¿Se ha ido realmente?, sobre el Maestro Deshimaru, 40 aniversario.

 

 

¿SE HA IDO REALMENTE?

Alocución por el 40 aniversario de la muerte del Maestro Deshimaru

Por Jean-Pierre Romain, responsable del dojo de París – La Gendronnière, abril de 2022

Descubrí la práctica del Zen aquí, hace más de cuarenta años, con el Maestro Deshimaru, en el que fue su último campamento de verano. Yo tenía 25 años y estaba iniciando mi vida profesional y familiar, no tenía dudas de seguir a un maestro. No importa…

Pero innegablemente reconozco que en ese momento recibí una fuerte impresión, y sobre todo un fuerte impulso de continuar. Y al continuar sucede, entre otras cosas, que me encuentro como responsable del dojo más grande y antiguo de Europa, el Dojo Zen de París, fundado por el propio Maestro Deshimaru.

Este Dojo, al igual que este templo de la Gendronnière, en el que nos encontramos ahora, eran dos polos esenciales en la visión de Deshimaru, y creo que están destinados a seguir siéndolo.

El Dojo de París fue reconocido en 1974 como templo bajo el nombre de Parizan Bukkoku Zenji, por las instancias del zen japonés. Sin embargo, su disposición y funcionamiento no son en modo alguno comparables a los de un templo japonés: se puede hablar más bien de un centro zen en una gran metrópoli.

En cualquier caso, templo o centro zen, hay que estar a la altura de esta herencia. ¿De qué manera?

Primero, conservando la fe en la enseñanza recibida y continuar  la transmisión ¿Cómo resumir esta enseñanza?  Para algunos antiguos, parece que lo importante sería seguir haciendo kusen, dar el kyosaku, cocinar la genmai... Por supuesto, sabemos cómo conservar estas tradiciones en el Dojo de París. Pero haré hincapié en tres puntos que me parecen más fundamentales:

            1. “Zen es zazen”: un gran leitmotiv del Maestro Deshimaru.                        Por supuesto, la práctica es esencial.

        2. “Zazen es el regreso a las condiciones normales de cuerpo y                     mente. Esta "condición normal" fue su definición de la                          despertar, que él llamaba satori. No hay un estado                             particular que buscar en zazen, basta con "armonizarse con           el orden cósmico", según sus palabras.

        3. Finalmente, el Maestro Deshimaru vio en la práctica de zazen         el remedio a lo que llamó “la crisis de la civilización”. Por lo                    tanto, estamos esencialmente llamados a actuar como                    bodhisattvas: la visión de Deshimaru no era fundar un nuevo                  clero.

Además, podemos constatar una evolución del Zen desde la muerte de Sensei, simplemente porque la sociedad misma ha evolucionado. Hasta la década de los 2000, los discípulos deseaban preservar, tal  y como estaban,  los gestos en el dojo, las ceremonias. Pretendiendo olvidar que el Maestro Deshimaru estaba constantemente innovando, creando. No debemos volver a caer en el conservadurismo.

¿Acaso no dijo él: "No debemos seguir una vía férrea"? Debemos ir por el camino de los pájaros. »

Además, el Maestro Deshimaru afirmó haber traído la semilla del Zen a Occidente, pero no pretendió crear un Zen occidental: él simplemente transmitió, lo que en sí mismo es una aventura extraordinaria. Así que no podemos prescindir de estudiar la enseñanza de todos sus predecesores, maestros y patriarcas, y en primer lugar la enseñanza del Buda.

Después de su muerte, poco a poco, muchos de sus discípulos fueron a Japón. Este movimiento fue probablemente inevitable para que la sangha se recuperara y no se replegara sobre sí misma.

Sin embargo, es importante mantener la fe en la enseñanza de nuestro maestro, en primer lugar evitando creer que el "verdadero Zen" (expresión de Deshimaru, sujeta a cautela fuera de su contexto) se encuentra en otro lugar que no sea aquí y ahora. .

Como siempre, se trata de evitar los extremos: por un lado el conservadurismo o el fundamentalismo, por otro lado la idea de que el zen es un producto importado, una especialidad japonesa. Ni lo uno ni lo otro. Es así como podemos avanzar en el camino mostrado por el Maestro Deshimaru y, en lo que a nosotros respecta, dentro del Dojo que él fundó. Como sabéis, cuando hablamos del "camino del medio", el cursor puede estar más o menos a la derecha o a la izquierda. Y de hecho, desde la muerte de Deshimaru, el Dojo de París siempre ha acogido varias tendencias.

La gratitud hacia el Maestro Deshimaru es esencial, y yo quiero expresarla aquí como todos los demás intervinientes. Pero ese no debería ser, en mi opinión, el único propósito de una reunión como ésta: no perdamos de vista que siempre debemos avanzar y, desde la semilla plantada por Deshimaru, ayudar a que el árbol crezca durante los años y siglos por venir.

Se nos anunció el "40 aniversario de la partida de Sensei". ¿Pero Sensei realmente se ha ido? Esta pregunta la dejaré a todos para que la respondan.

Gracias.

 

Dojozen Genjo Pamplona/Iruña AD

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