeza del ilíaco. Es muy importante porque ahí está el meridiano de la vesícula biliar que pasa al interior de la cabeza del ilíaco y se vuelve a encontrar el meridiano de la vesícula biliar a nivel de la articulación externa de la rodilla. Se dice “balancearse de izquierda a derecha”. No nos balanceamos de izquierda a derecha, nos balanceamos primero del lado de la pierna que está encima. Por ejemplo, si tengo el pie derecho sobre mi muslo izquierdo entonces me voy a balancear primero del lado derecho. Si en dicha acción levantas la rodilla opuesta al balanceo, quiere decir que ello no tiene el efecto deseado. Balanceaos de siete a ocho veces reduciendo la amplitud hasta inmovilizaros en el eje de la postura y para terminar haced un profundo gassho. No os van a obligar a que esperéis que la campana de antes de zazen suene en el dojo para que os balanceéis e instaléis en la postura, pero es verdad que dichos movimientos corresponden al sonido de la campana del principio de zazen. El sonido de la campana simboliza ese movimiento de balanceo. Y el último golpe de la campana desligado de la serie es el momento de gassho.

Así que el gassho, vamos a volver a ello, es tan importante, pues en gassho vamos a encontrar ese movimiento de basculación. Los gestos en zazen son siempre importantes con respecto al cuerpo, siempre, siempre.

-El balanceo hacia los lados, ¿para qué sirve en principio?
-Sirve para la apertura lateral de tu cuerpo. Va a permitir flexibilizar los tendones, que están en relación con todo lo que es el sacro-ilíaco, va a permitirte encontrar la verticalidad lateral de tu postura y cuando haces gassho hacia adelante, es decir el movimiento de báscula de la pelvis, va a permitirte sentir bien la verticalidad facial. Por ello es importante de trabajar esas fascias (envoltura de tejido conjuntivo habitualmente alrededor de un músculo), sobre los tendones, sobre las articulaciones. Si la pelvis está libre, todas las tensiones que tenéis habitualmente se reabsorben, poco a poco, naturalmente.

Observando el hokai jo in (el mudra de las manos), si tomamos sólo la parte superior del cuerp, lo importante en esta postura de las manos, es que no carguéis con las manos, tenéis que arreglaros como podáis para no cargar con vuestras manos pues automáticamente eso va a acarrear tensiones en vuestros brazos, vuestros hombros. Apoyad la articulación de las muñecas sobre la base de los muslos a nivel de la ingle. Cuando se es monje, se tiene la posibilidad de utilizar las mangas, dicho esto, se puede coger una frazada, o una bufanda o calcetines que se apelotonan del lado del pie que no está por encima. Si no se hace eso, se corre el riego de generar tensiones en el cuerpo. Tomamos una postura retorcida, que va a generar con el tiempo tensiones inútiles de un lado u otro de la columna. Deshimaru decía que la postura de zazen es el barómetro de la salud. Porque traemos el cuerpo a una verticalidad lo más justa posible, lo más derecha posible (es un ideal, por supuesto). Lo que va a hacer que aparezcan fenómenos ligados a nuestra asimetría. Ya a nivel del crecimiento, cuando un niño crece lo hace por etapas primero de un lado y después del otro, etc. Y cuando se es adulto, hay a veces un desajuste, tendremos por ejemplo una pierna más larga que la otra. A veces 3-4 milímetros, a veces son centímetros.

Así que imaginaos la diferencia de algunos centímetros a nivel de la postura de base lo que va a traer como tensión a nivel de la columna y como problema energético y por lo tanto orgánico ulteriormente; es evidente. A veces la gente dice: “Desde que practico zazen estoy peor”. Es cierto porque el hecho de traer el cuerpo a la verticalidad pone en evidencia todas las cosas, los fenómenos a los que se adaptaron durante toda la vida. Eso cuestiona todo. Así que hay que ajustar y dar tiempo al cuerpo para encontrar la nueva verticalidad. Entonces no es zazen la causa sino que la cuestión es de volver a nuestra condición normal. No es el zazen en sí, zazen es sólo una postura; se está sentado, nada más. Por supuesto el impacto a nivel orgánico y energético va a tener un efecto que sobre todo de orden psicológico, es evidente, se trabaja sobre todos los meridianos que están en relación con lo emotivo, por ejemplo a nivel del pecho, vamos a encontrar el constrictor del corazón, corazón, riñones, pulmones, la energía del estómago. Y todo esto practicando zazen, se abre, se estira, ¡se vive!

— ¿Qué son los meridianos?
-Los meridianos son caminos, canales de energía que recorren el cuerpo. No sé si habeis oído hablar de esta historia reciente. Un investigador francés inventó una nueva forma de hacer un IRM, hace 10 000 fotos/segundo, sabiendo que una imagen de cine es de 24 imágenes/segundo. Cuando IRMs de este tipo se realizaron sobre los seres vivos, descubrieron frecuencias particulares en el cuerpo que se parecen a caminos, esto 5 000 años después de que los chinos afirmaran que los meridianos existen. Los meridianos son caminos que corresponden generalmente al sistema nervioso, por lo tanto a todo lo que es circulación sanguínea. La sangre es el yin, la energía es el yang. El yin alimenta el yang y el yang protege el yin. Así que esos dos aspectos son inseparables, si uno está perturbado el otro lo estará también.

Volvamos a la postura. Dicha apertura de las manos, ¿por qué es importante? Pues porque favorece la apertura del meridiano de los pulmones y los pulmones es la respiración. El meridiano del pulmón llega a nivel de los pulgares, los juntamos. Instalamos bien las manos, el borde de las manos contra el vientre. Se abren las manos para estirar el meridiano del pulmón. Cuando se abren las manos así (palmas hacia arriba), se activa entre otros el meridiano del pulmón. Así que en la postura estamos en relación con la respiración, por el órgano en sí mismo y por su meridiano.

Es interesante, nos damos cuenta que todo lo que pasa en la postura está en relación con la vida, está en relación con la energía. Debemos saber, en plan historia, que el taoísmo influenció mucho al budismo y recíprocamente. No olvidemos que el zen nos viene de China donde se llamaba chan y éste fue influenciado fuertemente por el taoísmo, que era, junto con el confucionismo, la filosofía más seguida. Todo eso yo no lo sabía al principio, lo aprendí con el tiempo, practicando. Es importante saber que todo eso tiene un sentido. No es sólo sentarse. Por supuesto es sólo sentarse pero tiene un sentido sentarse de esa forma.

Los hombros caen, no voy a empujar los hombros hacia abajo, voy a utilizar simplemente el peso de mis brazos para dejar caer los hombros. Si vuelvo a la basculación de la pelvis, si relajo mis hombros, eso va hacer aumentar el arqueo de la espalda. Porque en realidad se dice “arquear la espalda a partir de la quinta lumbar” o más bien, “eregir la columna vertebral a partir del arqueo de la espalda que se encuentra a nivel de la quinta vértebra”. La quinta vértebra se encuentra después de la parte fija del sacro. La columna vertebral termina en el sacro. Esas vértebras están soldadas. Y la primera que se balancea de adelante hacia atrás, y un poco a los lados, es la quinta. Es lo mismo que la primera de arriba, que está justo bajo el occipital, que es la primera articulación de la nuca y que lamentablemente no se mueve mucho, no se mueve mucho porque estamos demasiado en la cabeza. Si se abren los hombros, la sensación de arqueo sube más en la espalda.
Otro aspecto para algunos es no sentir la tensión a nivel de las clavículas. Si el espacio está muy tenso a nivel de las clavículas, no se llega a abrir el espacio entre los hombros, hay que trabajar eso. Poned los dedos sobre el extremo de la clavícula en una parte y en otra del esternón y haced movimientos de rotación. Hacer eso ayuda a distender la zona y así se va a trabajar toda la zona articular de los hombros. Dicho trabajo sobre las clavículas va a tener también una acción detrás de los omóplatos. ¿Qué sucede detrás, a nivel de la espalda? Los para-vertebrales, los músculos de una y otra parte de la columna vertebral principalmente los de arriba, están en profunda relación con el sistema nervioso, principalmente todo lo que es fatiga nerviosa (neurastenia). Cuanto más cansada se siente la gente, más cargan la espalda.
Volvemos a la historia de liberar la parte de arriba. El meridiano del pulmón circula entre la primera y la segunda costilla y el punto de partida del pulmón está alli en acupuntura. Para nosotros en shiatsu el punto de partida está algo más abajo (en medio de la cresta costal). Porque pulmón e intestino grueso están en relación, pues los dos son órganos que transforman los elementos. Los pulmones transforman el aire que respiramos y el intestino grueso transforma la comida que comemos.

El músculo que está a lo largo de la tibia está generalmente muy tenso, vais a sentaros con las piernas cruzadas sobre vuestro zafu y comprimirlo contra vuestro talón. Instalad vuestro talón bajo la zona del músculo (la parte interna del talón). Poned el peso del cuerpo sobre vuestras dos manos, por lo tanto sobre la rodilla, que va a comprimirse sobre el talón. Y respirad al mismo tiempo. Es fundamental la respiración en el zen, es fundamental en la energía, en la vida. Dejad de respirar, vais a ver si es o no fundamental. Apretad y relajad, desplazad el pie, etc. De los dos lados por supuesto. Si hacéis eso antes de cada zazen, por ejemplo el segundo día de sesshin, cuando comienza a tirar, va a facilitaros la práctica. Los dolores no recomenzarán tan pronto. Es interesante hacerlo, yo lo hago regularmente y verdaderamente me ayuda. Hay numerosos ejercicios que se pueden hacer para facilitar la postura: cuanto más fácil es, mejor es. Los hombros los vamos a llevar lo más posible hacia atrás, sin que sea un acto voluntario.

