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SESSHIN CAN GRAU PARTE 1

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 Os invitamos a leer este texto sobre la sesshin de Can Grau de febrero en la que participamos.    En la hora de la penumbra del cuervo: un zafu vacío. El peso de una llama.     SESSHIN CAN GRAU PARTE 1  Dirigida por el maestro ANTONIO TAISHIN ARANA Organiza el DOJO ZEN ARREL DE LA PRÁCTICA, Sitges    https://drive.google.com/file/d/1Q_5jLguRJGTgJ6yKPtdBwopYt3uD02SK/view

Introduccióna la filosofía china: Confucionismo y Taoísmo

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                                                                                                                           Tapiés                               INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA CHINA III                                             Confucionismo y taoísmo   En este artículo hablaremos de las dos principales corrientes filosóficas de la China tradicional. El confucionismo y el taoísmo. Tanto confucianos y taoístas, parten de una misma cultura y de una misma cosmovisión, y buscan lo mismo la armonía entre el cielo y la tierra.   Ahora bien,   sus concepciones y respuestas difieren. Podemos decir que es una discusión entre los de casa, sin ninguna interferencia de otras culturas o cosmovisiones. El cielo es el orden, simboliza la unidad, y la tierra es la multiplicidad de las cosas. El yin y el yang son la base de la clasificación dualista china. En unas épocas el yin domina el yang, en otras el yang domina al yin. Decadencia y esplendor se alternan mutuamente.   Como

Ryokan encuentra a su maestro Kokusen, Poema de despedida

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                                  RYOKAN SE ENCUENTRA CON KOKUSEN                      El verdadero maestro   de Ryokan fue Kokusen, residía en el   templo Entsuji de Okayama. Kokusen llegó al templo de Genjo a dirigir una sesión de meditación e impresionó vivamente a Ryokan.   La primavera estaba realmente ahí en el pequeño arrozal sobre el dique en el que esta mañana recogía plantas cantando.  Algo más de cuatro años habían pasado desde que Ryokan entró en el templo Kosho. En esta época, Genjo invitó a su maestro Kokusen a enseñar en su templo. Kokusen gozaba de una gran reputación y no dudaba en recorrer el país a pie para transmitir la enseñanza del zen. Era una persona noble y generosa, sosegada, inteligente y con gran perspicacia y, como Ryokan, también   practicaba la caligrafía y le encantaba la poesía japonesa y Han Shan “Montaña Fría”. Escribiría:   “En cuanto le he visto, su corazón ha encontrado al mío, a lo que ha seguido una admiración co