Como estoy a punto de acabar el viaje , no me resisto a poneros esta postal con dos poemas de Ryokan: --La desaparición de Ryokan, esa especie de vuelta a la ingenuidad de la infancia, al borrar sus huellas, al desparecer, de tal forma que todos los seres se sentían cercanos a él, había alcanzado “ la naturaleza verdadera”, sin oposición, la armonización con todos los seres, Tenshin. A veces fuera la época que fuera, cualquier estación, no salía ni siquiera para hacer la ronda mendicante, se encerraba de retiro, no encendía incienso, no hacía zazen. No hacía nada. Quería soltar todo e ir al fondo de la no-acción, confiado al movimiento natural de la vida, sin artificio. . Todo está desierto. Ya ha acabado la primavera, y todo está silencioso. Cierro mi puerta, las glicinias y los bambúes alcanzan el cielo y ensombrecen los alrededores. Las hierbas pujantes entierran los escalones El cuenco y el zurrón colgados desde hace tiempo en la p...