En realidad es como si estuviéramos apuntalados completamente entre el sacro y la parte de atrás del cráneo. Todo está en una sola línea. Tratamos de conservar dicha apertura de las clavículas, al principio ciertamente con la voluntad… Es como la respiración: al principio se respira por la boca, luego, más tarde, se deja que la respiración de zazen se ubique. Una vez que se toma la postura, soltad todo lo que está tenso inútilmente, conservando siempre el eje. Se siente el vientre que se abre, porque le dejamos sitio para abrirse. Un trabajo va a realizarse a nivel lateral del torso. Allí, energéticamente, se está sobre el meridiano del bazo. El aspecto emocional del bazo es el rumiar, demasiados pensamientos. Y demasiados pensamientos llevan a la imposibilidad de que el cuerpo descanse. Así que el hecho de respirar bien va a trabajar sobre dicho meridiano a nivel de la respiración y por supuesto a nivel de la espalda. Porque en la espalda, a lo largo de la columna vertebral, a la derecha y a la izquierda, tenemos dos meridianos de cada lado que tienen que ver con la vejiga. La vejiga es el maestro del sistema nervioso. ¿Por qué? Porque a lo largo de la columna vertebral tenemos todos los puntos que estan en relación con los órganos. En la visión de los ancestros el meridiano de la vejiga está en relación con todo el sistema nervioso, con todo lo que es eléctrico a nivel de la columna vertebral. Por lo tanto, todo el sistema nervioso está estimulado por el hecho de hacer zazen.
Las últimas investigaciones hechas en Estados Unidos con Matthieu Ricard (por otra parte el Maestro Deshimaru las había hecho ya mucho tiempo antes que él) permitieron poner en evidencia que el hecho de meditar, de tomar la postura, de respirar, permitía conectar una multitud de células a nivel del cerebro. No hace falta estimularlas, sólo sentarse. Por lo tanto respirar, es decir alimentar el cuerpo con la energía, con el estiramiento con relación a la postura, es estimular el sistema nervioso central. Podríamos realcionar zazen con esto, justo encontrar el equilibrio fundamental. Porque lo de dejar pasar los pensamientos, hishiryo, todo eso, es una consecuencia de la práctica, pero no es necesario preocuparse de ello, no hace falta romperse la cabeza para saber qué es hishiryo. Hishiryo no es nada. Viene solo.

Esta mañana he hablado de esa energía adquirida, que viene de nuestro meridiano del estómago y del bazo. La energía adquirida con respecto a la energía innata. La energía innata es nuestra energía de nacimiento. Venimos al mundo, la fusión de la energía del padre y de la madre creó algo que es nuestro origen. Es la energía innata. Venimos al mundo con ella. Venimos al mundo y cuando no hay más…morimos (hablo de muerte natural, no accidental). Al contrario, la naturaleza está bien hecha, y nos ha dado otra energía, la energía adquirida. Dicha energía adquirida, ¿qué es? Es nuestra manera de vivir, nuestra manera de respirar porque ella se llena con nuestra respiración, con nuestra alimentación, con nuestro comportamiento en la vida, por la manera de descansar, etc. Así imaginemos que tenéis este potencial de vida de base y vuestro potencial de vida depende de vosotros.

Cuanto más mantenéis vuestro potencial de vida en en buena calidad, menos vais a sacar de la energía innata; e inversamente, si vivís una vida desenfrenada: abusos en la alimentación, sin descanso suficiente, pasando sueño, demasiado sexo… porque la eyaculación forma parte de lo innato: cuanto más eyacula un hombre, más pierde energía. Para las mujeres es lo mismo con las reglas. Si malgastáis este aspecto de la energía de vida, porque eyacular es una energía de vida, entonces automáticamente, vais a agotar la energía innata. A pesar de comer bien, de descansar, etc, no podrá reconstituirse. Es así. Así que la calidad de vida va a estar en relación con el respeto a los principios de vida, por ejemplo los preceptos, los kai, los mandamientos, y vuestra energía innata.

Cuando se respira no hay que confundir ventilación y respiración. Comúnmente se ventila, es decir que por el hecho de respirar aportamos oxígeno a la sangre por medio de los pulmones. Eso es inspirar, espirar, inspirar, espirar. ¿Qué hacemos cuando profundizamos la espiración? Ocurre un fenómeno paradójico, en el momento en que el diafragma comprime los pulmones al espirar, los pulmones para evacuar el gas carbónico, la parte sutil; la parte esencial del aire que respiramos se lleva bajo el ombligo, al hara, ahí va a nutrir la vida en el plano energético y en dicho centro del hara va a nutrir los meridianos que por su circulación, van a nutrir a su vez el cuerpo-mente de ki, de la vida. Así es que cada vez que se espira correctamente, profundamente, se va a nutrir nuestra energía de vida. Así pues es importante llevar esa energía, esa espiración más profundamente posible al bajo vientre. Y liberar, desbloquear, todo aquello que impide en el cuerpo ese descenso del ki. Por eso no es posible separar postura y respiración.

Cuanto más se distiende el cuerpo, es decir cuanto más se está en la vertical, todo aquello que impide a la espiración ir profundamente al hara, va a liberarse. Si se está tenso va a haber estancamiento de la energía en el lugar donde está la tensión. Si se está tenso en la mente, va a haber estancamiento de la energía en la cabeza. La energía va donde va el pensamiento. Por lo tanto cuanto menos pensáis más libre está la energía. Roland lo dice continuamente: “Cuando inspiro, soy un cuerpo-mente inspirando, cuando espiro, soy un cuerpo-mente espirando”. Soy la inspiración cuando inspiro, soy la espiración cuando espiro.
La mirada es importante, no hay que cerrar los ojos. Naturalmente cuando se cierran los ojos, en el cerebro quiere decir dormir – tarde o temprano. Eso puede durar cinco minutos, una hora, pero forzosamente nos dormimos. ¡Por eso no se hace zazen acostado! Ahora bien, si queréis dormir, ¡dormid! Yo mucho tiempo luché contra el sueño, y en un momento dado, abandoné, cuando me di cuenta que mi cuerpo se enderezaba de golpe para no caerse cuando me quedaba dormido. Dejaos llevar por el sueño. Luego estaréis despiertos. ¿Tenéis otras preguntas?
— Las manos ¿se ponen a nivel del meridiano-vejiga?
-No, se ponen contra el órgano vejiga, pero es también la zona de diagnóstico de la vejiga en shiatsu. La unión de los dos pulgares está bajo el ombligo. Al contrario, el borde de las manos se coloca justo un poco por encima de la sínfisis pubiano (articulación anterior de los huesos del pubis). También hay meditaciones taoístas con las que no hay que confundirse. Incluso si el taoísmo influenció la práctica del budismo, lo que da el zen, no es taoísmo. En el taoísmo hay otras técnicas. No es una técnica, trato simplemente de explicar el por qué de que la postura sea así o asá. Luego hay técnicas de meditación, técnicas de respiración; se las utiliza en todo tipo de sabiduría, de espiritualidad, ya sean los sufistas, los tibetanos.

Hay una multitud de técnicas para facilitar esta fase final que nosotros practicamos, nada más comenzar el zazen. Zazen es la fase final de toda forma de preparación a la meditación. Al contrario, utilizad en vuestras casas, para vosotros, otras técnicas que os permitan ayudaros con vuestra postura. Al principio, cuando yo comencé zazen, era un sacrilegio: “Te das cuenta, practica yoga, ¡el zen es suficiente!” No. Tenemos dificultades, estamos disminuidos, vamos a tratar de todas las maneras posibles de hacerles frente para que cuando decidamos venir al dojo a practicar zazen, estemos disponibles a practicar zazen y no a sufrir todavía mucho tiempo con esto o aquello. Es importante. Como decía el cómico francés, Coluche, con respecto a los polvos de lavar, el zen, no lava más blanco que el blanco. Cada uno debe encontrar algo que va permitirle lavar todavía más blanco.

Zazen es parecido. Es fácil y es difícil. Es difícil respecto a las dificultades del cuerpo pero en lo absoluto es fácil, es sólo sentarse, no es complicado. Y el resto se hace solo. Pero si tenéis problemas de orden físico, articular, hay que tratar de encontrar una solución para disminuirlos.

— A veces las manos se deslizan sobre los muslos y hay que levantarlas…
-A veces estamos sentados muy altos. Si el zafu no es suficientemente alto nos vamos a obligar a bascular voluntariamente la pelvis y vamos a sentir cansancio, dolor. Al contrario si estamos muy altos, vamos a estar reteniendo la postura, vamos a crispar toda la parte baja del abdomen, no vamos a poder respirar correctamente, las manos tienen tendencia a resbalar hacia delante. Entonces vamos a tratar de encontrar la posibilidad de ajustar nuestras manos. Al principio, es difícil porque no llegamos bien a cruzar las piernas pero en lo absoluto, imaginemos que podéis hacer el loto (lo que no es absolutamente necesario), teneis vuestras manos que descansan sobre los talones. Estando en medio loto, compensamos el desfase del pie con la manga o una bufanda, para no estar en una postura asimétrica que nos va a llevar tarde o temprano e inevitablemente dolores.

_ Tengo siempre la mano derecha que no descansa sobre nada, casi acabo con una tendinitis en la sesshin.
-Sobre todo no hay que dejarla así. Es como aquellos que no llegan a hacer bajar la rodilla y que la mantienen en el aire. Si no llegáis a hacer descender la rodilla, poned algo debajo, siempre algo menos que lo que sea necesario, para que el tendón pueda, con el tiempo, flexibilizarse. Pero no mantengáis la pierna colgando, sin ajustar. Le vais a oponer el cuerpo, lo que es terrible a nivel de la espalda, así es que dicha pierna, incluso sin descender, está ajustada. No tengáis la pierna en el aire, no tengáis la muñeca en el aire. Hay que encontrar los medios útiles que nos permitan estar en una práctica tranquila.

