LA IGNORANCIA, EL VENENO ORIGINAL Los fenómenos son impermanentes e interdependientes, no tienen por lo tanto ninguna identidad propia y son por consecuencia, semi reales. Aunque ellos, según la percepción común y convencional de las cosas, nos parecen reales, fundamentalmente carecen de sustancia y son vacíos (Ku en Japones). Esto no es válido solamente para los fenómenos exteriores percibidos por los sentidos, sino también para los fenómenos interiores (el cuerpo, las sensaciones, las percepciones, las voliciones y la conciencia discriminante) expuestos ya por Buda bajo la apelación “los cinco agregados de la apropiación”. Es en efecto apropiándoselos que el ignorante crea la ilusión de un yo sustancial, ilusión que es reforzada por la percepción de los fenómenos exteriores como sustanciales. Esas dos ilusiones son el origen de múltiples sufrimientos y frustraciones para el ignorante, que constata con amargura que todo aquello a lo que él se apega, un día...