Las cuatro vías del boshisattva, Roland Yuno Rech
LAS CUATRO VÍAS DEL BODHISATTVA
Roland Yuno Rech
Al final de cada zazen, cantamos los cuatro votos del bodhisattva.
El primero dice: “Por numerosos que sean los seres vivos que sufren, hago el voto de ayudarles a remediar su sufrimiento, hago el voto de ayudarles a despertar.”
Para realizar este voto, el Maestro Dogen enseña cuatro vías.
En principio la práctica desinteresada del don, el fuse, que tiene el poder de influenciar el espíritu del que recibe ese don, igual que el espíritu del que da.
Después está, las palabras de simpatía, literalmente “palabras de amor”, pero se trata de un amor desinteresado, incondicional. No se trata de seducir a los seres por la palabra, sino reconfortarlos, animarlos.
También está rigyo que significa literalmente “cuidar a cada ser”, a cada persona, pero también a cada ser vivo: las plantas, los animales. Todo lo que vive, es sensible, todo lo que es sensible tiene necesidad de ser ayudado para remediar su sufrimiento. Dogen cita, a propósito de esto, el ejemplo de un hombre que había comprado una tortuga marina en el mercado, a los chinos les gustan mucho comer las tortugas. Al comprarla la salvó de estar presa. La devolvió al mar, le permitió reencontrar su libertad. Es un ejemplo de rigyo: cuidar a los seres sensibles.
A menudo, Dogen dice cuidarlos como a nuestros propios hijos. Lo que implica la cuarta Vía del bodhisattva, doji, es decir la capacidad de ponerse en el lugar del otro no buscando diferenciarse. No nos apegamos al hecho de que seguimos una práctica de la vida espiritual para creernos diferentes o separados de los otros. Doji quiere decir sentirse como los otros, no buscar diferenciarse, sobre todo, no sentir ninguna soberbia, ningún orgullo por el hecho de que practicamos una vía espiritual.
El hecho de no diferenciarse de los otros, sino, por el contrario sentirnos semejantes, ayuda a desarrollar el espíritu compasivo y benevolente, si nos colocamos en el lugar del otro , no nos sentimos imbuidos de un espíritu superior, entonces podemos, de verdad, ayudar. En la enseñanza del zen y más generalmente del budismo, no decimos que debemos amar a los otros. El amor no es un deber, no es algo que haya que forzarse a desarrollar. Pero con la práctica, se convierte en la expresión natural, de forma que nos ponemos en el lugar del otro mucho más fácilmente. Podemos sentir su necesidad, su sufrimiento y buscarle remedio. En lugar de constituir un sacrificio para nosotros, se convierte en una especie de gozo y da un sentido mucho más profundo a nuestra existencia.
Buda Shakyamuni, vivió como un ser humano ordinario, en las condiciones más modestas del mundo indio, como había mucha gente en su época. Y su ejemplo es un estímulo para cada uno de nosotros, un estímulo para pensar que podemos hacernos semejantes a Buda Shakyamuni, ya que fundamentalmente no somos diferentes compartimos con él la misma naturaleza que llamamos la naturaleza de Buda, que es el fundamento de nuestra existencia y también de todas las otras existencias. Así, compartimos el mismo fondo. Es lo que nos permite comprendernos y, sobre todo, desear practicar. Aunque seamos diferentes, aunque tengamos cada uno un karma, en un instante diferente, hay en nosotros algo común que compartimos con todos los seres y es ese común con el que podemos contactar cuando practicamos zazen.
DOJOZEN GENJO PAMPLONA/IRUÑA
Kodo Sawaki enseña ...
ResponderEliminarSeguir la vía del Buda significa desplegar tu propia y genuina naturaleza.
Sería una necedad que Sawaki se pusiera la máscara del Buda Sakiamuni.
Sawaki se hace por completo responsable de sí mismo. No se deja
representar ni siquiera por Sakiamuni ni por Maitreya. Pues lo que puede
este Sawaki, no lo pueden ni Sakiamuni ni Maitreya en su lugar. Si
comprendes que dispones de algo que nadie puede reemplazar, en adelante
vivirás tu vida sin ser una carga para nadie. Lo has tenido siempre. Es
aquello que es lo más importante de ti mismo.
Lo común que todos tenemos es que pertenecemos a un todo indivisible, la energia cosmica que nos vive o aún y así, hay algo màs?