— ¿Hay que cambiar de pierna en la segunda parte de zazen?
-Siempre. El cuerpo infuencia la mente, la mente influencia el cuerpo. Hacer zazen del mismo lado va a crear tensiones. Todos tenemos un lado rector que vamos a privilegiar en nuestras actividades cotidianas. Cuando yo trabajaba en la construcción, cuando debía cargar cosas, lo hacía una vez con la derecha, otra vez con la izquierda. Y cuando practicaba karate lo mismo, cuando hacíamos katas por ejemplo, las hacíamos de un lado y del otro, luego del mismo lado al revés y luego hacia atrás, una vez a la derecha, una vez a la izquierda. Eso significa que íbamos en todas las direcciones y eso permite abrirse al espacio, esto quiebra la sistematización en la cabeza. Derecha-izquierda, derecha-izquierda-opuesto, atrás-derecha, atrás-izquierda-atrás opuesto, todo al revés, lo tenemos en todas las direcciones. Es importante trabajar en todas las direcciones en cualquier cosa que hagais, incluso en vuestra vida cotidiana. Cortad un trozo de pan con la mano derecha, tratad de cortar uno con la mano izquierda, vais a ver a qué se parece el trozo de pan… En la mínima actividad de vuestra vida cotidiana, trabajad siempre el antagonismo.

Y el antagonismo de la postura de zazen, es lo que se llama en yoga “la cabeza de vaca” o “la cabeza de toro”: Poned la pierna, la otra la vais a colocar encima y vais a tratar de sentaros entre los talones. Eso va a abrir automáticamente la articulación del trócanter (tuberosidad de la cabeza del fémur). Los dos isquiones en el suelo, las rodillas lo más cerca posible una de la otra, los pies separados de manera a que las nalgas estén entre los talones. Lo hacéis de un lado y luego del otro.

Hacedlo en la sesshin. Forma parte del do in, no confundir eso con el aerobic, se trata simplemente de ponerse en posición de trabajar a nivel energético. Se respira, se inspira y se espira, no por la boca, para que el trabajo energético se haga hay que respirar por la naríz, si no es ventilación. Recordad bien: Inspiro: cojo energía. Espiro: difundo energía. Inspiro: cojo ki. Expiro: Difundo ki. Y cuando movéis una articulación en relación a otra, se crea automáticamente un flujo de sangre y el ki utiliza la sangre para circular y el ki ayuda a la circulación de la sangre. Es inseparable. Haced ese tipo de cosas regularmente cuando estais en sesshin. Cuando se hace zazen, es un movimiento de apertura mientras que ahora nos entrenamos en un movimiento de cierre. Esto va a abrir la articulación sacro-ilíaca, la articulación sacro-femoral de vuestras caderas y ello va poco a poco permitir una mayor disponibilidad para la práctica de la postura.

martes, 15 de septiembre de 2009

Teisho ceremonia abad Roland Yuno Rech

Ceremonia de nombramiento del abad
Shinzan shiki


Templo zen de la Gendronnière
4 de agosto de 2009

Heijoshin kore dô

Al recibir vuestras preguntas he podido percibir vuestro gran espíritu de despertar. Pero para hacerlo realidad las palabras son insuficientes. Seguid concentrándoos en la práctica constante con cuerpo y mente libres de todo deseo de obtención.
Cuando Joshu preguntó al Maestro Nansen: “¿Qué es la Vía?”, el Maestro contestó: “Heijoshin kore do: el espíritu de todos los días, el espíritu ordinario es la Vía”. No se trata de la mente condicionada por las ilusiones y el karma, que siempre desea otra cosa, sino el espíritu que no crea discriminaciones entre lo profano y lo sagrado, entre la vida cotidiana y la Vía. No hay nada sagrado, no hay nada separado en la Vía del Buda. Si se comprende la vacuidad de todas las maquinaciones mentales, ni siquiera existen las Cuatro Nobles Verdades: cualquier oposición entre noble y ordinario desaparece. En el budismo, lo noble es lo que tiene el poder de liberarnos del sufrimiento. Mientras que la mente opone lo noble a lo vulgar, no se ha cortado la raíz del sufrimiento.
Nuestra mente no puede comprenderlo, pero zazen lo hace realidad por y para nosotros. Así que, cada instante de práctica es despertar y liberación, y nuestros votos de bodhisattva se cumplen en la alegría.
La Vía del zen es un camino que también es un caminar. Es nuestra forma de avanzar día a día en armonía con el Dharma. Esta Vía está bajo nuestros pies: no busquéis en otra parte. No nos conduce a ningún lugar pues ya hemos llegado, en cada instante. ¿Cómo? Si estamos sencillamente sentados cuando estamos sentados y andando cuando andamos. Entonces podemos vivir en paz con todos los seres y esta paz irradia a nuestro alrededor.
El Maestro Keizan despertó al oír a su maestro Tetsu Gikai enseñar Eijoshin koredo. Éste le preguntó: “¿Qué has entendido?” Keizan contestó: “Es como una bala negra que atraviesa la oscura noche”. Gikai le dijo: “No basta con eso.” Entonces Keizan dijo: “Cuando tengo sed, bebo, cuando tengo hambre, como”.
Gikai quedó satisfecho y le dijo: “Más adelante desarrollarás con fuerza el zen Sôtô”. Ojalá que nosotros, igual que nuestros maestros, podamos comprender todo esto a partir de nuestra práctica.
Entregamos toda nuestra energía a la Vía. Pero si queremos dirigirnos hacia ella conscientemente, nos alejamos de ella. Es como estar en el agua y gritar: “¡Qué sed!”
Cuando estamos separados de la Vía, buscamos el sentido de la Vía. Pero lo que está separado no es la Vía.
Si se es uno con la vida de cada instante, la cuestión del sentido de la vida desaparece. Lo que se manifiesta en ese momento es el verdadero cuerpo en unidad con todas las existencias. Este cuerpo, como el del bodhisattva de la gran compasión, dispone de numerosos brazos y manos guiadas por la sabiduría para ir a ayudar a aquellos que sufren.
Aunque en el fondo no haya nadie a quien salvar, permitir que los demás queden libres gracias a su propia naturaleza de Buda es el sentido de nuestra vida de bodhisattva.
Algunos pasan la vida intentando responder a los deseos egoístas de los demás y al final quieren ser ellos mismos. Pero, en el fondo, siempre somos exactamente uno mismo, incluso hundidos en la ilusión.
“Para alcanzar immo”, la última realidad, más allá de la ilusión y del satori, y que no puede abarcarse con el pensamiento dualista, “tenéis que convertiros en una persona de immo”, decía Ungo Doyo, y añadía: “Como ya sois personas de immo, ¿por qué preocuparos de immo? Aquel que ha comprendido es como un abanico en invierno o una boca cubierta de musgo. No es algo que se consigue por la fuerza: es naturalmente así.”
Cuando se hace realidad, inspirando y espirando, la mente no permanece en nada y recibimos inconscientemente la enseñanza de todos los fenómenos, igual que Dôgen cuando escribe:

En primavera las flores, en verano el canto del cuco
En otoño la brillante luna y en invierno la nieve helada.
¡Cuán puras y claras son las estaciones!

SESSHINES ZEN 2009-2010

SESSHINES 2009-2010

Octubre:
9-10-11 Roland Yuno Rech - La Teste –Burdeos
10-11-12 Raphael Doko Triet –Egino - Álava

Noviembre:
7-8 Patrick Pargnien - Sesshin- Barcelona
14-15 Patrick Pargnien –Sesshin Taller Dharma sobre el Sandokai
en el Dojo de Pamplona
Diciembre:
5-8 Rapkaël Doko Triet -Rohatsu Sesshin – La Morejona (Sevilla)

