Los tres períodos del karma. Roland Yuno Rech , kusen del 01/09/20

 

LOS TRES PERIODOS DEL KARMA

 Kusen Roland 1/9/2020

 Esta mañana, la ceremonia, será dedicada a la Madre de Mireille que acaba de fallecer. El sentido de esta ceremonia es desear un buen renacimiento a la persona fallecida. Desearle un buen renacimiento quiere decir, una nueva vida para poder seguir su caminar espiritual.

En zazen, la práctica se centra en el aquí y ahora, no nos preocupamos del “después de la muerte”. Sin embargo, no creemos que la muerte sea una cesación definitiva de toda existencia para el individuo fallecido.  Sólo porque la vida está hecha en interdependencia.

En nuestro nacimiento, hay un condicionamiento que es diferente para cada uno. Esa diferencia viene del hecho  de que  nuestra vida está condicionada por una vida anterior, por un karma anterior, que nos corresponde transformar por una práctica espiritual, en este mundo.

Sea lo que sea, todos nuestros pensamientos, todas nuestras palabras, nuestros actos, ya que  tienen un valor  ético, es decir que se sitúan en el orden del bien y del mal, tienen una consecuencia. Esta consecuencia puede ser inmediata o desarrollarse antes de nuestra muerte o, bien en una nueva existencia. Es lo que el maestro Dogen explica en el Shobogenzo cuando habla de los tres periodos del karma, esta vida, la vida siguiente o una vida ulterior.

Y aunque nos concentramos en el aquí y ahora, Dogen nos dice en el Shobogenzo que si no creemos en el renacimiento no estamos verdaderamente preparados para seguir la Vía de Buda pues, eso significaría,  que no creemos en  la causalidad kármica cuando la causalidad kármica es fundamental en la vía espiritual. Implica ser  responsables de nuestros pensamientos, de nuestras palabras y de nuestros actos. Y es esa gran responsabilidad que nos empuja a practicar la Vía  para mejorar, para transformar nuestro karma.

En nuestra vida presente hay toda una suerte de acciones, de palabras,  que no pueden ser kármicas, todo no es kármico. Preparar la comida, comer juntos,  no es una acción kármica, por ejemplo, pero negarle el alimento a alguien que tiene hambre, es una acción kármica. Hablar juntos de la vida cotidiana no es una acción kármica, pero  mentir o criticar a una persona es una acción kármica. Una acción kármica puede ser buena o mala. Por ejemplo criticar a alguien para rebajarlo, difamarlo, es un mal karma, por el contrario, criticar a una persona directamente, para hacerle comprender sus errores  es también una acción kármica pero es benéfica  porque está inspirada por la compasión. Así, creer en la causalidad kármica es fundamental porque nos urge a tener una actitud responsable en la vida. No tenemos necesidad de eso para ser responsables, pero si  creemos en ello, eso acentúa el sentido de nuestra responsabilidad  y eso se hace precioso para progresar espiritualmente.

Así, dedicaremos la ceremonia de esta mañana a la madre de Mireille, deseándole un buen renacimiento, es decir, una nueva vida en la que pueda proseguir su caminar espiritual, sea cual sea su creencia, su  religión.

Traducción  Dojozen Genjo Pamplona/Iruña

 

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