foto de www.concienciazen.blogspot.com Zazen con los presos Una vez al mes, voy a prisión. Por propia voluntad. Hago zazen con algunos presos. Una de ellos me había escrito para pedirme crear un grupo de zazen en la cárcel de Aix-la-Chapelle. Tras algunos meses lo conseguimos y desde febrero de 2008 hacemos regularmente zazen. El reglamento de la cárcel es estricto: los zafus no están autorizados, nos sentamos en mantas dobladas. Tenemos exactamente dos horas y ni un segundo más a disposición. Muchas veces hemos tenido que dejar el calzado en los pasillos porque habíamos tenido que dejar la sala. Tan sólo es permitido un equipamiento mínimo. Al principio, tuve que negociar ferozmente con los funcionarios para cada accesorio tal como el Buda, la campana, ...