Febrero:
5-6-7 Roland Yuno Rech – Egino- Álava

Abril:
3-4-5 Gérard Chinrei Pilet -Tarbes

Mayo:
28-29-30 Patrick Pargnien -Auch

Carta de otoño



CARTA DE OTOÑO 2009




Hola, hola:
Recomenzamos este nuevo curso, la organización del nuevo año zen en este otoño de 2009,
y como saludo este kusen de Txus de hace un par de semanas.
“Iniciamos estos días un nuevo curso. Todo nos devuelve a lo cotidiano: nuevo curso, volvemos a lo cotidiano, volvemos al hogar de nuestra pequeña sangha. El Maestro Yuno Rech, en la ceremonia de su entronización como abad de la Gendronière nos hablaba de este espíritu:
“El espíritu de la vida cotidiana es la Vía”.
Así mismo el nombre de nuestro propio dojo, GENJO, hace referencia también a ese espíritu de lo cotidiano. Pero, ¿qué es ese espíritu?
Algunos maestros han hecho referencia a él de forma muy bella. El Maestro Basho dice:
En el establo
Oscuros zumbidos de mosquitos
Últimos calores del verano.
Un prestigioso y gran mago, visitó un día a un maestro de nuestro linaje. Después de la siesta, el mago oyó ruidos en la habitación del maestro. Se acercó. Un discípulo del maestro, que luego llegaría a ser su sucesor en el Dharma, servía el té al maestro. El mago preguntó: ¿Qué hacéis?
- Practicamos nuestra magia.
Ese es el espíritu de lo cotidiano: el acto del momento como lo más importante del mundo con una total entrega de todo nuestro ser, sin fisuras, sin reserva de energías.
En el dojo, una total entrega a la postura, una unidad total con nuestro interior. Y al mismo tiempo, una total unidad con los demás. Como las manos en zazen: dos manos diferentes, diez dedos diferentes, pero un solo mudra.
Este es el espíritu de lo cotidiano, esta nuestra magia, este el auténtico Dharma de Buda.”
Los horarios han quedado establecidos los lunes, martes, miércoles y jueves de 20,30 a 22 horas. Los martes, miércoles y viernes de 7,30 a 8,45 horas y los sábados de 11,30 a 13 horas.
Las sesshines que en este momento están previstas son:
Octubre:9-10-11 Roland Yuno Rech - La Teste –Burdeos
10-11-12 Raphael Doko Triet –Egino - Álava
Noviembre:7-8 Patrick Pargnien - Sesshin- Barcelona
14-15 Patrick Pargnien –Sesshin Taller Dharma sobre el Sandokai
en el Dojo de Pamplona
Diciembre:5-8 Rapkaël Doko Triet -Rohatsu Sesshin – La Morejona (Sevilla)
Febrero:5-6-7 Roland Yuno Rech – Egino- Álava
Abril:3-4-5 Gérard Chinrei Pilet -Tarbes
Mayo:28-29-30 Patrick Pargnien -Auch
En el dojo está previsto realizar sesiones de costura, enseñanza e introducciones a la práctica.
Los precios se mantienen como el curso anterior: cuota del mes fuse 35 euros, cuota normal 30, estudiantes y parados 20. Sesión 5 euros, estudiantes y parados 3 euros.
Para cualquier duda que tengas o para cualquier aclaración, no dudes en ponerte en contacto con nosotros:
zennavarra@yahoo.es
www.zennavarra.blogspot.com

Con el deseo de un buen gyoji.

Antonio (Dojozen Genjo Pamplona/Iruña)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La comprensión profunda

La comprensión profunda.Si queréis continuar avanzando en la Vía y no seguir divididos entre lo que habéis entrevisto y lo que hacéis realidad concretamente en vuestra vida, por favor, concentraos en la práctica con el cuerpo.

Kusen de Roland Yuno Rech, Sesshin de Alès 2008





Durante la sesshin, durante la práctica de zazen, nos hacemos íntimos con la Vía. Esta intimidad no dura, ya que nuestros condicionamientos son profundos. Aunque entreveamos la última realidad, a menudo continuamos viviendo como si no fuera nada, siempre prisioneros de nuestras construcciones mentales.



Hay diferentes métodos para profundizar el espíritu del despertar. El más profundo, el más antiguo, también en la enseñanza de la Vía de Buda, ya que remonta al mismo Buda Shakyamuni es dejarse penetrar profundamente por la impermanencia de todos nuestros objetos de apego. No solamente de los objetos, sino de uno mismo como sujeto de apego.

Es lo que recomendaba Nagarjuna, es lo que recomendaba el Maestro Dogen : todos los maestros de la transmisión han hecho estas recomendaciones.

Cada vez que un apego surge, recordémonos la impermanencia a la vez de este objeto de apego y del

« yo » que se apega.

Así la impermanencia, en lugar de ser nuestra enemiga, la que nos hace sufrir, la que nos molesta, se convierte en nuestra aliada en la Vía. Nos ayuda a fluidificar nuestras coagulaciones mentales y armonizarnos con el Dharma, el orden cósmico aprendiendo a soltar presa, no en el sentido de un sacrificio o de una pérdida, sino al contrario con el sentido de una realización, de una libertad superiores.



Sentir que el hecho de seguir la Vía y de practicar zazen es la cosa más importante de nuestra vida, permite despertarse a la verdadera naturaleza de nuestra existencia y vivir en armonía con ello ; es lo que se llama bodaishin, el espíritu del despertar.



Como decía el Maestro Dogen al principio del Hotsu Bodaishin del Shobogenzo, hay al menos tres clases de mente.

La mente que discierne.

La mente universal o el corazón, la esencia que anima todas las existencias.

Y después la mente que es capaz de abrazar lo que cosntituye la esencia del universo, la última realidad. Entre estas tres mentes (tres formas, tres modos de funcionamiento del espíritu) es el espíritu del discernimiento el que permite realizar bodaishin decía Dogen. Diríamos : es la observación justa en zazen.

Es este espíritu el que permitió a Shakyamuni realizar las Cuatro Nobles Verdades. Comprender el sufrimiento, observar la universalidad del mismo, comprender sus causas y de ver al mismo tiempo que hay un remedio para ello ; y este remedio es la práctica de la Vía. Esto implica un profundo discernimiento. No dejarnos engañar por nuestras ilusiones, sino ver la realidad tal cual es.



Aunque la mayor parte de nosotros lo hayamos comprendido , continuamos viviendo como si nada, como si esta comprensión de las Cuatro Nobles Verdades no se imprimiera en nuestra forma de funcionar : por ejemplo en el hecho de sufrir siempre emociones violentas que manifiestan un apego al ego , aunque sepamos en el fondo que todo esto es sin sustancia, impermanente. Por supuesto, volver constantemente a la conciencia de la impermanencia , como lo decía anteriormente, ayuda a disolver estos apegos.Pero esto queda todavía en el orden del discernimiento, es decir del mental.



La práctica del zen propone una aproximación todavía más profunda y eficaz : es la aproximación por el cuerpo y la respiración. Lo que quiere decir poner toda nuestra energía en el hara, concentrarnos en una espiración profunda y no dejar que la mente, la energía se estanquen en el mental, en el cerebro frontal : reunir toda esta energía, este espíritu en el bajo vientre , en el punto en que llevamos al final la espiración cuando empujamos los intestinos hacia el bajo vientre para espirar a fondo. Desarrollar este hara es completamente fundamental : esto forma parte de la práctica de la concentración. Todos los ejercicios de concentración en la vida cotidiana, la práctica de zazen, sanpai, el samu, ayudan a enraizarse en el hara, a dejar de rumiar los pensamientos a estar verdaderamente en el propio cuerpo, y en este cuerpo verdaderamente en el centro de energía que es el hara.



Cuando practicamos así sentimos que una estabilidad y un profundo enraizamiento se realizan en nosotros. Podemos volver constantemente a este enraizamiento : estando totalmente en los gestos, en el propio cuerpo, en la respiración ; no solamente en la cabeza, en el mental. Y todos los instantes de la vida cotidiana pueden ser la ocasión de realizarlo.



Cuando vivimos en la cabeza, estamos totalmente dispersos, separados de la realidad, con la mente agitada, corriendo tras todo tipo de ilusiones, forzosamente cada vez más insatisfechos e incitados a correr todavía más.



Hacer una sesshin , hacer zazen , es dejar aquí y ahora toda esta forma de funcionamiento y anclarse en una consciencia del cuerpo y la respiración.

Sin hacer esto realidad, todos los pensamientos más profundos sobre la Vía, serán siempre superficiales, sin capacidad de una verdadera transformación.



A menudo se dice que la Vía está bajo nuestros pies, ella está también en nuestros pies, en nuestra forma de andar, en nuestro vientre, en nuestros intestinos. En este cuerpo que está siempre perfectamente aquí y ahora, en contacto, en interdependencia con todo el universo, mientras que el mental trata sin cesar de escaparse.

Así para realizar verdaderamente la Vía y dejar de traicionarla con nuestro comportamiento, hace falta combinar estos dos acercamientos . Observar la impermanencia, observar la inconsistencia última del ego, su no-separación con todo el universo, su naturaleza sin nacimiento ni muerte. Y para anclar esta comprensión, para hacerla real y eficaz, hace falta que penetre todas las células de nuestro cuerpo, que se adhiera en todo nuestro ser, no solamente en la superficie del cortex frontal. Para ello nos concentramos totalmente en la postura sentada cuando estamos sentados, en la marcha cuando andamos, en las prosternaciones, cuando hacemos sanpai, en la respiración, en cada gesto. Y aprendemos a vivir en nuestro cuerpo y con nuestro cuerpo.

Aprendemos así a estar presentes a la realidad tal cual es y a no estar perdidos en nuestras cogitaciones.

Aprender a funcionar así es una verdadera revolución interior, una conversión : es salir verdaderamente de nuestro mundo de funcionamiento condicionado ordinario. Es la educación de base de todos los templos zen.

Por ejemplo, incluso si el estudio, la lectura, están permitidos en ellos se le dedica como máximo una hora al día. El resto del tiempo es la práctica con el cuerpo.

Entonces si queréis continuar avanzando en la Vía y no seguir divididos entre lo que habéis entrevisto, comprendido y lo que realizáis concretamente en vuestra vida, por favor, concentraos en la práctica con el cuerpo. Es la forma de realizar el Cuerpo de Buda, el cuerpo verdadero, el cuerpo en unidad con todo el universo. El cuerpo que existe más allá del nacimiento y de la muerte. A veces se le llama el dharmakaya.



Kusen de Roland Yuno Rech, Sesshin de Alès de 2008

martes, 14 de julio de 2009

Kusen Roland Yuno Rech


Aclarar la mente.
Sin concentración, sin tener la mente clara, no podemos dejar que se desarrolle la justa intuición de lo que es la esencia de nuestra existencia ; pero solamente concentrarse, no basta.

Cuando practicamos volvemos constantemente a la concentración en la postura del cuerpo, como un leitmotiv de la práctica. Cuando llega cualquier cosa durante el zazen, volvemos a bascular la pelvis, a estirar la columna vertebral y la nuca, empujando el cielo con la coronilla, la tierra con las rodillas ; relajamos los hombros, el vientre, inspiramos y espiramos tranquilamente por la nariz y dejamos pasar los pensamientos.
Estas dos o tres frases resumen toda la práctica. Al menos el primer aspecto de la práctica, es decir la práctica de la concentración.
El mérito del buen resultado de esta práctica, es que permite aclarar la mente rápidamente, calmar la agitación mental, espabilarse eventualmente si se dormita, encontrar una mente clara y calmada, una mente que a la vez está disponible, abierta y que no agarra nada, que no rechaza nada, de tal forma que se encuentra liberada de los venenos de la avidez y del odio ; que nos lleva a rechazar lo que nos molesta.

Pero por contra, esta práctica es en ella misma insuficiente para disipar el tercer veneno que es la causa de todos los otros, es decir la ignorancia, el desconocimiento de la esencia fundamental de la existencia ; es una condición necesaria como se dice, pero no suficiente. Sin concentración, sin tener la mente clara no podemos dejar que se desarrolle la intuición justa que es la esencia de nuestra existencia ; pero no hacer más que concentrarse, no es suficiente.

Podemos , por supuesto, tener una actitud justa mientras estamos concentrados –pero la causa de la dificultad para concentrarse subsiste en la creencia errónea en un ego, un « yo » separado de los objetos y que hace todo lo que puede para reforzarse, reforzar su sentimiento de exisitir, identificándose con todo tipo de cosas, oponiéndose a los otros ; y funcionando fundamentalmente en la discriminación, ayudándose para ello de conceptos, de nociones que fabrica y que le ayudan a trocear la realidad en entidades que espera poder asir o rechazar según el caso : asir lo que le parece bueno para nosotros, rechazar lo que le parece malo para nosotros.

Estamos separados del mundo y el mismo mundo está dividido en dos, en función de los deseos de nuestro ego : el mundo bueno, que nos es favorable ; el mundo malo , que nos es desfavorable. Lo mismo ocurre con los seres : están los que nos molestan, los que amamos, los enemigos, los amigos. Con los enemigos nos peleamos, con los amigos nos divertimos, lo pasamos bien.
Si observamos bien lo que pasa en el mundo, todo está dirigido por este apego al ego y sus consecuencias.

No basta, pues, concentrarse, adoptar un comportamiento justo para cortar la raíz de esta ignorancia y de sus consecuencias. Es la razón por la que el Quinto Patriarca Konin pasó un test a sus discípulos, pidiéndoles que escribieran un poema que expresara la esencia de su comprensión del zen y de su enseñanza.
Jinshu que era el alumno número uno entre sus discípiulos escribiö :


« El cuerpo es el árbol del despertar,
el espíritu es un espejo claro
que hay que limpiar constantemente
para no dejar que el polvo se deposite. »

El joven Eno, a quien le leyeron el poema, reaccionó diciendo : « Ésta no es la esencia de la enseñanza de nuestro maestro ». Y escribió a su vez un poema en el que decía :

« En la vacuidad no hay árbol ni espejo.
¿Dónde podría depositarse el polvo ? »


Aunque el Maestro Konin elogió el poema de Jinshu, fue a Eno a quien concedió la transmisión de su Dharma.
El poema de Jinshu expresa la práctica de la concentración que es absolutamente necesaria, pero no suficiente.
El poema de Eno que se convertiría en el símbolo del zen súbito, del despertar súbito, preconiza la intuición inmediata de la vacuidad que es barrer de un solo golpe todos los obstáculos. Salvo que si esta intuición no es acompañada de una práctica cosntante de concentración, puede quedarse en un relámpago de luz en la oscuridad, a la que uno vuelve rápidamente.

Cuando se han escuchado muchas enseñanzas se está generalmente bastante convencido :Todo es sin sustancia, el ego no tiene realidad absoluta, permanente. En breve, se tiene una cierta comprensión de la vacuidad pero a menudo apenas la actualizamos . Como los niños a los que se les dice cuando se hacen daño : « no es nada » y que redoblan sus lloros y gemidos : no es nada, pero me hace daño. Entonces yo existe. Yo protesta.

El zen Rinzai ha optado esencialmente por la marcha subitista del Maestro Eno. El zen Soto ha optado por las dos prácticas complementarias de la concentración y de la observación, que es conveniente practicar no sólo de forma sucesiva, sino juntas, armonizamente.

La práctica de la concentración en zazen pero también en la vida cotidiana es la práctica que ayuda a no traicionar nuestra comprensión de la vacuidad, a no dejarla en un nivel intelectual, sino a hacerla entrar concretamente en la vida, volviendo constantemente a la consciencia hishiryo, que disuelve todas las coagulaciones mentales, todos los apegos y provoca naturalmente la armonía con el Dharma, con la vacuidad, e incluso la expresa completamente.

Esto quiere decir que cuando encontramos un obstáculo en la vida cotidiana, un apego doloroso, debemos adoptar simultánemente la práctica de la concentración, que ayuda a apaciguar el mental, calmar las emociones y ver claro ahí; ver claro ahí quiere decir percibir que uno mismo, los agarres a este obstáculo y el mismo obstáculo son sin sustancia, persuadirse de ello profundamente.


En ese momento la práctica se hace fácil, ya no hay necesidad de invertir tanta energía, tanto esfuerzo para armonizarse con el Dharma. La armonización se hace mucho más natural y espontánea.
Y esta armonización natural, espontánea, no se nos dan a priori : son el fruto de una larga práctica, de una larga paciencia, como en muchas otras cosas. Como en el arte de la caligrafía, como en las artes marciales ; el gesto justo, el espíritu justo, que parecen tan fáciles, tan naturales y espontáneos son el fruto de una larga concentración. Y si no estamos prestos a hacer este esfuerzo entonces no estamos preparados para entrar en la Vía del zen.
Y si entramos en ella entonces conviene querer ir hasta el final, es decir hasta la verdaera realización del despertar.

Kusen de Roland Yuno Rech, 2 de diciembre de 2008

lunes, 25 de mayo de 2009

Zen, retiros de verano





Campos de Verano 2009

Los Campos de verano tienen su origen en los tiempos de Buda Shakyamuni, en que sus discípulos se juntaban alrededor de él para practicar juntos durante la época de las lluvias, en un espacio de calma, lejos de la agitación del mundanal ruido.
Después, esta tradición se perpetuó en China, en Japón y desde 1967 en Europa con la venida del Maestro Deshimaru.
De esta forma, los discípulos pueden cada año, durante unos días, retirarse en la tranquilidad del campo de verano y cortar con la vida a agitada y ruidosa del mundo social, encontrar las condiciones ideales para practicar juntos la Vía del Buda.
Fechas de los diferentes Campos de Verano:

JULIO:4-12 , Abadía Maredsous, Bélgica, con Roland Yuno Rech
4-12, Templo zen La Morejona, Sevilla , con Raphaël Doko Triet
Gérard Pilet, Limousin, aún sin determinar las fechas.

La Gendronniére (AZI, Asociación Zen Internacional):3-7 julio Katia Kôren Robel
9-17 julio Olivier Reigen Wang-Genh
20-28 julio Pierre Dôkan Crépon
31-8 agosto Raphaël Dôkô Triet
11-19 agosto Roland Yuno Rech
23-30 agosto Gérard Chinrei Pilet

Podéis consultar:
www.abzen.eu
www.azi-zen.org
www.kanjizai.fr
www.seikyuji.org
www.zennavarra.blogspot.com

jueves, 14 de mayo de 2009

Abze, Roland Yuno Rech

RENOVACIÓN COMO MIEMBRO DE LA ABZE
(ASOCIACIÓN BUDISTA ZEN EUROPEA , ROLAND YUNO RECH)


Es el momento de apuntarse o de renovar la inscripción a la ABZE, Asociación de Roland Yuno Rech , cuyo fin es el de organizar y difundir la práctica del zen Soto .

El pago anual de miembro adherente es de 5 euros.
(100 euros si quieres ser miembro benefactor).

Dadas las dificultades para inscribirse directamente en Francia, si estáis interesados en apuntaros a dicha Asociación, os enviamos el número de cuenta del Dojo de Pamplona, en que podéis hacer los ingresos:

Caja Laboral:
3035 0131 00 131.0.00496.8


Posteriormente nos enviáis vuestros datos personales:
dirección, mail, tfno., profesión, dojo al que pertenecéis… y las tramitaremos.

Un saludo
Antonio Arana

jueves, 7 de mayo de 2009

Patrick Pargnien





SESSHIN DE AUCH- PATRICK PARGNIEN

Dirección:
Gîte des Comps
Caussens 32 100 Condom
Tél : (+33) 05 62 28 34 88 (durante la sesshin)

Para llegar :
-En Condom coged dirección Lectoure.
Atravesar Caussens.
Tras la última casa, girad a la derecha en dirección Mas d'Auvignon, Saint Orens,
Pouy-Petit.
Haced 3 km.
Veréis un transformador a la izquierda.
10 m. después del transformador E.D.F.
coged el camino de la izquierda : « Les Comps ».

Llegada :
El jueves 11 de junio de 2009. Cena a las 20h45

Salida :
El domingo 14 de junio tras la comida.
Precio : 80 €

Traed :
- Un zafu , eventualmente un zafuton.
- Un kimono o ropa amplia y oscura.
- Un cuenco, cubiertos y una servilleta.
- Sábanas o saco de dormir.

Inscripción :
Por teléfono :
(+33) 06 84 14 80 50
Por mail :zenauch@gmail.com
zennavarra@yahoo.es

martes, 28 de abril de 2009

Sábados de Abril-Mayo-Junio

HORARIOS SÁBADOS

Mayo:

Día 9.- Introducción a las 10 h. Zazen 11,30 horas
Día 15.- Costura a las 10 h. Zazen a las 11,30 horas
Día 23.- Zazen a las 11,30 horas
Día 30 .- Zazen a las 11,30 horas

Junio:

Día 6.- Costura a las 10 horas, Zazen a las 11,30 horas
Día 13.- Zazen a las 11,30 horas.
Sesshin en Auch con Patrick Pargnien.
Día 20.- Zazen a las 11,30 horas
Día 25.- Media jornada de 9 a 13,30, posterior comida y organización del verano.

Zazenshin, el espíritu del gesto

Zanshin, el espíritu del gesto

Zanshin literalmente quiere decir el espíritu del gesto. Es decir estar en plena presencia en todos los gestos en todos los momentos de nuestra vida y así soltar lastre del fardo del mental para hacer realidad que en cada momento de nuestra existencia podemos vivir una vida despierta, libre. Lo que implica que la vía espiritual se prueba en cada momento de nuestra existencia evitando así que se convierta en una técnica de salud corporal o en una técnica de relajación mental. Incluso si la salud corporal y la relajación mental son consecuencias de la práctica espiritual, no es la práctica en sí misma.

La práctica del « espíritu del gesto » permite que la Vía se encarne totalmente en nuestra vida y no sea cuestión de un espacio, de un tiempo ; si quedara limitada al hecho de un lugar, de una postura, de un tiempo particular, entonces esa vía estaría profundamente limitada y nos limitaría en nuestra dimensión de ser humano libre.

Esto implicaría que si nos contentamos con aplicar una técnica para despertar la mente, induciríamos que la liberación, el espíritu del despertar es una condición aparte, separada de la realidad humana.

Así, la posición de la enseñanza del Buda y por lo tanto de la enseñanza del Zen es que fundamentalmente todos y todas somos seres despiertos y que esta luz silenciosa, nunca ha dejado de brillar.

La mejor imagen es la del cielo : incluso si hoy hay nubes, el sol continúa brillando. Nunca ha dejado de brillar. Pero las nubes más o menos espesas, más o menos densas forman una pantalla que filtra su luz.

Cuando las nubes se disipan, el sol no aparece como « realidad-sol », aparece a nuestra visión. De la misma forma que el hecho de que desaparezca de nuestra visión no quiere decir que haya desaparecido como realidad.

La práctica del « espíritu del gesto » teje ese lazo entre la vida cotidiana y la vía espiritual, el espíritu absoluto y el mundo relativo. Nos lleva así a vivir cada momento de nuestra vida, de nuestra existencia como un momento de despertar, de práctica de la Vía, un momento para dejar que el cielo se abra, que las nubes se disuelvan como bruma que se disipa al contacto con el calor de la luz del sol.

En un zendo (lugar de práctica) existen reglas, maneras de desplazarse, de estar y es importante no aprehenderlas en su aspecto formal, histórico, como reglas esotéricas que nos vienen del Japón sino de forma viva como un medio hábil para alinearnos con la verticalidad del instante presente, para ser plenamente donde estamos y dejar de creer que nuestra vida pasa en otra parte, que sería mejor en otra parte, que el instante de después será feliz. Ahí, aquí y ahora puede ser feliz.

La práctica del « espíritu del gesto » nos saca de la conciencia « fantasma » para estar presentes en cada movimiento del cuerpo, en cada gesto que hacemos. Nos permite habitar nuestros gestos. Es posible realizar los gestos con una cuidada belleza y estética,
sentir cierto gozo en la belleza del gesto realizado sin estar en una consciencia habitada. De forma muy concreta y muy sencilla, por ejemplo aquí, cuando estamos de pie, estar en la sensación de la frescura y de la textura del suelo, estar en la sensación del movimiento del cuerpo, estar en el corazón de cada sensación y a la vez unidos al mundo que nos rodea.
Es interesante comprender y practicar todas las actitudes corporales en el zendo a la luz de la Vía del Medio y tratar de realizar esta vía de equilibrio en el propio cuerpo, no estar ni demasiado tensos, ni demasiado relajados en cada una de las posturas. Esto vale también para cuando nos desplazamos marcando los ángulos rectos y saliendo con el pie derecho ; podemos formar un ángulo, con cierto rigor, pero a la vez con flexibilidad. Cuando entramos en el zendo con el pie izquierdo, estar plenamente ahí en ese momento preciso. No estar en esa consciencia fantasma, sino estar ahí, en la acción de entrar en el zendo con el pie izquierdo.

Por supuesto podemos entrar con el pie izquierdo estando en el mental porque se ha convertido en un gesto mecánico. Pero practicar zanshin es justamente no seguir los gestos de forma mecánica, sino estar en el mismo estado de espíritu que durante la práctica de zazen, es decir vivirlos con un espíritu nuevo, vivir la experiencia a través del cuerpo, de esos gestos y así alinearnos con la novedad de la vida presente. Podríamos traducir también zanshin por zazen, comer, andar ; entrar con el pie izquierdo es zazen, al límite, estar atrapado en los pensamientos conscientemente y volver al momento presente es también zazen.

Todo lo que pasa, todo lo que hacemos en el zendo es la práctica de la Vía y la consciencia del cuerpo puede ser su precioso vehículo.

Por ejemplo podemos hacer gassho (saludar) de diferentes formas , los hombros levantados, los antebrazos bajos…Pero si vivimos ese gesto en el alineamiento corporal, las manos juntas a la altura del corazón (en el centro del pecho), los antebrazos horizontales, sobre el plano corporal no se crea ninguna tensión. En esta posición la espalda se verticaliza naturalmente y se puede realizar un estado de presencia, de disponibilidad.

En cada uno de estos gestos puede realizarse la Vía del Medio, como en todos los que realizamos en lo cotidiano. Así cuando realizamos cada una de nuestras acciones, estando en una presencia centrada, vertical y a la vez ligera y fluida, se cultiva a través del cuerpo de forma natural el espíritu delicado, el espíritu benevolente.

Sin él, el espíritu de concentración que se desarrolla en el Zen (y es importante), que nos aúna con la realidad viva del instante, sería una cristalización ; el espíritu de concentración que corta las ilusiones, sería más duro que la espada de un samurai si le faltara la comprensión del espíritu de la compasión. Y la vía espiritual sin el espíritu de compasión es una vía árida a la que no le queda más que el nombre de vía espiritual.

Por otra parte, la práctica del « espíritu del gesto » nos va a llevar a realizar que en la práctica de la vida, de la Vía en lo cotidiano no hay cosas grandes o pequeñas, lo que es importante o lo que no lo es.

Esta práctica hace « explotar » todas esas categorías, hay solamente la realidad tal cual es. Hay solamente la realidad que esta ahí y ser plenamente con ella es lo que nos permite realizar el espíritu de « penetración » (estar en el corazón de) y así no quedarnos en la periferia de nuestra existencia, de la vida. En el espíritu de la Vía, todo tiene su importancia, la vía espiritual, debe integrarse en todos los aspectos de la vida. Esto es lo que muestra la siguiente historia.

Ls enseñanza de Ikkyu era famosa y un monje que la quería recibir, se encaminó a su ermita. Se puso a llover, abrió su paraguas y continuó el viaje.
Cuando llegó, el monje cerró su paraguas, se quitó los zapatos y los colocó al lado de la puerta, luego se presentó a Ikkyu. Le saludó y le dijo :
« Hace varios años que practico y me gustaría ser tu discípulo, recibir tu enseñanza. »
Nosotros esperamos por parte del maestro preguntas sonte la enseñanza, sobre la profundidad de nuestra práctica, lo que hemos realizado, pero Ikkyu le dijo sencillamente : « ¿De qué lado de la puerta has dejado tu paraguas? »
El monje reflexionó, enfadado reconoció: « No lo sé. »
Ikkyu le dijo: « Vuelve más tarde a verme, no has comprendido nada del zen ».
« ¡Cómo !Tú me despachas por un pequeño error, dijo el monje ! »
« Decididamente no has compendido nada de la práctica ! En el zen no hay pequeños errores, respondió Ikkyu ».

Comer dormir, trabajar, andar por la calle, relacionarse, tener una calidad de atención a todo esto, habitar la realidad presente tal y como es, es la práctica espiritual de nuestra vida.

Estar atento a los gestos que hacemos no quiere decir que haga falta ponerse de repente a vivir al ralenti, eso sería una presencia, una concentración cristalizada, egocéntrica. La concentración no debe ser rígida, « tendida hacia », sino más bien distendida, abierta, ligera en cuerpo y mente y corazón. Y realizar así que la Vía es una vía de apertura.

Estar concentrado, estar presente no es más que una forma de hacer, una actitud de la mente sea la que sea la acción en la que estamos. Este cuerpo-mente unificado que experimentamos en la práctica de zazen, es esencial dejarlo irradiar también fuera del dojo, cuando estamos hablando,cuando andamos por la calle,cuando comemos…incluso si esto puede parecer más difícicl a realizar en esas condiciones exteriores.

Pero cuando estamos cada vez más presentes al instante, de cierta forma cuando honramos el instante presente, esta vida presente, (pues el único lugar en que estamos plenamente vivos es exactamente ahí donde nos encontramos) ; el más sencillo de nuestros gestos, la más simple de nuestras acciones comienzan a impregnarse de mucho más cuidado, de mucho más amor y de mucha más alegría, naturalmente.

Para acabar, la forma más sutil de zanshin, y la más difícil de realizar es cuando no hay « nadie » que actúa. Por ejemplo, abrimos la puerta, hay una plena consciencia de la acción que estamos haciendo, una plena atención a las sensaciones presentes, a las percepciones, a las formaciones mentales del instante, pero « yo » no lo atrapo. Ya no hay un « yo » apropiándose de la acción de abrir la puerta, justo una consciencia de eso que no interviene. Quizás hayáis experimentado el tener muchas cosas que hacer durante un día y ese día todo se desarrolla sin problemas , todo se encadena. De cierta forma es una experiencia similar ; cuando el sistema mental deja de asir, deja de hacer, deja de querer hacer o de no querer hacer, entonces deja sitio para que la acción se realice. Es decir que ya no hay intermediario, separación entre la intención, la consciencia y la acción, justo una circulación fluida, un dejar hacer, una gran confianza en la vida del universo que nos habita.

Para hacer realidad esto en el dojo, en la propia vida, hay que traer una y otra vez la atención. Entonces esta plena consciencia, esta plena presencia puede prolongarse, fluir en las diferentes acciones, los diferentes aspectos de nuestra vida. Es la práctica que no tiene comienzo ni fin, sin impacientarse, instante tras instante. Es en esta presencia que todos los tormentos, todas las inquietudes, todos los miedos pierden su influencia y todo sentimiento de separación desaparece. Entonces surje el gozo, la alegría tranquila, la alegría sencilla de estar justo ahí, en armonía con cada instante.

Patrick Pargnien, monje zen

jueves, 2 de abril de 2009

Zazen de los sábados

HORARIO DE ZAZEN DE LOS SÁBADOS


TRAS UNOS MESES INTENTANDO ADAPTARNOS
AL HORARIO DE LOS SÁBADOS,
PARECE QUE ENTRAMOS JUSTO EN LA RAYA
ENTRE "DOS MUNDOS" ASÍ QUE
HEMOS TOMADO LA SIGUIENTE DECISIÓN:

A PARTIR DEL SÁBADO 18 DE ABRIL EL ZAZEN SERÁ

A LAS 11,30 HORAS.

Buen Gyoji

Las cuatro vías del bodhisatva de Dogen





DAISATTA SHISHOBO

Las cuatro vías del bodhisattva


Ser bodhisattva es actualizar zazen en la vida cotidiana

Cuando estamos concentrados en la postura de nuestro cuerpo en zazen, pensamos con el cerebro derecho, dejamos nuestro discurso interior, dejamos de apegarnos a cualquier noción y sobre todo a la noción de un “yo” en zazen. Ya no soy yo el que hace zazen. Cuando nos olvidamos totalmente en la postura y en la respiración sólo queda zazen. En este zazen el cuerpo y la mente están en unidad con todo el universo. Todo espíritu de separación desaparece. En la inspiración, recibimos la energía del cosmos; en la espiración, esta energía se difunde en nuestro cuerpo. Nuestro espíritu se convierte en una puerta batiente, abierta a la vez al interior y al exterior. Así se desarrolla nuestra receptividad a la verdadera naturaleza de nuestra existencia que se actualiza en la práctica de zazen; una naturaleza totalmente libre, que no se estanca, que no se coagula mentalmente. Nuestra interdependencia con el sistema cósmico se actualiza.

¿Cómo continuar esto? ¿Cómo expresarlo en la vida cotidiana? ¿Cómo vivir a partir de este espíritu? Es el sentido de ser bodhisattva, cómo vivir a partir de nuestra realidad más profunda, vivir de manera auténtica, de manera transparente. Los diferentes votos, las diferentes prácticas en el fondo sólo son expresión de esto, de esta experiencia de zazen. No creáis que le falta algo a la práctica de zazen, algo que hubiera que completar a través de la ordenación, los preceptos, los votos. Si el espíritu de zazen guía vuestra existencia naturalmente, el deseo de recibir la ordenación aparece, de seguir los preceptos, de realizar los votos del bodhisattva como el sentido mismo de nuestra vida, de nuestra vida en unidad con todos los seres.


Amar zazen

¿Qué hay que añadir? ¿Qué falta a este zazen? Cuando practicamos zazen juntos, podemos hacer la experiencia de una forma de ser en nuestra vida, donde no falta nada. Donde no son necesarios los “tú debes”; donde los “hay que” desaparecen. Cuando nos sentamos en esta actitud, en este estado, podemos realizar la verdadera libertad. Dejar la tensión entre una u otra cosa. Cada instante es absoluto, completo. Más allá del antes y del después.

Un aspecto importante de nuestra vida de bodhisattva es amar zazen, compartir nuestro amor de zazen con los otros. En ese momento no hay necesidad de esfuerzo. Si uno quiere, el esfuerzo no es necesario. El amor es mucho más poderoso que la fuerza. Cuanto más damos a zazen nuestra atención, nuestra energía, más podemos recibir de zazen y más natural se convierte el compartir con otros esta práctica.

Estoy aquí hoy con vosotros porque, desde el primer instante que hice zazen, amé el zazen. Diría que zazen también me ha amado e incluso esto que trato de expresar, esto, viene después. La práctica de zazen no tiene consciencia de hacer zazen, de amar zazen, de ser amada por zazen. En el instante de zazen no hay más que zazen, todo el resto desaparece. Todo el resto se libera.


Las cuatro vías del bodhisattva

El Maestro Dogen escribió un capítulo del Shobogenzo que se llama: Daisatta Shishobo, “Las cuatro vías del bodhisattva”; para ayudar a los seres humanos. Se trata del fuse, del don; de ai go, las palabras de amor; de ri gyo, las acciones benéficas; y de do ji, no diferenciarse de los otros.


Fuse: El Don

Nuestro cuerpo no nos pertenece. Todo lo que creemos poseer solamente nos ha sido prestado por el orden cósmico para un periodo de tiempo limitado. Podemos sentir, experimentar que recibir y dar es hacer circular la energía, armonizarse con el orden cósmico. No nos convertimos en algo más cuando recibimos ni disminuídos cuando damos. Nosotros mismos no estamos limitados a este cuerpo. Si sentimos que el otro y yo no somos diferentes ni estamos separados, cuando un fuse se da, o bien es recibido, es justo un intercambio. En el total entre nosotros dos nada aumenta ni disminuye. Por ejemplo: si alguien ama completamente a otra persona, se convierte en esta otra persona. Si esta otra persona recibe una gran alegría, él no se pone celoso, al contrario, se alegra como si él mismo lo hubiera recibido, porque se ha hecho idéntico al otro, es lo que se llama do ji. Así, las cuatro acciones del bodhisattvas son completamente interdependientes.

El Maestro Dogen decía: “Solamente por la virtud del fuse, él le llama futon, es decir: sin avidez, sin cálculo, solamente por esta acción, podemos construir un mundo posible”. Todavía es más verdad en nuestra época. Si el espíritu del don y de solidaridad no se desarrolla, seguramente el mundo corre grandes peligros, muchos conflictos aparecerán. Así, para los que practican zazen como nosotros, es importante cultivar el espíritu del fuse, es la primera expresión de nuestra práctica como bodhisattvas.

Dogen dice: “Cada uno posee en su naturaleza propia la capacidad de dar, de hacer fuses espiritual o materialmente en cada momento; nos creemos pobres, tenemos todo el tiempo miedo de perder algo, de tener menos si damos algo”. Practicar zazen permite encontrar nuestra verdadera riqueza, realizar el espíritu que no mide, que no compara, que no crea divisiones ni separaciones. Entonces, el universo entero es mi posesión.

Dogen señala: “Ya que nada nos pertenece, podemos dar. Justamente porque nada nos pertenece en propiedad, podemos separarnos de nuestras posesiones, sin tener menos”. Poco importa si el fuse es importante, grande o pequeño, no es una cuestión de cantidad: lo importante es que sea benéfico para los otros.

Una forma de fuse que es muy importante es dar la propia vida para la práctica de la Vía. Ir a hacer zazen al dojo, practicar con los otros, dar nuestro tiempo, nuestra energía, dar nuestro propio cuerpo para hacer existir ese zazen. Y así, permitir a los otros practicarlo sin esperar una recompensa, sin segundas intenciones, sin cálculo, entonces, este zazen es ilimitado, una acción ilimitada. Si nos entregamos así a la Vía, nuestra vida se completa.

Ai go, palabras de amor

Ai quiere decir amor, y go, palabra. Ai go son las palabras de amor, no las palabras de seducción, quiere decir que no utilizamos palabras brutales, duras, sino que nos preocupamos del bienestar de los que encontramos. Quiere decir, estar atentos a la persona a la que hablamos, como un padre con su hijo. No es utilizar palabras diplomáticas sino expresar el verdadero espíritu. Ai go tiene el poder de reconciliar a los enemigos, de cambiar completamente el estado de espíritu del otro. Cada uno tiene mucho miedo en su mente, ai go, las palabras de amor, apaciguan los temores, dan un sentimiento de seguridad, de ser aceptado tal y como uno es, con simpatía, sin juicio, sin rechazo. Ai go, como el fuse, tiene el poder de cambiar el estado de espíritu de las personas que lo reciben. Como cambiar el estado de espíritu es una cosa muy difícil, ai go, como el fuse, es un medio muy importante para el bodhisattva, para ayudar a los seres a cambiar su espíritu ordinario y hacer aparecer el espíritu de la Vía.


Ri gyo: Las acciones benéficas

Ri gyo quiere decir cuidar de cada persona, sea cual sea su posición. No en relación a uno mismo, no en relación con el propio interés sino para permitir que esta persona se desarrolle en la vía. Ri gyo no se practica solamente con los seres humanos sino con todos los seres. Dogen, por ejemplo, cita la historia del hombre que habiendo visto a los pescadores que habían atrapado una tortuga, compró la tortuga y la liberó. Es ri gyo, cuidar de todos los seres vivos, sentir compasión por ellos sin esperar un mérito especial o una recompensa. Sencillamente no poder hacer otra cosa más que ayudarlos, inconsciente y naturalmente, no decirse: “Hace falta que practique ri gyo.” Sencillamente dejar que el propio espíritu de compasión se manifieste, no reprimirlo, no bloquearlo teniendo miedo de molestarse a uno mismo, de perder algo. El Maestro Dogen decía: “La gente estúpida cree que, si el bienestar de los otros está en primer lugar, el nuestro va a disminuir. En realidad no hay oposición ni separación entre el otro y uno mismo”.


Do ji: no diferenciarse de los otros

Dogen dice: “Como Sakyamuni Buda que nació y vivió toda su vida como ser humano”. Toda su vida ha sido la práctica, la Vía de do ji, es decir: No separarse de los otros sino, al contrario, practicar completamente con los otros sin convertirse en alguien especial. Algunos se hacen monjes o monjas y, a partir de ahí, desarrollan un cierto orgullo espiritual. Piensan que se han convertido en gentes especiales, por encima de los otros. Si pensamos así, eso es una ilusión; llegar a ser bodhisattva, monje o monja quiere decir profundizar cada día en lo que nos une con los otros, en lo que no nos diferencia de los otros.

Lo que crea las diferencias entre los seres es el karma, las acciones que sigue nuestro ego. Ser bodhisattva, monje o monja es enraizar la propia vida en la práctica de zazen que nos pone en contacto con lo que no es diferente de las otras existencias; no solamente de las otras existencias humanas sino tampoco de los animales, de las plantas, de los árboles, de las montañas, de los ríos, de las estrellas. Es realizar la dimensión cósmica en nuestra existencia. De esta forma nuestro espíritu se hace vasto. Hacerse monje es estar completamente solo, zambullirse en la soledad, es decir, en el hecho de que no podemos poseer nada; pero si lo aceptamos desde el fondo de nuestro cuerpo y nuestra mente, nuestra vida se abre a lo universal, a la dimensión más allá de nuestro pequeño ego.

El lugar en que esta práctica de do ji se realiza mejor es en el dojo. En el dojo, seamos monje, monja, bodhisattva o sencillamente laico, sin ordenación, cumplimos exactamente las mismas reglas, la misma postura, la misma práctica; todos practicamos gassho, zazen. sampai, de la misma manera. La misma respiración, el mismo espíritu que no permanece en nada, el mismo espíritu que es shuke, sin morada. Nuestro verdadero espíritu es el espíritu de monje, el espíritu de monja. El vasto espíritu como el cielo que lo acepta todo, que incluye todo sin rechazar nada: el sol, la lluvia, las nubes, a veces la tormenta, el día y la noche.

El Maestro Kanshi dijo: “El mar acepta el agua sin límite, así crea vastos océanos. Las montañas aceptan la tierra sin límite, así forman altas cordilleras. Igualmente, un soberano que tiene sabiduría comprende el espíritu de cada uno de sus súbditos, no crea discriminaciones y rechazo entre los seres, así un vasto pueblo se reagrupa alrededor de él y forma un gran país porque no rechaza a nadie”. Así es el espíritu del bodhisattva, el espíritu de do ji, el espíritu de zazen.

Cuando nosotros practicamos zazen, juntos en el dojo, abandonamos el espíritu que crea separaciones y ese zazen influencia todo el universo, es lo que se llama do ji jo do, la realización simultánea de la Vía, por todos los seres.

Por supuesto, esto pasa de manera invisible, no podemos asirlo, sencillamente quiere decir que nuestro zazen no está limitado a nosotros mismos. Es como cuando tiramos una piedra al agua, las olas concéntricas que se crean en ese momento se propagan hasta el infinito. Si una sola persona cambia en su cuerpo y en su mente, automáticamente influencia al mundo entero, aunque no sea visible; ningún fenómeno, ningún ser, está separado de los otros.

Si seguimos de esta forma, esta ley cósmica fundamental, do ji, no diferenciarse, no separarse de los otros, armonizarse con esta realidad, ejerce una buena influencia en nuestro entorno y nos sentimos responsables de nuestra propia vida, de los efectos de nuestra vida en los otros. Si vivimos así podemos encontrar un sentido profundo a nuestra existencia, nuestra vida puede encontrar su verdadero valor.

Roland Yuno Rech- Solingen 1996

jueves, 26 de marzo de 2009

Sesshines primavera

Sentados sin hacer nada,
llega la primavera,
crece la hierba
y las flroes florecen.


SESSHINES “PRIMAVERA”

Raphael Doko Triet

24-25-26 Abril-Egino (85-95 euros)

5-12 Abril- Semana Fuse –La Morejona (Sevilla) (160-180 euros)

Gérard Chin Rei Pilet

8-10 mayo en Tarbes (88 euros)

Roland Yuno Rech

1-3 mayo en La Gendronniére (81-103 euros)

Patrick Pargnien

12-13-14 junio en Auch

miércoles, 25 de marzo de 2009

Ryokan, cómo no.

Dicen que no sirvo para nada

y esta mañana
cuando iba donde yo quería,
por donde yo quería,

he hecho un camino
entre los juncos.

Aigo, las palabras de amor, Dogen

"Seas quién seas,
extranjero,pariente,
amigo, enemigo,
te daré el mismo acogimiento y ternura,

sin distinciones.

La misma infinita paciencia tendré para ti
que con un recién nacido.

No te conozco,
tú no me conoces,
pero desde ahora te custodia mi amor"

Dogen

viernes, 13 de marzo de 2009

Baika, Dogen Shobogenzo


DESPERTAR A LA RESONANCIA

BAIKA: FLORES DEL CIRUELO (DOGEN SHOBOGENZO)

Cuando leemos la referencia a los ciruelos en los poemas de Nyojo, se refiere al ciruelo “japonés” que florece muy temprano. Podríamos establecer una similitud con los ciruelos silvestres de nuestra tierra, que también son los primeros que florecen y veces, como este año, nieva sobre ellos una vez florecidos.

Bajo la nieve temprana,

las flores de ciruelo silvestre

que contemplamos juntos,

se camuflan esta mañana.

Esta flor discreta, fue la preferida de Nyojo por su anuncio precoz de la primavera y los cambios de tiempo que luego tiene que soportar, según él simboliza la pupila del ojo del Despertar, lo más preciado.

El texto de Dogen (Baika) está compuesto por ocho poemas del maestro Nyojo, todos con el tema de las flores del ciruelo.

El primer poema de Nyojo que hemos publicado en este blog, expresa el dinamismo de un viejo ciruelo que florece de repente y aún es invierno, aún no ha comenzado la primavera y la flor del ciruelo, con cinco pétalos eclosiona; se abren una, dos, tres, varias sobre el fondo blanco de la nieve. Entonces se produce una inversión entre las flores y la primavera. El viejo ciruelo florecido en invierno –la misma imagen de Nyojo en persona- es el que hace llegar la primavera y no a la inversa.

El ciruelo no está sometido al paso del tiempo exterior, al contrario es la misma fuente del fluir del mundo de los fenómenos. Dogen escribe:

Cuando el viejo ciruelo florece de repente, una flor eclosiona y el mundo amanece. En el momento favorable en que una flor se abre y el mundo amanece, llega la primavera.

Las flores manifiestan una extrema sensibilidad haciéndose eco de las diez mil existencias del universo que las rodean. Desplegando sus pétalos abren su corazón para darse totalmente al mundo y para recibir todo del mundo: el agua, el viento, la luz, la lluvia, la visita de una mariposa…etc.

La eclosión de una flor es el despertar a la resonancia y esta resonancia es tanto más fina y por lo tanto más sutil cuando en el profundo silencio del frío invernal, las pequeñas flores del ciruelo hacen eco a la nieve, nieve que recubre la amplía tierra reflejando toda la luz que recibe. Estas flores de ciruelo en el seno de la nieve, son una aparición de la flor de Udumbara (que según la leyenda florece una vez cada tres mil años y simboliza la aparición de los despiertos).

El eco que se propaga en silencio entre la nieve, las flores del ciruelo y toda la amplia tierra es inaudible con nuestros oídos de carne, es con el Ojo del Despierto como tenemos que oír esta resonancia del universo. Es una percepción sensorial tan delicada, tan sutil y refinada, más allá de la frontera entre lo sensible y lo no-sensible, lo animado y lo inanimado, lo pasivo y lo activo, que es los sentimientos y las emociones de las flores (kajo).

El universo entero es la tierra del corazón, el universo entero es los sentimientos y las emociones de las flores. Al ser el universo y las emociones de las flores, el universo entero es flores de ciruelo. Cuando es flores de ciruelo, el universo entero es la pupila del Ojo de Gautama.

Haciéndose eco sensible a las diez mil existencias del universo, las flores, imparciales por naturaleza, no distinguen entre yo y el otro, entre el sujeto y el objeto. Liberadas de toda forma de dualismo, los sentimientos y emociones de las flores son puros y trascienden la oposición entre santo y profano, entre el espíritu y la materia,

En el rostro y los ojos originales no hay nacimiento ni muerte. La primavera permanece en las flores del ciruelo y penetra en un cuadro. Para pintar la primavera no hace falta pintar los sauces, los ciruelos rojos, los melocotoneros y los ciruelos verdes. Pintad justo la primavera.

Inasible en sí, indefinible en sí, esta totalidad dinámica sin categoría ,esta “primavera” es la resonancia de todo el universo que se hace eco a sí misma, ala vez visible e invisible: invisible a los ojos comunes de los mortales, visible al Ojo del Despierto. En esta primavera pintada, en esta Visión de la visión, la materia trasciende la materia en el seno mismo de la materia.